Brasil, autos y flex en la agenda

La industria automotriz sufre por el déficit bilateral con Brasil.

16-05-2016
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A menos de 45 días que venza el acuerdo bilateral vigente con Brasil, en el marco de la Política Automotriz Común (PAC), los sectores involucrados analizan las alternativas posibles que permitan quebrar la inercia y recuperar cierto equilibrio entre ambos países. En los últimos meses la devaluación del real, junto a la crisis en aquel país que deprimió su mercado interno, llevó a un doble efecto de menos exportaciones argentinas a ese mercado, sumado a un incremento de saldos exportables, que ingresan a nuestro país a bajo precio.

Así, en los primeros cuatro meses del año, se importaron desde Brasil 119.300 unidades 0km, 56,7% que en igual período del año anterior. En contraste, en el mismo lapso, las exportaciones de autos fabricados en Argentina hacia el vecino país retrocedieron hasta 46.000 unidades, 40,2% menos que el año 2015.

La pulseada La llave del entendimiento entre ambos países es el llamado flex, un sistema por el que por cada dólar exportado por Argentina (autos y autopartes) se importan sin arancel US$1,5 desde Brasil. La intención de Brasil es liberalizar totalmente el comercio automotor, mientras que desde Argentina “aceptarían” una ampliación del flex pero sin liberalizar completamente. En las últimas reuniones volvió a analizarse la aplicación de un “flex asimétrico”, de entre 1,8 y 2,35 dólares importados por cada dólar exportado por nuestro país. Sin embargo, el acuerdo aún está muy lejos.

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