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Piden medidas para frenar la creciente litigiosidad laboral

Jorge Triaca abrió el evento por los veinte años del sistema de riesgos de trabajo y prometió trabajar en un “cambio normativo”.

06-07-2016
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El aniversario número veinte del sistema de riesgos de trabajo reunió ayer, en el hotel Hilton de Puerto Madero, a funcionarios, expertos y referentes de la industria nacional, que celebraron los beneficios que trajo el sistema al tiempo que alertaron sobre sus falencias y las modificaciones que deben realizarse para poner freno a la creciente litigiosidad laboral. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, estuvo a cargo de la apertura junto al superintendente del Sistema de Riesgos del Trabajo, Gustavo Morón, quien aseguró que el área a su cargo afronta unos 300.000 juicios, que significan una deuda contingente de US$ 5.000 M.

En una jornada en la que no faltaron críticas al Gobierno Nacional (ver aparte) Triaca resaltó que “el sistema le dio previsibilidad a los trabajadores, a los empresarios y al Estado” y añadió que, de todos modos, “es un sistema que necesita revisarse, mirar hacia adentro y resolver muchos temas pendientes, como el tema de litigiosidad”. En ese sentido, dijo que el Gobierno cree que “hay que hacer una propuesta de cambio normativo, pero también hay parte de la tarea que tiene que ver con los procedimientos del funcionamiento de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), por ejemplo con las comisiones médicas, que tienen que acelerar mucho más su proceso, darle a los trabajadores un nivel de atención de calidad mayor”.

Morón, por su parte, insistió en que “hay que ocuparse de disminuir la litigiosidad para que el sistema funcione de manera correcta” y señaló que la situación actual “sólo beneficia a un grupo que vive de la industria del juicio”. Asimismo, adelantó que están pensando en “federalizar el sistema”, por lo que elaborarán un un convenio con cada una de las provincias para incorporar a aquellas que hoy no participan del régimen.

En el primer panel del evento, el diputado del Frente Renovador José Ignacio de Mendiguren, titular de la comisión de Industria de la Cámara Baja, resaltó que la siniestralidad laboral “cayó 42% en los últimos veinte años, y ese descenso coincidió con un período de expansión de 30% del empleo en el sector fabril”. “Entre 1997 y 2015, la tasa de fallecimiento por accidentes laborales en la industria pasó de 133 a 42 por cada millón de trabajadores, es decir, 68%”, precisó.

De Mendiguren puntualizó además que la tasa de cobertura en la industria es “casi total”: hay 1,2 M de empresas y 10 M de trabajadores cubiertos por las ART. La cuota promedio que pagan las empresas, agregó, promedia el 4,7% de la masa salarial, lo cual refleja una suba muy grande, del triple, si se compara con 1998, cuando era de 1,6%. “La siniestralidad de la industria manufacturera se mantuvo casi el mismo nivel de 1997, mientras la cuota pactada creció 3.097% en ese mismo período”, afirmó.

 También participó de la jornada Gerardo Martínez, titular del gremio de la construcción, que sostuvo que “la cultura de la prevención debe ser parte relevante del sistema”. “Los trabajadores, al igual que los empresarios, queremos sustentabilidad, reglas de juego claras y estamos abiertos a la discusión siempre y cuando hagamos eje en la prevención”, agregó.

El vicepresidente de la Unión Industrial, Daniel Funes de Rioja, coincidió con el sindicalista en que “la prevención tiene que estar al tope de las prioridades en el diálogo social entre trabajadores y empresarios”. “Hay que trabajar fuertemente para perfeccionar el sistema, no sólo desde lo preventivo, sino también en el reconocimiento de la alta informalidad del mercado laboral, que ronda el 40%”, agregó.

Funes de Rioja instó a rever el tema de las alícuotas de cobertura, que en la Argentina “oscilan entre el 10 y 12%, a diferencia de otros países que arrancan en 0,3% y no pasan el 1,5%”.

Por último, cuestionó que la Justicia objete la ley actual “en más de 40 puntos” y señaló que “si las decisiones judiciales van contra la ley, será muy difícil que lo podamos corregir”. “Soy abogado y cuando los procesos se apartan de la ley, porque citan el preámbulo de la Convención Americana de Derechos Humanos, yo digo: acá cuidado, si judicializamos todos, terminamos en la banquina”, dijo el también titular de la Copal. “¿Qué previsibilidad puede haber cuando hay más poesía que matemática?”, se preguntó para luego sostener que “si un sistema sólo se resuelve mediante conflictos judiciales, está mal el sistema”.

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