CABA

Megaoperativo secreto devuelve a la Floralis su primer pétalo: ya brilla otra vez en Recoleta

La escultura porteña vuelve a recuperar su esplendor: el primer pétalo, restaurado con tecnología aeroespacial, recorrió 150 km por agua hasta su destino.
150 km por agua y grúa de alto porte: así volvió a la Floralis su primer pétalo restaurado
23-10-2025
Compartir

La Floralis Genérica está más cerca de recuperar su esplendor. Este fin de semana, la Ciudad concretó un megaoperativo de traslado e instalación del primero de los dos pétalos restaurados de la emblemática escultura ubicada en la Plaza de las Naciones Unidas, en Recoleta. La pieza, de más de tres toneladas de aluminio y acero, recorrió 150 kilómetros por el río Paraná hasta volver a unirse a la estructura principal.

"El operativo marca la etapa final de la recuperación de uno de los íconos más queridos de Buenos Aires", destacó el jefe de Gobierno Jorge Macri, quien celebró el avance de los trabajos: "La Floralis Genérica representa mucho más que una escultura monumental: es parte de nuestra identidad y estamos orgullosos de volver a verla brillar".

El proceso de restauración comenzó tras el temporal de diciembre de 2023, que provocó el colapso de dos pétalos. Desde entonces, se desplegó un trabajo integral con técnicas de la industria aeroespacial, que incluyó limpieza, reemplazo de piezas estructurales y pruebas de materiales. Según el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, el operativo fue el resultado de "semanas de planificación y coordinación para devolverle a la Ciudad uno de sus símbolos más preciados".

El primer pétalo fue trasladado desde la planta industrial de Baradero, donde se realizaron las reparaciones, y llevado por barcaza hasta el Puerto de Buenos Aires. Desde allí, un convoy especial lo transportó durante la madrugada hasta Recoleta, en una operación que implicó podas, cortes de tránsito, elevación de cables y la construcción de un camino de madera para facilitar el acceso al sitio.

El segundo pétalo restaurado será trasladado en noviembre, lo que marcará la culminación de un año y medio de trabajo técnico y artístico. Así, la Floralis Genérica —obra del arquitecto Eduardo Catalano, inaugurada en 2002— volverá a abrir sus seis pétalos de acero inoxidable y aluminio, reafirmando su lugar como símbolo porteño de modernidad, arte y resiliencia.

Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar