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La CGT sale hoy a la calle y amenaza con un paro general

07-03-2017
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Ayer comenzó una semana cargada de conflicto social, que tocará hoy su punto más álgido cuando la CGT salga a la calle para embanderar una serie de reclamos contra la política económica del Gobierno, que van desde los despidos a la caída de la actividad y la apertura de las importaciones. Se anticipa que la movilización, que cuenta con el respaldo de un amplio abanico de sectores, será la más grande realizada hasta ahora contra el gobierno de Mauricio Macri.

La fecha clave

Hay expectativa respecto a lo que se anuncie en referencia al tan anticipado paro nacional: si se mantiene la fecha original o se posterga hasta la primera quincena de abril. La medida de fuerza había quedado virtualmente lanzada por el Consejo Directivo de la CGT el 2 de febrero pasado para los últimos días de marzo, pero luego los ánimos fueron aplacándose y comenzaron a hacer mella al interior de la central obrera los sectores más dialoguistas. Entre estos últimos, los que prefieren no obturar todavía los puentes que conservan con el macrismo, se ubican los “gordos” de los grandes gremios de servicios e incluso Hugo Moyano. En la vereda opuesta, empujados por el impacto severo de los despidos y la baja en la actividad, se agrupan los sindicatos industriales, con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) a la cabeza, que ya realizó el 14 de febrero pasado una marcha hacia el Ministerio de Producción.

La presión de las bases es un elemento a considerar. Ayer Carlos Acuña, uno de los integrantes del triunvirato que conduce la CGT, participó del acto de los docentes en inmediaciones del Ministerio de Educación y cuando tomó la palabra fue interpelado por los manifestantes, que corearon al unísono un pedido: “huelga general”. “Ya lo tenemos al paro nacional, quédense tranquilos”, respondió Acuña, y agregó que será de 24 horas y “antes de fin de mes”.

Perspectiva oficial

La naturaleza heterogénea y al mismo tiempo estructural de los reclamos de la CGT hace que el problema sea de difícil resolución para el Gobierno. Si lo que exigen los sindicalistas para no escalar en el conflicto es que cambie el rumbo de la política económica, está claro que demorar 15 días el paro no es suficiente. Si la central obrera está dispuesta a negociar por concesiones más inmediatas, Macri tampoco tiene demasiadas opciones: ya jugó la carta de la modificación del impuesto a las Ganancias y entregó los fondos retenidos por el gobierno anterior a las obras sociales sindicales. También ha hizo uso de los “compromisos” con empresarios para garantizar el cese de los despidos, cuyo incumplimiento es uno de los reclamos de la central y ya no alcanzará para aplacar los ánimos.

“Plantear un escenario de conflictividad a partir de ciertas vaguedades, ciertas consignas que después no se verifican en los números creemos que no termina ayudando”, dijo ayer el jefe de gabinete, Marcos Peña. De todas maneras, el funcionario eligió como estrategia mostrarse dialoguista y desdibujar al Gobierno Nacional como antagonista de la CGT. Dijo que “la posibilidad de manifestarse es una parte central en la democracia” y que, en ese marco, “no hay que tenerle miedo ni sentirlo como una amenaza”.

Además, llamó a los sindicalistas a “transitar el camino del diálogo que generó muy buenos resultados durante el 2016” y consideró que ese el ámbito en el que deben ir resolviendo los problemas laborales que el mercado argentino “arrastra”.

En su intento por desviar los dardos de los sindicalistas y mostrarse de su lado, el funcionario también apuntó contra los empresarios. Dijo que “coinciden” en la “preocupación por la falta de interlocución en el sector empresarial, que tiene una dinámica institucional enormemente fragmentada y cuyos representantes de las principales centrales plantearon en la mesa de diálogo que no tenían representatividad para firmar acuerdos, lo que generó después incumplimientos a cosas que ellos habían firmado”.

Masividad construida

Los movilización comenzará a las 14, para culminar con un acto que se iniciará a las 16 frente al Ministerio de Producción, en Diagonal Sur y Moreno.

Los secretarios generales de la CGT realizaron durante las últimas semanas un raid de reuniones multisectoriales y lograron la adherencia de sectores muy diversos. Se sumarán a la movilización las dos CTA, organizaciones sociales, partidos políticos e incluso cámaras empresarias como CAME. Así, pese a existir el antecedente de la movilización realizada el 29 de abril del año pasado con motivo del Día del Trabajador, que alcanzó para que el Gobierno tomara nota de un descontento social creciente, en la CGT descuentan que la de hoy será la movilización más masiva y contundente en contra de la gestión macrista.

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