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Hillary gana por goleada entre los economistas

08-11-2016
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por Pablo Mira

Para los economistas, las elecciones en Estados Unidos tienen esta vez un condimento especial. Por primera vez en muchísimo tiempo no se veía un apoyo tan desparejo a uno de los candidatos, en este caso a Hillary Clinton. O, mejor dicho, hace mucho que no se sentía una alergia tan marcada a un candidato, como ocurre con Donald Trump.

Aun cuando las meras actitudes del candidato republicano para con las mujeres y los inmigrantes bastaría para no apoyarlo, economistas de casi todo signo ideológico se han puesto en su contra por sus ideas económicas. Es difícil encontrar en Trump un programa económico articulado, pero lo poco que articuló es considerado tan equivocado, que casi todos los economistas famosos lo detestan.

El encono contra Trump consiguió que 370 economistas reconocidos firmaran una solicitada donde se hace saber textualmente que el candidato republicano es una opción peligrosa y destructiva para el país. Algunos economistas ganadores del Nobel incluso fueron más allá, y publicaron otra carta más haciendo público su apoyo a Hillary. Allí firmaron economistas tan divergentes en sus ideas como Joseph Stiglitz, un intervencionista keynesiano y, por el otro lado, Robert Lucas y Thomas Sargent, dos defensores del libremercado. Los ganadores del premio Nobel de los últimos dos años (Oliver Hart y Angus Deaton) también se sumaron a la iniciativa. Si bien no todos los firmantes de esta última carta favorecen las políticas de Clinton, no los une el amor, sino el espanto.

Del lado de Trump, la reacción fue mucho más medida. Pocos economistas (con la excepción del excéntrico Peter Navarro) han decidido apoyar explícita y públicamente al candidato. Sí aparecieron algunos firmantes criticando en otra declaración las ideas demócratas detrás de la agenda de Hillary. En la lista hay muchos menos economistas reconocibles, y los dos más famosos son el Nobel Eugene Fama y Arthur Laffer. Fama fue reprochado por negar que la crisis de 2009 haya sido el resultado de la explosión de una burbuja especulativa. Laffer, mientras tanto, es un economista extravagante que elaboró la teoría de la economía de la oferta (supply side economics, en inglés), según la cual una baja de impuestos, en especial a los más productivos (los ricos), produciría crecimiento y riquezas sin límite en la economía, ¡y todo esto incluso reduciendo el déficit fiscal! Laffer fue el mentor del programa económico de Ronald Reagan en los años '80, y sentó las bases del comienzo del empeoramiento de la distribución del ingreso y de la concentración de la riqueza en el 1% más rico de su población.

Si bien muchos economistas pueden tener simpatía por las políticas republicanas, o cierto resquemor por las políticas demócratas, lo cierto es que Trump se ha convertido en un límite. Para los economistas más liberales, las amenazas de guerra comercial con China y México del candidato republicano son indefendibles. Para los intervencionistas y defensores del gasto social, los ataques del candidato republicano a los programas sociales y la propuesta de rebaja de impuestos a los ricos lo vuelve invotable. Trump se las arregló, de alguna manera, para ponerse a todo el mundo académico de la economía en su contra. Y aun así, este martes todavía tiene chances de ganar.

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