El papa Francisco y la agenda positiva

Qué dijeron los columnistas políticos durante el fin de semana.

30-05-2016
Compartir

Eduardo van der Kooy, “Macri, sin el peronismo y con sus grietas”, Clarín.

“El debate ha concluido por el momento. Mauricio Macri tiene una convicción: está en condiciones de capear con herramientas políticas propias la inclemencia económico- social del segundo cuatrimestre. El lapso que transcurre entre ajustes, inflación y sufrimientos populares. Nada de acuerdos extraordinarios con los opositores. Sobre todo, con el peronismo. Pactos normales con todos ellos, según lo aconseje cada situación (?)

“El complicado panorama fue el que indujo a dirigentes de Cambiemos a arrimar la idea de un acuerdo con la oposición. Macri hizo una pregunta que no tuvo respuesta. “¿El peronismo podría asegurarnos la pacificación de la calle?” Parece claro que no, más allá de la identidad que tienen José Luis Gioja y Daniel Scioli. La cabeza del PJ alterna críticas duras con algún consentimiento a la política macrista. Pero asoma hueco en su interior. Aquellos ex gobernadores carecen ahora de territorio. Demuestran una representatividad simbólica. El kirchnerismo de Cristina Fernández circula por otro andarivel. Sergio Massa, del Frente Renovador, sigue haciendo un juego zigzagueante. El ex ministro Florencio Randazzo está dispuesto a tallar también en ese mundo. La única garantía relativa nace de los mandatarios provinciales en funciones. Hacia ellos apunta siempre el Presidente”.

Mario Wainfeld, “Desamparados por el gas”, Página 12.

“El macrismo especula con (e incita a) la división entre el peronismo “federal” y el kirchnerismo. Aunque lo consiguiera, es evidente que los dirigentes del PJ procurarían acomodarse y buscar su propio destino. “Con el empuje de la victoria el macrismo sacó provecho de la derrota del Frente para la Victoria (FpV). Consiguió cooptaciones o divisiones de bloque en los parlamentos nacional y bonaerense, una tregua con las dos CGT y gestos de transigencia de los gobernadores. “Los avances tácticos azuzaron emociones contrapuestas: euforia en Cambiemos y bajones en partidarios, militantes y hasta dirigentes del FpV. Quizá la pasión llevó a conclusiones terminantes, ante un fenómeno transitorio. La ofensiva táctica amenguó, en paridad con los efectos palpables de las medidas económicas (?)

“Ningún precedente es igual a la coyuntura actual. Si llega el sol después del invierno o el año que viene, habrá mucho para reparar antes de comenzar un camino ascendente. Simplificando para explicarnos: los primeros empleos creados en la era Cambiemos, deberán compensar los despidos y mermas en los ingresos ya causados. La recuperación de los salarios llegará, llegaría o llegariola a bolsillos y personas deprimidas.

“La comunicación macrista transmite y repite que la causa de todos los males es la corrupción K. “Se robaron todo”, el mantra que todavía cala, sobre todo en la mitad más uno que votó a “Mauricio” en segunda vuelta. La dinámica política no es un juego de suma cero: el desprestigio del kirchnerismo, el as de espadas, difícilmente sea suficiente para sostener el apoyo a Macri en un plazo más largo que un semestre que arroja ganadores y perdedores muy nítidos. “Para el dios Mercado, todo bien. Para el sostenimiento de la legitimidad democrática, es otro cantar.

Jorge Fernández Díaz, “El error de no hacer política con Francisco”, La Nación.

“La experiencia no tiene ningún valor ético ?decía Wilde?, es simplemente el nombre que les damos a nuestros errores.” El macrismo, en su breve experiencia nacional, comete algunos errores tácticos no especialmente originales: Néstor Kirchner también dedujo que Bergoglio estaba vertebrando a toda la oposición, sólo que la respuesta a esa conjura fue la hostilidad y no la indiferencia. Alguien convenció hace cuatro meses a Mauricio Macri de que resultaría mejor la lejanía y a lo sumo el frío protocolo que el acercamiento y la oreja. Francisco, por lo contrario, quiere llamados telefónicos, consultas, largas conversaciones mano a mano en Santa Marta, y que la Iglesia nunca jamás deje de ser un factor político. Durán Barba decretó en la mesa chica que el Papa no tenía peso electoral (preguntar en el domicilio de Aníbal Fernández) y entonces el malentendido quedó firme y sellado. La falta de política con el viejo vecino de Flores, hoy uno de los máximos líderes del planeta, le salió carísima al Gobierno: de sobrepique los vicarios de Pedro denunciaron que el plan de Prat-Gay había creado más de un millón de pobres, y en los últimos 20 días su Iglesia se transformó en el gran partido de vanguardia de los reclamos.

