El Economista - 70 años
Versión digital

dom 26 Jun

BUE 9°C
Versión digital

dom 26 Jun

BUE 9°C

La BUE llega al Congreso

Macri presentará el proyecto de reforma política que ingresará hoy al Congreso. Promueve el voto por Boleta Única Electrónica y elimina las colectoras.

23-06-2016
Compartir

Tras más de seis meses de discusión y negociación con gobernadores, legisladores, partidos políticos y organizaciones civiles, el Gobierno presentará hoy su proyecto de reforma electoral. El eje central de la propuesta será la introducción de la Boleta Única Electrónica (BUE), pero también incluirá otros puntos, como la prohibición de las colectoras, y podrían añadirse más items luego del debate parlamentario.

En un principio, el Gobierno se proponía anunciar la reforma durante la apertura de las sesiones legislativas, el 1º de marzo. Sin embargo, por las idas y vueltas en torno a la letra final que tendría el proyecto y el surgimiento de otras iniciativas legislativas de mayor urgencia, se vio obligado a postergar la presentación, para mayo primero, y para junio, más tarde.

Finalmente, el presidente Mauricio Macri anunciará hoy el proyecto ?que ingresará durante el día a Diputados?, desde el Centro Cultural Kirchner, acompañado por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el secretario de Asuntos Políticos y Fortalecimiento Institucional, Adrián Pérez.

El proyecto de ley, al que accedió El Economista, consiste en más de 90 artículos que modifican el Código Electoral, la ley de las PASO (26.571), la ley de financiamiento (26.215), la ley orgánica de la justicia electoral (19.108) y la ley de simultaneidad de elecciones (15.262).

El cambio más significativo que buscará introducir es el reemplazo de la tradicional boleta partidaria en papel por el voto por Boleta Única Electrónica, el mismo sistema que ya se utiliza en Salta y la Ciudad de Buenos Aires. El sistema se usará para la elección de cargos nacionales, pero también para los subnacionales en el caso de que las elecciones provinciales o municipales coincidan con las nacionales, lo que el Gobierno utilizará como incentivo para que los gobernadores e intendentes programen las elecciones para el mismo día que la Nación.

Desde la perspectiva del oficialismo, esta modalidad le imprimirá “agilidad”, “transparencia” y “rapidez” a un sistema de votación que era “engorroso”, “confuso” y “vetusto” y que dejaba en desiguales condiciones a los partidos de mayor y menor anclaje territorial por la necesidad de garantizar fiscalesen la totalidad del país. En esa línea, el proyecto plantea la incorporación de “fiscales informáticos” de los partidos, encargados del control del sistema de emisión del sufragio y su escrutinio y difusión, entre otros puntos vinculados a la fiscalización del proceso electoral.

En los últimos meses, organizaciones civiles que se entrevistaron con funcionarios de la Secretaría que conduce Pérez o con el mismo ministro Frigerio y politólogos especialistas en reformas electoral vienen señalando que la implementación plena del nuevo sistema de votación en 2017 para todo el país será difícil por una cuestión de tiempos y que por ende, la aplicación se deberá hacer gradualmente, como en Salta (donde fue por tercios del padrón electoral) o en la Ciudad de Buenos Aires (donde se implementaron recién en las elecciones generales, y no en las PASO). En ese sentido, aunque en el Ministerio del Interior aseguran que la vocación de Macri es implementar la BUE en las elecciones de medio término en todo el país, el proyecto abre la puerta a que se usen las boletas de papel en aquellos distritos donde “por razones justificadas” no se logre implementar en 2017 el nuevo sistema.

Por otra parte, el proyecto que ingresará hoy al Congreso también establece la eliminación de las llamadas listas colectoras, a través de las cuales gobernadores (o intendente) se presentan a elecciones con más de un candidato a presidente (o gobernador), por ejemplo. Asimismo, el oficialismo buscará también que la votación en las PASO sea por agrupaciones, es decir, que quede vedada la posibilidad de que una candidatura a determinada categoría comparta una boleta completa con una lista de otra categoría que no compita en la primaria del mismo partido o frente electoral.

De este modo, de los tres ejes principales sobre los que pretendía avanzar el oficialismo en una primera instancia, solo habrá avanzado sobre el sistema de votación. La unificación del calendario electoral (imposible de sancionar por ley dada la autonomía de las provincias) quedará limitada a un llamado a que los gobernadores peguen voluntariamente sus comicios a los nacionales. El otro punto que quedará en el tintero es la creación de un ente autónomo al Poder Ejecutivo para que organice y controle las elecciones. Este punto era rechazado por la Cámara Nacional Electoral, que hoy controla el escrutinio definitivo de las elecciones, y suscitaba numerosas diferencias respecto a cómo debería conformarse ese organismo.

Así todo, el proyecto que ingresará hoy al Congreso será probablemente muy distinto al que finalmente sea aprobado por cuanto los distintos partidos querrán hacerle modificaciones y agregarle y quitarle diferentes puntos. Las colectoras -que tanto el FpV como el Frente Renovador y Cambiemos han utilizado en una u otra oportunidad- serán uno de los puntos que podrían ser resistidos por la oposición.

Por otra parte, desde la oposición y el propio radicalismo pedirán incluir otros puntos no presentes en la reforma, como iniciativas destinadas a fortalecer el sistema de partidos, regular el financiamiento de las campañas o sancionar la paridad de género en bancas legislativas.

En última instancia, será el debate parlamentario y las negociaciones venideras las que definirán la letra final que tendrá el proyecto. Al ser una reforma electoral, el proyecto requerirá de más de la mitad de los votos totales en ambas cámaras para ser aprobado.

Lee también

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés