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Marco Lavagna, hombre clave para el diálogo

El diputado massista fue importante en las negociaciones entre el oficialismo y la oposición.

13-06-2016
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Como sucedió con el proyecto de pago a los holdouts, el oficialismo encontró en el debate de la ley ómnibus un importante aliado para el diálogo con la oposición: Marco Lavagna. El diputado del Frente Renovador se convirtió en los últimos meses en el referente económico del massismo en el Congreso y participó de las reuniones que definieron el dictamen de mayoría del pago a los jubilados donde logró incorporar alguna de las modificaciones que proponía el bloque Unidos por una Nueva Argentina.

Hijo de Roberto, ex ministro de Economía durante el gobierno de Néstor Kirchner y ex candidato a Presidente en 2007, Marco dejó la dirección de la consultora Ecolatina, fundada por su padre, para encabezar en 2015 la lista de candidatos para la Cámara Baja en la ciudad de Buenos Aires donde obtuvo una banca junto a Carla Pitiot, en lo que fue su primer desafío en las urnas y el comienzo de su carrera política. En poco tiempo, asumió la responsabilidad en el área económica y cumplió, además, el rol de interlocutor entre los distintos bloques de oposición como también dentro del propio Frente Renovador.

Jubilados

“Te comprometiste a discutir un plus para los que reciben la mínima”, le dijo, socarronamente, Lavagna al presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, el macrista Luciano Laspina, en el primer plenario de comisiones en el que se debatió la superley. Su reclamo no logró formar parte de los cambios que el Frente Renovador negoció con el oficialismo para el proyecto que se votará en Diputados el próximo miércoles 15 de junio. A pesar de ese punto pendiente, en la mañana del pasado jueves junto a Diego Bossio, del bloque Justicialista, y Laspina, Lavagna consiguió que se agregue al texto la extensión de la moratoria jubilatoria para mujeres de entre 60 y 65 años hasta el 2019 y que el medio aguinaldo no pague el impuesto a las ganancias, para aquellos trabajadores no alcanzados por bienes personales. Dos días después de aquella intervención en el plenario, Lavagna utilizó sus primeras palabras, en la tarde donde se aprobó el dictamen de mayoría para agradecer a sus colegas: “Primero, quiero expresar el reconocimiento por el buen trabajo que se ha realizado y la predisposición a aceptar cambios y modificaciones que se ha tenido”, el ánimo era otro.

Antidespidos

Semanas después de acompañar a Cambiemos en la aprobación del acuerdo con los holdouts, cuando lograron imponer modificaciones, llegaron para el Frente Renovador las primeras internas entre sus figuras en el debate por la ley antidespidos. Según una fuente cercana al diputado, Lavagna fue clave para que el bloque no se disperse, en un tratamiento que finalizó con un mal resultado para Massa, debido a que no pudo avanzar su proyecto que incluía beneficios para las pymes, en una maratónica sesión en donde Cambiemos se abstuvo al dictamen del FpV para que sea este el que prospere y no el del massismo.

“Estamos en la avenida del medio desde que surgimos, y mal no nos fue”, le dijo Lavagna a El Economista días atrás, un rol en el que se lo ve entretenido, que le permite dialogar y debatir con todos los sectores, lo que parecería ser su principal característica. Otro desafío que transita el diputado es el de hacer su propio camino. “Claramente el apellido abre puertas, quizá lo que cuesta más es que lo que digas te lo crean”, había declarado el año pasado en el programa telivisivo de TN “Los Leuco”. De a poco, y pese a compartir el mismo espacio político con su padre, Marco Lavagna comienza a ganar terreno en un partido en el que económistas no faltan.

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