“Dentro de la jerarquía eclesiástica local hay de todo, como en el peronismo, y también una cierta autonomía, pero por obvia supervivencia sus principales cuadros no dejan de mirar los gestos del Santo Padre. Que son inequívocos. (?)

“El error de cálculo con el Vaticano (total el Papa no trae votos) se emparenta con otras pifiadas teóricas más terrenales: el peronismo está obsoleto y dividido, y no merece un acuerdo integral, el radicalismo es parte de “la política tradicional”, y los elegidos no se inscriben en ninguna tradición: somos el siglo XXI. Puede que este último razonamiento no sea errado; el problema es que los tigres al acecho de esta jungla peligrosa pertenecen todavía al siglo XX, tienen los dientes afiladísimos y no se han anoticiado de que ahora somos vegetarianos: quieren carne (?)

“La falsa épica de la ultramodernidad contra la naftalina entraña una gran tentación, pero también un enorme riesgo: es muy fácil encapsularse y tomar cualquier consejo de la crónica histórica como un reflejo de lo vetusto”.

Mauricio Maronna, “La política empieza a crujir”, La Capital.

“La visión candorosa, y ciertamente naif, que el gobierno nacional utilizó hasta aquí para instalarse como contraplano de los 12 años de kirchnerismo debería ir terminando. Se vienen tiempos de confrontación social y política, y del resultado de las variables económicas dependerá el oficialismo para revalidar títulos en las elecciones de mitad de mandato. No habrá 2019 sin 2017 (?)

“Aquella luna de miel en el que una buena parte de la sociedad le aplaudía toda la gestualidad a la Casa Rosada, hoy muestra otro semblante. Existen dos extremos de “la grieta” que no cambiarán de opinión aunque el presidente de la Nación haga todo bien o se columpie en el desastre. Pero sí existe un amplio porcentaje de masa crítica que empieza a demandar cambios urgentes en la realidad cotidiana.

Habrá que esperar para saber si en ese derrotero el Ejecutivo nacional ha logrado que se imponga en el inconciente de los argentinos algún cisne negro, una metáfora desarrollada hace algunos años por el físico y profesor de la Universidad de Columbia Nassim Nicholas Taleb, que refiere al impacto de lo “altamente improbable” y que deja secuelas en la marcha de un gobierno (?)

“Toda la ingeniería oficialista tiene un norte específico y con fecha cierta: 2017. El año próximo definirá si Macri llegó para quedarse 8 años o si la experiencia de Cambiemos en el poder volverá a ser el clásico intermezzo de gobiernos no peronistas haciendo el trabajo sucio, del cual luego el peronismo goza al regresar al poder para implementar medidas populistas”.

Walter Curia, “En busca de la agenda positiva”, Río Negro.

“El gobierno recuperó la iniciativa política después de una deriva en las últimas semanas que preocupó incluso a los sectores mejor intencionados de la oposición (?)

“La agenda positiva era esto. El gobierno viene de dos tropiezos visibles, aunque maquillados de virtud por el milagro de la comunicación política (?)

“¿Blanqueo en lugar de lluvia de inversiones? El gobierno ha hecho un promedio de un anuncio de inversiones cada dos días en el último mes. Pero un gobernador confirmó que aún no se destinó ni un peso para las obras del Plan Belgrano en las provincias del NOA y lo mismo dicen en la Patagonia. En Interior reconocen que hay problemas de caja en Hacienda pero también de implementación: unos 6 mil contratos están en revisión, porque no quieren llevarse ninguna sorpresa. Pero aseguran que la rueda ya ha empezado a moverse (?)

“La Plaza vallada el 25 provocó escozor en ciertos despachos. “Hay que romper la tendencia al aislamiento. Tenemos que sacar a Mauricio a la calle”, advirtió uno de los ministros”.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés