Cuáles son las sanciones que podría recibir Racing por el impresionante recibimiento ante Flamengo en la semifinal de la Copa Libertadores
La vuelta de la semifinal entre Racing y Flamengo arrancó con el estadio convertido en un infierno celeste y blanco. Ambos equipos salieron al campo en medio de un clima ensordecedor, con la clasificación a la final de la Copa Libertadores en juego. Desde cada rincón del Cilindro cayeron lluvias de papelitos, las tribunas se encendieron con bengalas y el cielo de Avellaneda se iluminó con fuegos artificiales. Las banderas, presentes en cada partido, esta vez quedaron apartadas, ya que el riesgo de que se quemaran era alto en una noche donde la pasión desbordó los límites.
La escena fue imponente. Los jugadores se abrazaron antes del pitazo inicial por el minuto de silencio contra el racismo y el propio Flamengo miró con asombro la magnitud del recibimiento. El Cilindro, vestido de fiesta, recordó a los viejos tiempos de Copas y a la identidad de un club que vive cada noche internacional como si fuera la última. El partido, sin embargo, no acompañó tanta euforia: fue empate 0-0 y el conjunto carioca se metió en la gran final de la Copa Libertadores.
Horas antes del encuentro, la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe) había enviado una notificación formal al club. En ella, advirtió que "se encuentra absolutamente prohibido el uso de material pirotécnico, como bengalas, humo y artificios dentro del estadio". El mensaje fue claro: de constatarse la utilización de esos elementos, Racing deberá afrontar las sanciones correspondientes y se iniciará una investigación penal. Desde la Jefatura Departamental de Avellaneda, con intervención de la Fiscalía N°4 a cargo del fiscal Mariano Zitto, ya se dio curso a la causa.
Pero nada de eso frenó el fervor. A pesar de las advertencias, la pirotecnia volvió a ser protagonista y el Cilindro ofreció un recibimiento que quedará en la memoria, aunque probablemente también traiga consecuencias.
Dentro de la dirigencia, nadie se arrepiente. En Racing aseguran que el aliento del hincha justifica cada sanción y que el espectáculo forma parte de su identidad. "Sabíamos que podía haber castigo, pero queríamos que el equipo sienta el apoyo en una noche así", reconocieron cerca del plantel.
Los antecedentes que complican a Racing
No es la primera vez que Racing desafía los límites reglamentarios para ofrecer un espectáculo continental. En 2024, durante la semifinal de la Copa Sudamericana ante Corinthians, el club organizó un recibimiento que combinó fuegos, bengalas y banderas en todo el Cilindro de Avellaneda.
Por aquel episodio, la Conmebol resolvió suspenderlo por un partido en competencias internacionales. La sanción se cumplió en su debut como local en la Copa Libertadores 2025, que debió disputarse a puertas cerradas. Aquella noche, Racing cayó 2-1 ante Atlético Bucaramanga.
En ese entonces, el organismo encargado de preservar la seguridad de los eventos deportivos también le aplicó cuatro multas económicas que totalizaron US$ 140.000 por infracciones al Manual de Clubes, monto que fue descontado de los ingresos del club por derechos televisivos y patrocinio.
Además, la APreViDe decidió que el partido de Racing frente a Independiente Rivadavia, disputado el 10 de noviembre pasado en Avellaneda, se jugase con un aforo reducido al 50%, aunque desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires le habían sugerido que la pena sea aún más fuerte y que la clausura del estadio sea total. Esto se debe a que el uso de pirotecnia en el duelo ante Corinthians dejó al menos 20 personas heridas y encendió las alarmas sobre la seguridad en el Cilindro.