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Luego de esquivar la competencia, buscan eliminar las primarias

Tanto el oficialismo como la oposición privilegiaron los acuerdos internos por sobre la participación ciudadana

06-07-2017
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En los últimos días, el presidente Mauricio Macri y el jefe de Gabinete, Marcos Peña se refirieron críticamente a las PASO. Lo hacen en un momento en el cual el sistema recibe cuestionamientos porque prácticamente no habrá competencia en las primarias y por lo tanto no cumplirán con la principal función para la que fueron creadas: trasladar desde los aparatos partidarios a los ciudadanos, la selección de los candidatos. Esta vez actuarán como una especie de primera vuelta y por lo tanto los que voten por quienes resulten terceros y cuartos pueden pensar en modificar sus preferencia en octubre. Una vez más, se comprueba que de poco sirven las buenas leyes electorales  que buscan ampliar la participación ciudadana si no hay voluntad en los actores políticos por cumplir con su espíritu.

Desde su implementación, recibieron críticas por parte de los partidos con menor caudal electoral pero  fueron paulatinamente incorporándose a la cultura política. En 2011 ninguno de los candidatos presidenciales enfrentó competencia en las primarias pero en 2015 el escenario fue distinto. Mauricio Macri, Sergio Massa y Nicolás del Caño tuvieron que ganar primarias para competir en la primera vuelta presidencial. Ahora hay un retroceso como consecuencia, en parte, de que se trata de elecciones legislativas que permiten integrar a distintos sectores en las listas de candidatos sin necesidad de que compitan. Otro factor que influye, es que Cambiemos, la principal fuerza política del país, decidió poner en manos de los líderes de cada provincia el armado de la oferta electoral. A su vez, Cristina Kirchner, entendió que su liderazgo no podía ser puesto en discusión en una primaria y hasta creó un frente electoral para evitarlas.

Tanto en el oficialismo como en la oposición hicieron todo lo posible para que no haya competencia en las primarias y ahora las cuestionan porque no hay competencia. En los últimos años, se discutieron distintos cambios a la ley, entre ellos, eliminar la elección de fórmulas cerradas para poder integrar fórmulas luego de las primarias. También se intentó unificar en todo el país el modo de emitir el voto con la boleta única electrónica. Pero hasta ahora no había habido un cuestionamiento al sistema en general.

Pero llaman la atención algunas inconsistencias. El PRO, en 2014, impulsó la sanción de la ley que estableció las primarias obligatorias en la CABA. Es un sistema casi idéntico al nacional que ahora cuestiona. Además, utilizó el mecanismo para dirimir la candidatura a jefe de Gobierno entre Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti. A pesar de eso, o tal vez por eso, sus principales dirigentes tienen una visión crítica de las primarias. Más aún, la conformación de Cambiemos fue posible gracias a la existencia de las PASO porque permitieron que la Convención de la UCR aprobase una alianza electoral con el PRO pero con la condición de que se compita por la candidatura presidencial. Sin PASO, no hubiera habido Cambiemos.

A su vez, Cristina Kirchner quiso evitar las primarias pese a que la reforma política que las instituyó fue impulsada por su gobierno en 2009 para evitar, luego de la derrota en las elecciones legislativas de ese año, fugas en el peronismo de cara a las elecciones presidenciales de 2011.

Frente a estas contradicciones puede argumentarse que lo que fue útil en otra etapa puede no serlo ahora. Pero también puede argumentarse que las reglas de juego electorales no pueden cambiarse constantemente para ajustarse a las necesidades circunstanciales de una fuerza política o para responder a un “clima de época”. Y debe haber un cuidado aún mayor cuando el cambio que busca introducirse restringe la participación popular. Siempre pueden hacerse modificaciones para mejorar una ley electoral pero debe buscarse consenso para ello porque lo más importante es que luego los actores políticos traten, lealmente, de cumplir con ellas.

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