SanCor perdió $1.527 millones y le buscan comprador

La cooperativa a punto de quebrar.

18-05-2016
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En un marco de grave crisis de la lechería, que arrastra hace años problemas de rentabilidad y que sumó en abril el problema de las inundaciones, la cooperativa San- Cor perdió 1.527 millones de pesos y el Gobierno Nacional ya está en la búsqueda de un comprador.

Los conflictos en la empresa no son nuevos. El año pasado, la firma realizó ventas del sobrestock de leche en polvo a Venezuela por US$ 80 millones a través de un acuerdo pactado por el gobierno de Cristina Kirchner, y repitió los envíos en enero de este año, con varios atrasos en los pagos por parte del país gobernado por Maduro. Ahora, deberá enfrentar un proceso de reestructuración económica e industrial para captar el interés de capitales nacionales o internacionales que se estén dispuestos a hacerse cargo de la quiebra récord que presentó en los últimos días.

Con un establecimiento compuesto por quince plantas de producción, tres centros de distribución y 4.700 empleados en relación de dependencia, la compañía pasó de perder $95,8 millones en el primer trimestre de 2014 a $367,2 millones en 2015. Es que parece no estar preparada para sostener ese caudal de trabajadores, sobre todo ahora que a causa de las lluvias recibió 30% menos de leche y aumentaron los costos.

“El Gobierno no la va a dejar caer”, le confió una fuente a El Economista. “Hubo reuniones oficiales y se decidió que SanCor será vendida aunque tenga que dividirse en segmentos, dada la falta de estructuración”, explicó. Su competidora, La Serenísima, también registró fuertes pérdidas, pero de menor magnitud y eso le permitió hacerle frente a la crisis e intentar seguir adelante, pese a las protestas de empleados que en abril suspendieron sus labores y tomaron la fábrica de General Rodríguez por los despidos de varios compañeros y la baja de precios pagada al productor por litro de leche.

“Hubo reuniones oficiales y se decidió que SanCor será vendida aunque tenga que dividirse en segmentos, dada la falta de estructuración”

La división lechera de Cresud, la empresa controlada por la familia Elsztain, resultó otra de las compañías afectadas por la crisis del sector. Tanto es así que en el primer trimestre de 2016, El Tigre registró una pérdida operativa de $ 5 millones, un número importante si se toma en cuenta que en el mismo período de 2015 la baja había sido de $ 1,9 millones.

En un informe de resultados trimestrales enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la firma indicó que “los ingresos del segmento lechero disminuyeron el 17,3% debido principalmente a una baja del 13% en el precio de la leche combinado con una baja del volumen del 6%”.

De acuerdo a los datos difundidos, al 31 de marzo pasado Cresud contaba con 1951 vacas en ordeñe con una producción promedio de 22,9 litros por día, frente a las 2212 vacas con 21,4 litros por día en la actualidad. Asimismo, el estudio reveló que la superficie dedicada al tambo también se redujo al pasar de 2.864 hectáreas a 2.231 en mayo.

Sin embargo, la división lechera de Adecoagro, una de las principales compañías agroindustriales del Cono Sur con unidades negocios en Brasil, Argentina y Uruguay, sí obtuvo ganancias antes del pago de impuestos e intereses. En el primer trimestre de 2016, obtuvo 124.000 dólares sobre una facturación de 5,1 millones de dólares, mientras que en igual fecha de 2015 percibió 1,30 millones de dólares sobre ventas totales por 8 millones de dólares.

“La producción de leche fue de 2,5 millones de litros, una cifra 5,9% superior a la del mismo período de 2015; dicho crecimiento se fundamentó en un aumento del 3,1% de nuestro rodeo lechero promovido por mejoras en el manejo reproductivo en nuestros dos unidades estabuladas”, aseguró un informe de la firma, que cuenta con un megatambo ubicado en Christophersen, en el sur de Santa Fe.

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