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Burbujas pinchadas y bonos para pagar gastos corrientes

El mercado siguió mostrando algunas luces amarillas.

22-07-2016
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por Luis Varela

El mercado financiero local sigue mostrando claroscuros, con muy pocos brotes verdes y muchas luces amarillas, todo secuela de la dura herencia recibida de los doce años de la política kirchnerista.

Probablemente el elemento más preocupante de ayer fue la decisión del Gobierno de Río Negro, de salir a tomar una nueva emisión de Letras provinciales (la tercera de este año) para poder pagar los sueldos: esta vez el gobierno de Alberto Weretilneck saldrá a tomar $ 550 millones, en un Estado provincial que no logra recaudar para lograr solventar lo que gasta.

Este tipo de movimiento no es el primero. En lo que va del año, la mayoría de las provincias, sobre todo de la Patagonia, han recurrido al mercado nacional e internacional con el fin de obtener fondos que alivien sus complicadas cuentas públicas. En marzo, Neuquén emitió Letras por $ 500 millones y en mayo tomó US$ 235 millones a una tasa del 8,625% anual. Chubut, en febrero, consiguió $ 829 millones con Letras del Tesoro y el martes emitió bonos por US$ 650 millones a una tasa del 7,75%. Todos estos pagarés, que por supuesto deberán ser enfrentados en algún momento, se realizan a pesar del que el Gobierno Nacional está dando adelantos de coparticipación, privilegiando sobre todo a la provincia de Buenos Aires, gobernada por el mismo signo político, y postergando a Santa Fe, de otra orientación.

Este tipo de endeudamiento es visto con mala cara por el FMI, donde se advierte que los Gobiernos de toda América Latina no cortan gastos y están emitiendo deuda por encima de lo recomendable. Y, en el mismo sentido, la calificadora Moody's advirtió ayer que “la deuda externa de los países en desarrollo ha subido en casi tres veces en la última década, superando el ritmo del crecimiento económico y el incremento de las reservas en moneda extranjera, lo que podría llevarlos a una “crisis sistémica” en el futuro”. Por ahora Moody's no nombra a Argentina, pero destaca que el crecimiento de la deuda es liderado por Brasil y México.

Probablemente anticipándose a los tiempos que vendrán, un viejo conocedor de tiempos difíciles como es Enrique Pescarmona, anunció ayer que venderá el 65% de su capital para reestructurar un pasivo de casi U$S 1.400 millones. De ese modo, el empresario y su familia se quedarán con el 35% de capital del holding y perderán el control.

Otro de los elementos que se destacó ayer fue el comienzo de desinfle de algunas de las burbujas que se fueron armando en los últimos días. La pinchadura más importante fue la de Petrolera del Conosur, que había subido la locura de 765% en los días anterior, pero que ayer debió enfrentar una caída del 55% porque la firma salió a desmentir que Shell estaba comprando su paquete accionario. Y esta no fue la única: ayer también hubo caída muy importantes, del 7 al 14% en compañías como Carboclor, Indupa, Dycasa e Irsa.

Muchos inversores, sorprendidos, llamaron a sus operadores preguntando si había riesgo de corrida y si se podía perder lo ganado en los últimos meses: con cierta inquietud sus contactos contestaron que algunos inversores muy grandes y determinadas empresas están empezando a hacer movidas de consideración para aprovechar de la mejor manera posible el blanqueo que arranca dentro de diez días.

Justamente con la mirada en el blanqueo, ayer se dio una particularidad en el mercado cambiario. Mientras el dólar oficial subió a $ 15,29, con el blue a 15,33 y el mayorista a 15,03, el contado con liqui anotó una suba significativa, hasta 15,18 justamente porque algunos tenedores de fondos se están preparando para posicionarse en los próximos días, y anotarse con ventaja en el blanqueo impositivo. El mercado de pesos, en cambio, estuvo completamente tranquilo, con los bancos volviendo a achicar la tasa de interés de los plazos fijos, que pagan ahora tasas que van del 23 al 24,5% anual.

Todo este movimiento interno llega con algunas señales de alerta desde el exterior. Acciones de bancos brasileños se hunden por el reporte de que Odebrecht consideraba su quiebra pero la empresa lo niega. La inflación de Brasil se acelera más a lo previsto a mediados de julio y eso hace que el dólar cambie de dirección contra el real. El crecimiento económico de China se ralentizaría al 6,5% en el 2016 pese a las medidas de apoyo. Las ventas minoristas británicas sufren su mayor caída en seis meses. Y analistas empiezan a decir que el “Brexit” golpea panorama económico y analistas prevén estímulos fiscales. O sea, las aguas no están tranquilas, lo cual plantea que la palabra cautela tiene que empezar a volver al diccionario de los que se mueven en aguas financieras.

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