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La venta ilegal alcanzó los $ 5,5 millones en agosto

Un relevamiento de CAME destaca que en el país hay 656 saladitas. En seis meses la cantidad de vendedores ilegales creció 11,4%.

26-09-2016
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En el país las ventas por fuera del sistema comercial registrado treparon durante el mes de agosto $5.557 millones, a partir de ventas en 656 saladitas y casi 89.000 puestos de manteros, ubicadas en 109 ciudades. Los datos surgen de un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en 455 localidades de todo el territorio nacional. El dato más preocupante es que según la entidad en seis meses la cantidad de vendedores informales creció 11,4% “aumentando la oferta de mercadería ilícita y generando un mayor desplazamiento del consumo desde el sector formal al informal”.

Este cuadro de situación se da en momentos en que la recesión y la caída generalizada de ventas minoristas, con fuerte presión impositiva sobre las empresas formales, tiene como contrapartida este incremento del comercio ilegal en el país. En base a los datos estimados de ventas, la entidad gremial empresaria proyecta un volumen de ventas ilegales que terminará el año cerca de los $ 66.700 millones. Además de los comerciantes registrados, entre los perjudicados por este movimiento sin dudas, se encuentra el Fisco, que sólo en concepto de IVA dejará de recaudar en el año $ 14.000 millones.

Fenómeno multicausal

De acuerdo al informe de CAME el aumento del comercio irregular en el último semestre responde a tres factores. Por un lado, la falta de controles que facilita la proliferación de este tipo de puestos. También influye el número de gente que busca precios más accesibles y, en ese sentido, cambia consumo formal por informal, promoviendo al mismo tiempo una mayor oferta.

Claramente, los precios más bajos son posibles por la evasión de impuestos y la falta de cumplimiento de normas de seguridad e higiene. Por último, el documento también apunta que al crecer el desempleo hay más personas que encuentran en la venta ilegal un modo de subsistencia. Más allá de los argumentos, lo cierto es que este formato de negocio dispara, por un lado, la queja de los comerciantes registrados (79,4% dice que no hay suficientes controles), al tiempo que “afecta al mercado formal, precariza las condiciones de producción, comercialización y empleo de la economía”.

En comparación al relevamiento anterior, realizado en febrero pasado, esta vez se detectaron 86 nuevas saladitas y 7.759 vendedores más, y se advirtió que el mayor crecimiento se dio en ciudades que tienen puestos callejeros, en especial por la apertura de más ferias.

La ciudad con más cantidad de saladitas es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con 131, seguida por Córdoba (40), el partido de La Matanza (22), Orán (20), Tartagal (20), Jujuy (18), partido de Moreno (18), Salta (17), Juan B. Alberdi (14) y San Miguel de Tucumán (12). De todas formas, el informe destaca que “es muy posible que sean sustancialmente más las localidades afectadas por la informalidad que las 109 encontradas”.

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