SanCor pidió su quiebra: deuda millonaria y 8 meses sin pagar sueldos
La histórica cooperativa láctea SanCor solicitó su propia quiebra ante la Justicia santafesina, en medio de una crisis financiera que arrastra desde hace años. La empresa, que se encuentra en concurso de acreedores desde febrero de 2025, acumula una deuda cercana a los US$ 120 millones y mantiene ocho meses de salarios impagos.
El pedido fue confirmado por el juzgado que interviene en la causa, a cargo del juez Marcelo Gelcich, luego de que el sindicato Atilra adelantara la decisión. Según el tribunal, la solicitud se enmarca en el proceso concursal en curso y deberá ser evaluada para determinar si corresponde su aceptación. La iniciativa fue impulsada por el Consejo de Administración de la cooperativa y será tratada en una asamblea convocada para el 30 de abril.
El deterioro económico de SanCor quedó expuesto en los informes judiciales, que describen un escenario de cesación de pagos, insolvencia patrimonial y falta de liquidez. A la deuda principal se suman compromisos posteriores al concurso por unos $6.350 millones. Entre los principales acreedores figuran organismos estatales y fondos financieros internacionales.
Desde el gremio lechero consideraron que la quiebra "no agrega ni quita nada" y que solo confirma una situación ya evidente. Además, denunciaron que la empresa se sostuvo "con el patrimonio de los trabajadores", a quienes se les adeudan salarios y aguinaldos. No obstante, plantearon que este proceso podría abrir una nueva etapa para la marca, con la posibilidad de reestructurarla sin la carga actual.
Fundada en 1938, SanCor supo ser líder del sector lácteo argentino, con picos de producción de hasta 4,6 millones de litros diarios en los años 90. Sin embargo, la pérdida de competitividad, conflictos sindicales, deudas acumuladas y negocios fallidos —como el vínculo comercial con Venezuela— precipitaron su caída. Hoy, con un nivel de producción muy inferior y operaciones limitadas, su futuro queda sujeto a la decisión judicial y al eventual interés de inversores en sus activos.