Echegaray defendió su papel en la AFIP

Fue en su declaración por el caso Báez, ante el juez Sebastián Casanello. El oficialismo cuestiona que siga al frente la Auditoría General de la Nación.

18-05-2016
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El ex titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, sostuvo ayer que el cierre de la delegación Bahia Blanca de la agencia recaudadora durante su gestión se debió a un conflicto gremial anterior a que esa seccional investigara un caso de presunta emisión de facturas aprócrifas, en el que estaría involucrada la firma Austral Construcciones, del empresario detenido Lázaro Báez. Declaró frente al juez federal Sebastián Casanello. Para deslindar responsabilidades, el actual funcionario a cargo de la Auditoría General de la Nación también sostuvo que ejercía la conducción estratégica de la AFIP, vinculada con las metas recaudatorias, pero que para otros temas había áreas descentralizadas. Su abogado defensor, León Arslanian, indicó además que su cliente declaró durante cinco horas y presentó además una extensa declaración por escrito y un pendrive con un video de una teleconferencia en la que Echegaray habría arengado a los jefes de distintas departamentales de la AFIP a avanzar en las investigaciones de supuestas irregularidades, incluso en la que tenían que ver con presuntos proveedores de “facturas truchas” a la firma Austral Construcciones. Entre las empresas investigadas se encontraban Grupo Penta y Calvento.

Defensa

Según su testimonio, la decisón del cierre de la seccional de la AFIP en Bahía Blanca, uno de los puntos que está investigando, se debió a “un conflicto gremial que se venía arrastrando desde el año 2010”. “Lo que desató la crisis fue la unificiación horaria de la AFIP en todo el país”, sostuvo el letrado, que explicó que por la resistencia de los trabajadores de esa regional se decidió el cierre, sin que dejaran de cumplirse “ninguna de las funciones que venían cumpliéndose en materia de inspección y control”, dado que pasaron a otra seccional. Por otra parte, Echegaray sostuvo que desconocía que el ex jefe de la DGI, Ángel Rubén Toninelli, había viajado en una avión de Lázaro Báez, matrícula LV-ZSZ, junto con Martín Báez, hijo del empresario, directivo de Austral Construcciones y procesado por presunto lavado de dinero. Toninelli, imputado en la causa, está citado a prestar declaración indagatoria mañana.

Conexión

La supuesta vinculación de Echegaray con el denominado Caso Báez surgió de una denuncia presentada por la diputada nacional Margarita Stolbizer contra el empresario, en la que sostuvo que la AFIP le había dejado pasar una estafa millonaria realizada con facturas truchas. Echegaray, actual titular de la Auditoría General de la Nación, está imputado en la causa acusado de haber permitido que el empresario santacruceño estafara al Fisco y se hiciera de fondos ilegales que luego serían parte de una presunta maniobra de lavado. Casanello le imputó a Echegaray haber tenido conocimiento del hecho, “por lo menos desde hacía dos años”.

Distintos sectores de la oposición ya mostraron su cuestionamiento a que Echegaray siguiera a cargo del organismo. Los más duros han sido Stolbizer y Elisa Carrió, también diputada. Con intenciones bien concretas de desplazarlo y colocar allí a un dirigente, también opositor, pero desligado del kirchnerismo.

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