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Blair y Soros, en contra del Brexit

Ambos advirtieron que si Gran Bretaña sale de la UE, el país y el bloque podrían fracturarse. Se vota el 23 de junio.

10-06-2016
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La campaña contra el “Brexit” cobró impulso ayer, cuando los ex líderes británicos Tony Blair y John Major, por un lado, y el magnate George Soros, por otra parte, se pronunciaron de manera contundente a favor de la permanencia de Gran Bretaña dentro de la Unión Europea.

En una presentación conjunta en Belfast, Irlanda del Norte, Blair y Major, dijeron que una eventual salida británica de la UE en el referendo del 23 de junio podría fracturar a la propia Gran Bretaña, alentando el separatismo irlandés y escocés.

“Si desechamos la membresía a Europa, no nos sorprendamos de que, como consecuencia, accidentalmente desechemos también nuestra unión”, dijo Major, que actuó como primer ministro entre 1990 y 1997. En tanto, Blair, que ocupó el cargo desde 1997 a 2007, dijo que la pertenencia a la UE había servido para impulsar la paz en Irlanda, por lo que sería “profundamente tonto jugar con cualquier forma de riesgo para los fundamentos de la estabilidad”.

A su vez, Soros dijo a The Wall Street Journal: “confío en que a medida que nos acercamos a la votación del Brexit, el lado de 'continuar' se hace más fuerte”.

“Los mercados no siempre tienen razón pero en esta caso coincido con ellos”, agregó, refiriéndose a cierta mejora reciente de la cotización de la libra esterlina ante los sondeos que indicaban paridad en la intención de voto.

Así como Major y Blair alertaron sobre una posible división interna del Reino Unido, Soros dijo que “si Gran Bretaña se va (de la UE), podría desatar un éxodo general y la desintegración de la Unión Europea se tornaría prácticamente inevitable”.

La libra esterlina cayó fuertemente en los últimos meses por los temores sobre el Brexit, desde alrededor de 1,55 dólares hace un año a aproximadamente 1,45 dólares actualmente, estabilizándose por encima de cotizaciones muy bajas a 1,38 dólares en febrero.

Si bien la baja de la moneda es vista como una señal de debilidad de la economía, ese movimiento favoreció al comercio británico. Los datos oficiales de ayer mostraron que el déficit comercial de Gran Bretaña se redujo en abril gracias a un aumento de las exportaciones de bienes.

Sin embargo, pese a los beneficios de una divisa más floja, el Instituto Nacional de Investigaciones Sociales y Económicas de Gran Bretaña (NIESR) dijo que las familias más pobres del país cargarían con la parte más pesada del impacto en las finanzas públicas de una salida de la UE.

“La familias de ingresos bajos podrían perder en dos maneras: con su participación en la perdida del ingreso nacional y con una reducción de los programas sociales a fin de cumplir el espíritu del programa fiscal” que planteó el ministro de Finanzas George Osborne, dijo el think-tank.

El martes pasado, más de la mitad de una gran cantidad de británicos que se registraron para votar en el referendo eran menores de 34 años, una señal auspiciosa para el campo del “In”, ya que se cree que los más jóvenes están a favor de seguir en la UE.

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