Intereses cruzados en el conflicto laboral en Banghó

27-01-2017
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por Florencia Barreiro

El anuncio del acuerdo de conciliación obligatoria abre un nuevo capítulo en el conflicto que tiene como protagonistas a los trabajadores despedidos por la fabricante de computadoras y notebooks Banghó. Los próximos días serán definitorios para las negociaciones entre los trabajadores, la compañía y el Gobierno.

La empresa había dicho en un comunicado que la decisión de cerrar su planta de Vicente López es consecuencia directa de la eliminación del arancel del 35% para la importación de productos informáticos.

Fuentes del Ministerio de Trabajo aseguran que esto forma parte de la “transformación productiva” y que no hay vuelta atrás en la decisión de quitar el arancel. La visión es a largo plazo y en este caso tiene como objetivo particular abaratar los precios de las computadoras . En relación a otros mercados, las notebooks llegan a estar hasta 50% más caras.

La propuesta del ministro de Producción, Francisco Cabrera, para los empleados despedidos incluye un seguro de desempleo ampliado durante nueve meses que es más del doble del que recibirían por el seguro habitual. Y, además, reubicar a los empleados en lo que ellos denominan “empresas dinámicas” que recibirían durante seis meses la financiación de una parte del salario de los contratados. Estas compañías pueden tomar créditos por hasta $500.000 por cada uno de los empleados que reincorporan.

Los trabajadores quieren mantener sus puestos de trabajo y el conflicto se agravó cuando recibieron el telegrama con la propuesta de una indemnización al 50%. Sin dejar de reclamar por la vuelta a la fábrica reconocen que actualmente no hay pedidos y que la eliminación del arancel hace inviable a la industria. “El trabajo se paralizó hace más de tres meses”, le dijo Emiliano Gallo de la UOM a El Economista (ver aparte). “Hoy la empresa prácticamente no produce nada”, agregó.

La fabricante del a marca Banghó es una empresa que creció y se consolidó con el kirchnerismo. Pics Art, la empresa madre, nació como distribuidora de productos electrónicos y las trabas para importar le dieron impulso a la nueva marca del mercado local. En 2009 abrieron las puertas de la planta ensambladora de la provincia de Córdoba. Y uno de sus principales hitos es haber sido el proveedor del plan oficial de “Conectar Igualdad”, que distribuía notebooks en las escuelas de todo el país.

La ex presidenta Cristina Kirchner fue, primero, a la inauguración de su nueva base operaciones ubicada en Munro ?la que ahora cierra y, unos meses después, en agosto de 2011, a la apertura de la planta de Parque Patricios. L a inversión entre ambas había costado cerca de US$ 6 millones. La Mandataria recordaba, en ese entonces, que la empresa importó hasta 2006: “No los dejamos importar más y tuvieron que ponerse a producir”.

El crecimiento de la empresa, de la mano de su fundador Pablo Suaya, se realizó con alianzas de proveedores como Intel y Microsoft, en un segmento de productos de calidad medio-alta. Sin demasiada competencia, logró posicionarse en los primeros lugares en ventas junto a la marca china Lenovo y la argentinabrasileña Positivo BHG.

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