Por la sequía de pesos, los negocios se achican

Para algunos economistas el rojo fiscal sigue creciendo. El dólar oficial sigue en baja pero el blue mostró algún aleteo. Los bonos siguen firmes y los inversores se preparan para las licitaciones de esta semana. La Bolsa está apagada y no puede aprovechar la suba del petróleo.

17-05-2016
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 por Luis Varela

Con muy poca actividad privada en casi todos los sectores económicos, la semana financiera se inició ayer con la atención focalizada en dos elementos: en el exterior sigue llamando la atención la firme recuperación del petróleo y dentro de Argentina el gran tema tiene que ver con las complicaciones en los pagos, que empiezan a poner riesgo en el funcionamiento de los negocios.

Sin dudas, el semáforo externo estuvo ligado al barril de petróleo. Problemas políticos en Nigeria y un incendio forestal en Canadá están achicando los niveles de oferta y, en consecuencia, el barril de petróleo dio otro gran paso para acercarse a los 50 dólares: cerró a 47,50, su mayor precio en ocho meses, cuando en febrero se derretía a apenas 26,70 dólares.

La fuerte variación del crudo está empezando a alterar las cuentas de los países importadores, haciendo que algunos cinturones se empiecen a ajustar. Y, en ese sentido, aparecieron luces de alerta en Japón, donde el yen volvió a debilitarse. El dólar estadounidense cerró con leves bajas contra casi todas las monedas principales, pero la paridad nipona volvió a 109 yenes por dólar, cuando a principios de mes estaba a 106.

Dentro de Argentina, conocidos los números del primer tercio del año, cada uno de los sectores empieza a ver qué realidad le toca, después de la explosiva emisión de pesos que realizó el Gobierno K antes de irse y la tremenda absorción de pesos vía Lebac que está realizando el Gobierno M, para que el país no entre en hiperinflación (abril ya tuvo una suba del precios del 7% y distintas consultoras hablan de 3,5% para mayo).

El gran tema es que, llegadas las facturas del agua, el gas y la electricidad, muchos bolsillos quedaron exhaustos, sobre todos de muchas pequeñas y medianas empresas, por lo que hay un fuerte recorte de horas extra y suspensiones por doquier, generando achicamiento de actividad en todas partes, problemas para cumplir con los vencimientos y algunas trabas en las cadenas de pagos, que pueden derivar en complicaciones mayores.

Aprovechando el mal momento de los que viven la sequía, sorprendió ayer el mercado paralelo, con el resurgimiento de negocios impensados. Muchas de las cuevas de los microcentros de Buenos Aires, Córdoba y Rosario, que hasta hace poco tiempo vivían de brechas cambiarias del 40%, se están reinventando: aprovechan problemas en la cadena de pagos y hasta cambian cheques por celular.

Este pulso generó un estiramiento en el precio del dólar. El comercio grande, la exportación, sigue liquidando a dos manos y llevando al dólar oficial hacia abajo, con el BCRA comprando para que el tipo de cambio no baje, y aumentando las reservas en US$ 122 millones. Con este movimiento el dólar oficial bajó otro centavo a $ 14,44, pero en la calle las cosas no están tan calmas y el blue subió hasta $14,68 y la brecha se estiró otra vez hasta el 2%.

Muchos ahorristas y pequeños inversores estuvieron haciendo consultas en los bancos para participar en la licitación de Lebac, con la sensación de que hoy será la última vez que se pague una tasa del 37,5% anual a 35 días de plazo.

Y hubo algunas sorpresas cuando inversores con cuentas en pesos quisieron meter sus dólares del colchón para participar en las licitaciones de las Letes a 90 y 180 días de plazo, cobrando tasas del 3,5 al 4% anual: “Si quiere participar ?contestaron en los bancos? tiene que abrir una cuenta bimonetaria, y eso tiene un costo mensual de $70”.

Sea como fuere, la tendencia que vienen marcando todos los títulos públicos sigue siendo levemente ascendente, abandonando la línea decididamente alcista que mostraron hasta el acuerdo con los buitres. Ayer en promedio los bonos subieron 0,3%, pero con gran dispersión: hubo suba del 1 al 2,6% para los bonos DICYD, AA46D, CEDI, AA46, DICA, CH01J6, NDG21, TVPA, DICAD, DICA, DICY y TVPY; y baja del 1 al 5,5% para los bonos BARY1, NDG1, ERG16, BPLE, BD4C6 y BADER.

La suerte de las acciones viene mostrando una tendencia bastante más mediocre. Ayer la rueda de negocios reunió un volumen operado mínimo, de apenas $ 138 millones en acciones, y la enorme suba del petróleo ?que siempre beneficia al MerVal empetrolado? parecía comerse los chicos crudos en la apertura, con un aumento del 1,8%, pero al final los precios iban decididamente apagándose, terminando con un alza del 0,6% y con muchos operadores pidiendo la hora.

Ese marco dejó ganadores y perdedores. Hubo una suba del 1,5 al 4,5% para Metrogas, Mirgor, Petrobras Brasil, TGLT, TGS, Agrometal, Telefónica, Tenaris, Dycasa, Grimoldi, Repsol, Carboclor y Siderar; y una baja del 1,5 al 4,8% para banco Francés, Polledo, Casado, Ausol, Colorín, Quickfood, Capex, Morixe, Edenor e IRSA.

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