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¿Qué alternativa resultó la mejor para el blanqueo?

08-03-2017
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por Matías Daghero

A fin de mes estará culminando el exitoso blanqueo impositivo llevado adelante por el Gobierno de Mauricio Macri. Los fondos declarados superaron hasta el momento los US$ 100.000 millones y ya han significado más de $ 115.000 para las arcas del Estado. Sin embargo, aún resta la etapa en donde se espera que se declaren los inmuebles, además de las personas que optaron por esperar a ver el nivel de ingreso al blanqueo en diciembre para recién ingresar antes del vencimiento final que opera el próximo 31 de marzo.

El rutilante número que dio a conocer Alfonso Prat-Gay previo a su alejamiento del Gobierno a fines de diciembre, junto a los acuerdos firmados con los Estados Unidos hacia el final del cierre de la primera etapa del sinceramiento fiscal, hacen sospechar que el nivel de adhesión final será muy elevado. Encontrándonos ya casi al cierre de la etapa final del blanqueo, vale la pena un análisis entre las distintas alternativas que había para el blanqueo y cómo se desempeñaron las mismas.

A los números?

El bono a 3 años con un cupón del 0% fue desde el principio la alternativa menos conveniente y de menor aceptación por parte de los contribuyentes. A su vez, el bono a 7 años que permite blanquear el triple (bautizado como “bono mágico”) y que paga 1% de cupón tampoco ha tenido un gran éxito entre los contribuyentes, llevando incluso a que el gobierno extendiera hace unos días el plazo del mismo, ya que no se alcanzó el monto tope de emisión del mismo.

Desde el punto de vista de los Fondos Comunes de Inversión del blanqueo, el sabor para las casas de Bolsa que se embarcaron en el proyecto es agridulce. Si bien se armaron alternativas muy interesantes y que hubieran servido para un impulso en la actividad real (como los fondos de energía renovable, construcción, agropecuarios, etcétrea), el amplio debate parlamentario y mediático que generó la modificación en el impuesto a las ganancias hizo que la reforma a la ley de mercado de capitales quedará en veremos hasta el día de hoy, sembrando dudas entre las personas que ingresaron al blanqueo sobre el tratamiento impositivo que finalmente tendrán estos fondos.

Debido a esta situación con las demás alternativas es que el pago de la multa y libre disposición del capital haya sido la alternativa más elegida. Sin embargo, aun cuando hayan elegido la misma alternativa, el momento en que se haya efectuado la misma cambia fuertemente el resultado obtenido. Aquí hay dos factores principales que explican las diferencias: la caída en los precios de los bonos largos argentinos y la debilidad del dólar.

Por el lado de los bonos, muchos contribuyentes devenidos en inversores por necesidad, compraron rápidamente en octubre pasado, luego de ingresar al sinceramiento fiscal, bonos de la parte larga de la curva argentina como el Discount 2033 (DICA) y el Bonar 2046 (AA46). La volatilidad que imprimió el triunfo de Trump sumada a la política de subas de las tasas de la FED hirió las cotizaciones de estos bonos. Aquellos bonos tan en boca de los especialistas en esos momentos ya son mencionados para inversores más agresivos hoy en día. En cambio, lo que se repite en las mesas de las principales agencias de bolsas actualmente es el posicionamiento en la parte corta y media de la curva, para evitar una mayor volatilidad.

Por otra parte, la fuerte caída que ha venido experimentando el dólar ha hecho que para aquellos que blanqueen cuentas en el exterior nominadas en la divisa norteamericana, disminuya su valuación en pesos al momento de pagar la multa. Si bien la multa en estos momentos es del 15% en lugar del 10% que era en diciembre, la opción de comprar los bonos Bonar 2017 (AA17) o Global 2017 (GJ17) resulta más barata ahora de lo que era a fines de diciembre.

De esta manera, la alternativa menos costosa para el contribuyente habría sido ingresar antes del cierre de diciembre. Si bien se podría sumar al análisis el costo de oportunidad de no disponer el dinero, no podría ser comparado con la tasa de las Lebac ya que estos fondos no hubiesen estado blanqueados por lo que el comparativo con letras del tesoro de corto plazo norteamericanas y sus bajas tasas lo continúan haciendo la más rentable.

Para quienes estén tomando la decisión en estos momentos, la compra del Bonar 2017 para pagar la multa resulta muy conveniente a estos niveles de dólar, y la posibilidad de invertir en Lebacs unos meses con un dólar planchado (consiguiendo en un mes tasas en dólares que en el mundo toman un año) y algún tipo de cobertura adicional por si se despertara el billete.

(*) Autor del libro “Con los $ que tengo, ¿qué hago?”

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