Shiba Inu: Qué hay de oportunidad y que hay de alto riesgo en la meme coin del perrito
Como muchas otras meme coins, SHIB nació como una especie de chiste, pero al final, quedó. Aunque su posición actual aún dista de su promesa como "dogecoin killer", la moneda del perrito está actualmente en el puesto once entre las más comerciadas.
Sin embargo, a pesar del interés de los inversores y de su mecanismo de quema, del que hablaremos más detenidamente en estas líneas, el 73% de los tokens de esta moneda están en manos de grandes traders, lo que la vuelve particularmente vulnerable a los movimientos de las ballenas. En este artículo pondremos blanco sobre negro para que puedas conocer más de cerca las profundidades del token inspirado en el meme del perro Shiba Inu.
El papel de la quema en el ecosistema de SHIB
En Argentina tenemos muy claro que la emisión está vinculada a la inflación, aunque todavía quede algún político que quiera desmentirlo. En el sector cripto esto es una verdad grande como una catedral.
Por eso, en el ecosistema de Shiba Inu la quema de tokens representa un pilar fundamental sobre el cual se mantiene a raya la depreciación. El proceso consiste en eliminar tokens enviándolos a billeteras a las que es imposible acceder. Así, se reduce la oferta total y la escasez del activo impulsa su valor teórico.
De acuerdo con un informe publicado en cryptotoday.org, recientemente Shiba Inu mostró un incremento de 115% en su tasa de quema, con la eliminación de 16,1 millones de tokens. Este ritmo sostenido de quema a través de los años ha llevado a un total de 410 billones de tokens eliminados, quedando aún en circulación aproximadamente 583 billones.
Aunque los números resuenan e impresionan, los efectos sobre el precio no son siempre inmediatos, ya que dependen también de otros factores externos y, como decíamos al principio de este artículo, de los movimientos que realicen las ballenas, quienes son los grandes tenedores de la criptomoneda del perro.
¿Qué hace única a la moneda Shiba Inu en el mercado?
Su nacimiento en 2020 tiene bastante que ver con su relación con Dogecoin, una especie de broma surgida para hacer de contrapeso a la moneda preferida de Elon Musk. Sin embargo, en su corta vida fue evolucionando hacia un proyecto con una visión más seria.
Está respaldada por la blockchain de Ethereum, ya que SHIB es un token ERC-20. Consecuentemente, usa un sistema de Prueba de Participación (PoS) para validar las transacciones.
Además, bajo el paraguas de SHIB están otros tokens como LEASH y BONE. El primero es una moneda de recompensa a quienes proveen liquidez al sistema y el segundo es el token de gobernanza para participar en las decisiones macro del proyecto.
La diversificación de los tokens, en lugar de centralizar todo en una única moneda, ha sido una estrategia fructífera para sus creadores, ya que ha reforzado la funcionalidad de cada una de las opciones del ecosistema. Incluso, a través de ShibaSwap, su plataforma de intercambio descentralizada (DEX), se diferencia de otros meme coins que no tienen este tipo de infraestructura propia.
Shibarium: Qué es y qué papel cumple
Shibarium es una solución de capa 2 desarrollada por el equipo de Shiba Inu. Es decir, aunque sigue estando basada en la cadena creada por Vitalik Butherin, se ha creado una ruta más rápida y menos costosa para hacer las transacciones.
La gran ventaja de Shibarium es la mejora en la escalabilidad. También contribuye al proceso de quema de tokens mediante la conversión de tarifas de transacción en el token BONE. Esto crea un mecanismo automatizado que vincula el uso de la red con la reducción de la oferta de SHIB. Es decir, hace que el tiempo corra más rápido en el mundo de la criptomoneda del perro Shiba Inu.
Predicciones y riesgos asociados a esta criptomoneda
De acuerdo con los analistas de CryptoToday, Shiba Inu podría estar en el límite previo a un incremento significativo en su valor. Se espera que roce los $0,000045 desde su nivel actual de $0,000024.
Haciendo una regla de tres simple, la subida predecida por los expertos llegaría casi al 90%. Esto tiene que ver en buena medida con los mecanismos de quema implementados en las últimas semanas.
Sin embargo, no todo es optimismo en para la criptomoneda que prometía ser un "Dogecoin killer". Aún si se confirmaran estos avances, SHIB no deja de ser una meme coin, con todo lo que eso implica.
Su volatilidad extrema, junto con su alta centralización (aproximadamente 100 billeteras controlan el 80% de los tokens en circulación), son factores que pueden afectar su estabilidad y rendimiento.
Los inversores también deben tener en cuenta que, aunque la quema de tokens puede aumentar el valor teórico del activo, no garantiza retornos inmediatos ni tampoco es fácil predecir cuándo podrían ocurrir los mismos. El éxito de SHIB dependerá mayor medida de su adopción, la evolución de Shibarium y el interés continuado de la comunidad cripto internacional. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar