El Economista - 73 años
Versión digital

vie 19 Jul

BUE 13°C

“El algotrading puede ser un arma de guerra”

El Economista habló con Juan Pablo Braña (Eye Capital) sobre el "trading algorítmico"

04 diciembre de 2017

Entrevista a Juan Pablo Braña Eye Capital Por Ariel Bazán

Con fuerte desarrollo en Wall Street, la operatoria con "trading algorítmico" o "algotrading" en el mercado local recién empieza a dar los primeros pasos. En una charla con El Economista, el desarrollador de inteligencia artificial Juan Pablo Braña, de Eye Capital, contó cómo funcionan las operaciones con robots en el mercado local y qué ventajas y peligros traen.

¿Cuál es el nivel de uso de robots en el mercado local?

Hoy esta tecnología se puede utilizar en futuros de Rofex, acciones, bonos, y recientemente en opciones en el ByMA, pero en general su uso es muy poco. El Rofex es el más desarrollado, con casi el 98% de las órdenes generadas por algoritmos, pero el porcentaje de operaciones efectivamente cerradas allí es bajo. Es decir, los algoritmos lanzan miles y miles de órdenes buscando algún precio o rentabilidad en un determinado momento y si no lo encuentran cancelan las órdenes y las vuelven a generar. Fuera del Rofex, en los demás mercados el nivel de operatoria es mucho menor.

¿Por qué aún es muy bajo el uso de algoritmos?

Argentina es un mercado muy chico y los robots no son muy buenos en estos entornos: por ejemplo, un algoritmo en Wall Street anda muy bien porque al poder monitorear 9.000 títulos tiene un montón de alternativas para tomar decisiones, mientras que acá apenas tenemos un panel con 30 títulos en el ByMA de los cuales sólo 10 tienen liquidez. Mientras más brokers estén conectados con robots más volumen y liquidez le van a dar al mercado, pero esto es algo que justamente falta. Por otra parte, otro obstáculo para el uso de algoritmos es el costo, ya que cualquier broker que quiera desarrollarlos deberá hacer un desembolso fuerte para contratar programadores, de los que tampoco hay muchos especializados, o comprar soluciones.

Pero pese al bajo uso, ¿los mercados están modernizando sus plataformas para permitir la operatoria con robots?

Sí, y de hecho hoy existen dos protocolos muy importantes. El principal es el Fix, que tiene la capacidad de establecer un lenguaje entre máquinas (entre la plataforma del mercado y la terminal del operador) y desde este año está presente en el sistema Millenium del ByMA. Y el segundo, que el ByMA ya tiene funcionando hace uno o dos años, es el Web Service, que va por la web y es una versión simplificada del Fix.

¿Qué ventajas trae operar con algoritmos?

La principal es que se pueden automatizar tareas que antes se hacían manualmente, lo que lleva a una eficacia bastante más grande porque los humanos cometen muchos más errores que las máquinas. Y la segunda es la velocidad, ya que un algoritmo puede monitorear 200 o 300 títulos automáticamente, algo que para una persona es totalmente imposible.

¿Y para qué se los usa a nivel local?

Un tipo de robots son los especulativos para ganar dinero, a los cuales se le puede setear todo tipo de indicadores técnicos, como soportes, resistencias, etc. Incluso hay algunos más avanzados que son capaces de interpretar las noticias financieras en tiempo real: entienden la semántica de una noticia, deciden si es positiva o negativa y eso lo correlacionan con los movimientos del mercado para operar. También se usan algoritmos para administración de activos: por ejemplo, si un broker tiene 30 carteras administradas con igual composición, puede replicar el cambio de una en las demás sin tener que hacerlo manualmente una por una. Y otros usos de esta tecnología es para cambiar dinámicamente la composición de una cartera de inversión y hacer arbitrajes en diferentes mercados.

¿Cómo estamos respecto a otros mercados en el uso de estas tecnologías?

Muy atrasados, pero lo bueno es que empezamos a tecnologizarnos un poco más. Hasta hace dos años estábamos en cero y desde entonces se avanzó, pero aún seguimos retrasados respecto a otros países de Latinoamérica, como Chile, Brasil, Colombia, Perú y México. Y la diferencia es abismal con Wall Street, donde el 85% de las operaciones las hacen algoritmos a velocidades tan grandes que ningún humano tiene la menor idea de lo que hacen. Es por esto que en la plaza estadounidense hace seis o siete años ya no encontrás un operador financiero ni de milagro, sino que está plagada de físicos y matemáticos.

¿Y qué problemas pueden traer estos robots si no llegaran a operar correctamente?

En los Wikileaks, el trading algorítmico está considerado un arma de guerra, ya que se puede derrumbar un mercado entero con robots mal programados. Un ejemplo fue el "flash crash" de 2010, cuando Wall Street perdió 14% en milisegundos y hubo títulos que pasaron de valer 100 a 20 en menos de un segundo. Luego de la recomposición del mercado, que nadie entiende bien aún cómo ocurrió, se supo que todo lo provocó un algoritmo mal programado que empezó a vender todo junto lo que debería haber vendido en un mes.

¿Y luego de ese "flash crash", se tomaron medidas para que no vuelva ocurrir?

Sí, después de eso vinieron un montón de regulaciones diferentes en EE.UU. de la Securities and Exchange Commision (SEC) y el Financial Industry Regulatory Authority (FINRA). Así, hoy un robot de alta frecuencia que opera en milisegundos necesita tener una licencia, el desarrollador debe estar registrado como programador de algoritmos y también están explícitamente reguladas las estrategias que se consideran fraudes. Sobre esto último, por ejemplo, no se permite cancelar una orden en menos de 40 microsegundos ni insistir poniendo y cancelando un precio reiteradamente para intentar despistar a otros. En Argentina tenemos que tener cuidado con todo esto, ya que puede haber un problema si la tecnología explota antes que las regulaciones.

¿Existe alguna chance de que estas operatorias que hacen los robots puedan hacerla humanos?

No, la diferencia es abismal. Para comparar, hoy un súper campeón mundial de ajedrez se da cuenta de que una jugada es jaque en 800 milisegundos, mientras que un algoritmo de Wall Street puede mandar más de 10.000 órdenes en un microsegundo (millonésima de segundo). La gente no tiene conciencia de todo lo que la inteligencia artificial está influyendo ya en el ser humano: además de los mercados, los algoritmos se usan por ejemplo en aeronáutica (el 90% de un avión ya se maneja solo), en el sistema bancario (cuando alguien pide un crédito se hace el scoring automáticamente), y la medicina (para componer fórmulas químicas).

¿En qué otras áreas está presente la inteligencia artificial?

Hay por ejemplo robots "giornalistas" que escriben noticias y hasta guiones de películas: de hecho, la última temporada de "House of Cards" estuvo prácticamente redactada por recomendaciones sobre gustos de los usuarios que suministraron algoritmos, como quién se muere, quién se casa con quién, qué actor es el ideal para determinado papel, etc. En medios, lo que que funciona a la perfección son templates que los robots tienen la capacidad de llenar: por ejemplo, en una noticia donde debe completarse quien es la estrella de un partido, el robot puede hacerlo leyendo los comentarios en Twitter. Y también se avanzó mucho a nivel música, ya que a un algoritmo le podés indicar tus gustos musicales para que cree melodías originales e incluso hay partituras escritas 100% por robots. Algo similiar a esto pasa también con la pintura, donde indicándole a un robot varias obras que te gustaron te puede crear una obra inédita en base a esos patrones.

En este escenario cada vez más tecnologizado, donde está siempre presente la discusión de si las máquinas terminarán reemplazando a las personas en muchas tareas, ¿qué futuro nos espera?

No me cabe duda de que las personas vamos a estar regidos por las leyes de la matemática, y de hecho eso ya está pasando sin que nos demos cuenta. Hoy la inteligencia artifical más avanzada tiene la capacidad de un chico de cuatro años, pero para 2030 o 2040 se calcula que se alcanzará la "singularidad", es decir que las máquinas van a pensar y aprender más que un humano. Lo que una máquina hoy no puede hacer es autoprogramarse, pero cuando eso se logre dentro de una década va a ocurrir un punto de inflexión donde las máquinas le ganarán a los humanos.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés