Primeros números sobre como sería el próximo Congreso

30-01-2017
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En la reunión que tendrán hoy macristas y radicales en Olivos, el tema electoral ocupará un lugar importante. Aunque es prematuro definir candidatos, es necesario empezar a definir estrategias. Las elecciones legislativas determinan la posición de la sociedad frente al Gobierno porque la primera definición que toman los votantes es si quieren respaldarlo o castigarlo.

Pase lo que pasare, la composición del Congreso no cambiará significativamentepor las elecciones de 2017. Y, por primera vez, habrá un ciclo presidencial completo sin que el oficialismo tenga el control de al menos una de las dos cámaras. Del recuento de bancas ganadas y perdidas no cabe esperar grandes cambios enla composición de las cámaras,pero si puede cambiar la correlación de fuerzas hacia el interior de los bloque mayoritarios porque el PRO ganará más espacio dentro de Cambiemos (en desmedro de la UCR)y el kirchnerismo más duro tendría un poco menos de presencia en la bancada del Fpv-PJ.

Será considerado ganador de las elecciones será aquel que gane la carrera por los senadores de la provincia de Buenos Aires, que reúne el 38% del padrón nacional. Ese resultado desplaza en impacto político al de la sumatoria de votos a nivel nacional que, además, es difícil de realizar de manera homogénea porque la denominación PJ puede significar distintas cosas en diferentes provincias.

Que el Gobierno sea visto como ganador de las elecciones le dará mayor capacidad para imponer su agenda y bloquear las iniciativas opositoras en el Congreso, más allá de las bancas que sume.

En el Senado, Cambiemos tiene todo para avanzar por cuanto sólo pone en juego 3 bancas, todas en manos de la UCR, sobre las escasas 15 que tiene. Teniendo en cuenta el antecedente de las elecciones de 2015, debería incorporar uno o dos senadores por Buenos Aires y La Rioja y también podría agregar uno al que ya tiene en Jujuy y Santa Cruz.Y si da alguna sorpresa en cualquier otra provincia, podría reunir un stock de 20 senadores.A su vez, el FpV pone en juego 15 lugares dado que en siete provinciastiene a los dos senadores de la mayoría y en una ?San Luis? el de la minoría. Todo indica que cederá algunas bancas y quedaría lejos de las 36 que tiene en la actualidad y más lejos del quórum propio que ostentaba al inicio del actual ciclo, aunque en casi todaslas ocho provincias que renuevan senadores el peronismo está muy consolidado. Y tres de ellas sólo fueron gobernadas por esa fuerza desde 1983: son los casos de Santa Cruz, La Rioja y Formosa. Por otra parte, dado el acompañamiento de Miguel Angel Pichetto a algunas iniciativas del Ejecutivo y la influencia que ejercen los gobernadores sobre algunos senadores, la distribución de bancas sólo anticipa una parte de lo que puede esperarse de la Cámara Alta. De todas maneras, el período 2016/17 comenzó con 40 bancas del FpV y 15 de Cambiemos mientras que la diferencia para el período 2018/19 podría ser de 33 a 20.

La otra Cámara

En Diputados el cálculo es más complejo. Sin lugar a dudas, Cambiemos crecerá gracias a la provincia de Buenos Aires. Allí pone en juego sólo tres bancas ? dos de la UCR y una del PRO? producto de la pobre cosecha de ambos en 2013. Con una elección similar a la de 2015, Cambiemos debería obtener alrededor de 12 bancas sobre 35 en disputa en territorio bonaerense, es decir, tendría una ganancia neta de nueve. Allí habrá puja entre los socios de Cambiemos porque los radicales procurarán no quedar licuados ante esa “ampliación de capital” y también buscarán ampliar su representación.La tensión puede aumentar si además se pretende reservar algunos lugares en las listas para una pata peronista. Cambiemos renueva 41 de sus 87 diputados y si suma algo, más al aporte que hará Buenos Aires, estará en torno a los 100 diputados consolidándose como la primera fuerza de la Cámara. Y si bien estará lejos del quórum propio aumentará su fuerza para negociar con otros bloques. El PRO renueva 14, la UCR 20 y el resto son de los otros partidos de la coalición.

En el caso del FpV, tienen que renovar sus bancas figuras emblemáticas del kirchnerismo. Pone en juego 32 bancas (10 de ellas de la provincia de Buenos Aires) sobre 72 porque renueva las bancas obtenidas en una elección que perdió. Por otra parte, el bloque, que era mayoritario al comienzo del periodo legislativo, sufrió varias deserciones ratificando una ley de la política y es que la derrota genera fragmentación. Pero otra parte, tienen que renovar bancas otros bloques de origen peronista y la posibilidad de ampliar un único bloque no puede descartarse. El Bloque Justicialista pone en juego 8 de 17 y Juntos por Argentina 3 sobre 4.

Como en otros órdenes, la mayor incógnita está en el desempeño que tendrá el Frente Renovador y sus aliados que ponen en disputa 20 de sus 37 diputados. Y el massismo, el gran ganador de las elecciones legislativas de 2013, debe renovar 10 diputados por la provincia de Buenos Aires.

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