El Economista - 70 años
Versión digital

jue 28 Oct

BUE 30°C

Versión digital

jue 28 Oct

BUE 30°C

Cambios en la coparticipación evitan que las provincias paguen el costo fiscal de la reducción de impuestos nacionales

09-06-2016
Compartir

El Gobierno Nacional ha tomado diversas medidas en materia tributaria en 2016 que tienen un costo fiscal para las provincias al impactar en la coparticipación de impuestos. Se trata especialmente de la suba del Mínimo No Imponible en el Impuesto a las Ganancias, la quita del IVA en la canasta alimentaria para jubilados, pensionados y beneficiaros de programas sociales y la disminución en la alícuota de los Derechos de Exportación. Dichas decisiones tienen un costo fiscal para las provincias de cerca de 26 mil millones de pesos, equivalente a 5% de las transferencias automáticas recibidas en 2015.

No obstante lo planteado en el punto anterior, también se han producido novedades en los criterios de reparto de algunos impuestos y de la masa coparticipable que incrementa los ingresos provinciales este año. Cuatro jurisdicciones tendrán ingresos por coparticipación con importantes subas en 2016: I) Córdoba, Santa Fe y San Luis, que han sido beneficiadas en diciembre pasado por el fallo de la Corte Suprema que elimina para esos tres casos la detracción del 15% de la coparticipación que desde 1992 iba a LA ANSES, y II) CABA, en este caso al modificarse su coeficiente secundario de participación (de 1,4% a 3,75%), aunque debe aclararse se trata de nuevos recursos con contrapartida en el gasto que genera el traspaso de la Policía Federal a dicha jurisdicción.

Además, el resto de las provincias lograron una devolución de 3 puntos porcentuales de los 15 puntos porcentuales de la masa coparticipable que se desvía a la ANSES desde el año 1992 (y posteriores aumentos de 3 puntos anuales hasta complementar 15 puntos en 5 años). Se trata de cerca de $45.000 millones, equivalentes al 8,7% de las transferencias que recibieron las provincias en 2015. Si se excluye al caso especial de CABA, las tres provincias que se beneficiaron con el fallo de la Corte recibirán alrededor de $15.000 millones adicionales en 2016 (17% de lo recibido en 2015), mientras el resto de las 20 jurisdicciones tendrán $12.500 millones adicionales (3-4% de los recursos recibidos el año anterior).

En base al crecimiento real previsto para de la economía en 2016 (-1%), inflación (36%) y la devaluación ocurrida en la moneda local, y teniendo en cuenta las modificaciones ya señaladas en la política fiscal (impuestos y sus criterios de distribución), se espera que la masa coparticipable crezca 32,3% en 2016, pero la coparticipación a provincias lo hará 45,2% para el total provincial, con las mayores subas para CABA (157%) y Córdoba, Santa Fe y San Luis (52%). El resto de provincias tendría una variación nominal en la coparticipación de casi 37% en 2016.

Por su parte, los recursos que reciben las provincias por leyes especiales (Fondo del Conurbano y otros) crecerán 26,6% para el conjunto de las provincias (impacta en gran medida los cambios en Ganancias). Como es habitual, Buenos Aires se encuentra un escalón abajo (20,9%) como consecuencia del tope que presenta el Fondo del Conurbano. Se estima que los recursos del Fondo Federal Solidario crecerán 56% este año, por cuanto el efecto de la devaluación más que compensa a la reducción de la alícuota que se aplica a las exportaciones del complejo sojero (del 35% al 30%).

En resumen, considerando el total de transferencia automáticas a provincias, se destaca que las provincias beneficiadas por el Fallo de la Corte y CABA tendrán un incremento nominal del orden del 47% en sus envíos, la suba para Buenos Aires será del 36% y en el resto de provincias de cerca del 35%. Esto es, con los cambios consolidados, las transferencias a cuatro jurisdicciones tendrán un fuerte aumento en términos reales en 2016, en el caso de Buenos Aires estará a la par de la inflación y en el resto de provincias se ubicarán un punto por debajo de la inflación anual.

Tras los cambios ocurridos en algunos impuestos, se estima que la recaudación nacional en 2016 crezca 32,8% respecto al año previo. Además, como ya se comentó, las modificaciones en la distribución de los impuestos nacionales han mejorado la participación de las provincias en el reparto, de modo que por ambas vías se tendrá un efecto neto negativos sobre los recursos con que contará el Gobierno nacional. Así las cosas, las provincias verían incrementadas las transferencias automáticas que perciben en 39,5% este año, con lo que la recaudación neta de transferencias que le corresponde al Gobierno Nacional crecería 29%, 7 puntos por debajo de la inflación supuesta para este año. Si se excluyen recursos de la seguridad social y comercio exterior (neto del FFS), se tiene que los impuestos que percibe la Nación crecerían sólo 23,4% en 2016.

Dada que la situación fiscal del Gobierno Nacional ya era muy deficitaria en 2015, si tras los cambios producidos en los impuestos y en su reparto con las provincias, los recursos netos que le quedan al Gobierno Nacional aumentan bastante menos que la inflación anual (29% versus 36%), entonces las alternativas que surgen son las siguientes: I) fuerte recorte del gasto nacional con relación a 2015, para que como máximo aumente también 29% y no agrave el déficit fiscal (en el primer trimestre de 2016 el gasto nacional subió 28%); II) el poder central compensa las mayores transferencias automáticas a provincias con menores envíos discrecionales en relación a 2015 (en el primer trimestre el gasto en transferencias discrecionales cayó 10%, y III) el Gobierno Nacional no reduce el déficit respecto a 2015 (inclusive lo aumenta), recurriendo al ahora más aceitado endeudamiento para cerrar la brecha de financiamiento.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés