¿Los #PanamaPapers vienen al rescate de Alfonso Prat-Gay?

20-05-2016
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La nueva apuesta del ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, Alfonso Prat-Gay, para reducir el inmenso rojo fiscal es un “Plan de Exteriorización de Activos”, para no llamarlo “blanqueo”, del cual espera obtener unos $75.000 millones de recaudación. Pero, sorpresivamente, el funcionario puede llegar a tener un extraño aliado para alcanzar (y, quizás, superar) estas proyecciones: los #PanamaPapers.

El primer dato es que buscar $75.000 millones de recaudación no es mucho, es casi una apuesta conservadora, dado que el cobro de contribuciones mensuales que obtiene la AFIP, como fue en abril, ronda los $150.000 millones. Así, el Gobierno de Mauricio Macri está lanzando un proceso de “blanqueo” (cerca del Nº 160 en la nuestra Historia) para obtener sólo quince días de percepciones. Un resultado menor.

Si algo caracteriza a la administración de Cambiemos en estos cinco meses es que las eliminaciones de tasas fiscales o los aumentos de gasto son inmensos mientras que los esfuerzos recaudatorios son menores. Valgan dos comparaciones.

El retiro de subsidios a los servicios domiciliarios ronda los US$ 4.000 millones, que implican mayores gastos para las familias y una caída de poder de compra que ya se siente en las góndolas, mientras que a las petroleras (los beneficios se concentran en las tres mayores) se le otorgan subsidios por extracción de petróleo y gas, por exportar crudo de la zona patagónica y por mantener funcionando los equipos de exploración y extracción por unos US$ 5.000 millones.

La eliminación de las retenciones a cereales y oleaginosas (y sus derivados) ha tenido un costo fiscal de $60.000 millones (aproximadamente) y las correspondientes a la minería, otros $6.000 millones, un total apenas por debajo de lo que se espera obtener por el “Plan de Exteriorización de Activos”.

Este mix de eliminación de ingresos, aumentos de recaudación y suba de gasto público (cada semana se suma uno nuevo) no permite tener en claro el verdadero nivel de déficit fiscal que tendrá Argentina en 2016 o si se acercará a las proyecciones que hizo en enero el ministro. Por eso, el economista José Luis Espert ya arriesga la posibilidad de que el rojo fiscal consolidado del primer año en el poder de Mauricio Macri será similar al que acumuló Cristina Fernández en su último año en la Casa Rosada.

Según el economista, el rojo fiscal de 2015 fue de unos $400.000 millones, sumando Nación y provincias. Para este año, lo prevé en $550.000 millones de pesos, cerca de 7,5% del PIB, pero ese número varía según el PIB que se tome. Se está aún muy lejos de lograr el 4,8% de déficit fiscal para 2016 estimado en enero.

Pero los #PanamaPapers pueden venir a la ayuda del Gobierno y darle un impulso inesperado al proyecto de exteriorización de activos dado que clientes bancarios argentino de, por lo menos dos plazas off shore, han recibido cartas de las instituciones en las que tienen depositados sus fondos “recomendando” que declaren los activos bajo amenaza de ser “incautados” en caso de no probar la exposición en su país de origen.

Según pudo averiguar El Economista, hasta ahora, clientes con cuentas bancarias en Suiza y Luxemburgo han recibido la “recomendación” de sus respectivas entidades financieras, y luego de consultas directas a los agentes de cuenta a cargo, y desde bancos de ambos países han respondido que es “un efecto de los Panama Papers”, dado que las entidades no quieren quedar pegadas a colocaciones de dineros frutos de acciones delictivas, aunque estas sean “sólo” de evasión fiscal.

Las estimaciones que realizan en el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas es que se terminarán por “exteriorizar” activos por US$ 60.000 millones, cerca de 20% del total de colocaciones de argentinos en el exterior (estimada en US$ 300.000 millones) y, dado que la tasa a pagar rondaría 8%, el dinero a recaudar ronda los $75.000 millones. Pero puede ser más.

Si las notas que se enviaron a Suiza y Luxemburgo se repiten en otros países con bancas off shore, el monto total a exteriorizar puede dar un salto importante y, en paralelo, el dinero potencial a recaudar sí tendría un efecto significativo para impactar en la reducción de rojo fiscal y supliría la incapacidad que muestra la administración de Mauricio Macri por ajustar hacia la baja el gasto público.

Demasiada tinta se ha gastado sobre si la política monetaria del BCRA es buena o mala, si habrá o no inversiones, si hay reactivación o no. El tema central sigue siendo la reducción del gasto público, que no significa sacarle dinero al gasto social, sino darle un sentido racional a un manejo de caja que durante el kirchnerismo fue desquiciante. Sin embargo, de este tema no se habla. Y no es casual: ningún político quiere gasta menos, y más en su primer año en el poder.

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