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La economía sufre en los años electorales

De triunfar Trump habría tensión en las relaciones con México y China que son socios comerciales importantes para EE.UU.

14-06-2016
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En todos los países del mundo, los años electorales no suelen ser buenos para la economía porque hay una mayor incertidumbre, lo cual impacta en las decisiones de inversión.

En los países más desarrollados esa característica se presenta con menos intensidad porque hay reglas de juego que se mantienen más allá de quien gane las elecciones. A su vez, muchos economistas relativizan las cuestiones políticas porque sostienen que un negocio se pone en marcha cuando se percibe que tendrá demanda o ante una oportunidad mercado y no pensando en la distribución de bancas en el Congreso que pueda resultar de un proceso electoral.

Sin embargo, según Daniel Gross de Fortune, este año se justificaría una mayor incertidumbre en la economía de Estados Unidos asociada a los resultados de las elecciones presidenciales en gran medida por las dudas que siembre una candidatura poco convencional como la de Donald Trump.

Una de sus propuestas más controvertidas es construir un muro en la frontera entre Estados Unidos y México. lo cual generaría una gran tensión en la relación entre ambos países que puede afectar a muchos negocios. Es un tema de relevancia económica dado que el intercambio bilateral alcanza a US$ 520.000.000.000 por año.

Otro tanto puede ocurrir en las relaciones con China, un país al cual Trump pretende aplicarle sanciones comerciales. Esa situación también generaría tensiones con un socio importante de Estados Unidos y que en los últimos años realizó muchas inversiones en el país. Un situación conflictiva entre las dos economías más grandes del mundo tendrá, además, efectos negativos en todos los países. Un tercer tema que también genera incertidumbre se relaciona con el importante sector de la salud porque Trump ha manifestado su decisión de dar marcha atrás con las políticas de cobertura que puso en marcha Barack Obama y que alcanzan a millones de estadounidenses. Es una actividad que representa el 16% del PIB y en los últimos doces meses generó el 20% de los nuevos empleos. Por lo tanto, toda decisión que se tome en el sector de salud, impactará fuerte en el resto de la economía.

La otra vereda En el caso de un triunfo de Hillary Clinton el escenario, tanto en el terreno económico como en todos los demás, es más previsible. Seguramente ponga más énfasis en el cuidado ambiental y por lo tanto algunas industrias pueden tener más restricciones. Sus declaraciones sobre las minas de carbón durante las primarias fueron una prueba de ello.

En definitiva, ninguna inversión está libre de riesgos y siempre lleva implícita una cuota de incertidumbre. Y en este año electoral es un poco mayor.

El crecimiento económico en Estados Unidos ha sido muy modesto en los últimos meses. Y no hay razones económicas ?ni internas ni externas? para suponer que pueda haber un ritmo mayor en la actividad económica-. Y siendo Trump candidato tampoco hay razones de naturaleza política para apostar a una rápida mejora.

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