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Baja repentina en los mercados: ¿qué se debe hacer?

Estrategias para tener en cuenta.

16-07-2016
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La volatilidad en los mercados es una característica casi inherente a ellos. Sin embargo, frente a fuertes bajas repentinas los inversores pueden quedar pasmados y sin saber qué hacer. ¿Cómo se debe reaccionar?

Los que resisten

Para la mayoría de las personas, que invierten en fondos de inversión, la única decisión razonable es aguantar las correcciones de la Bolsa. El problema es que para que esto sea posible las inversiones tienen que estar hechas en el marco de un plan financiero a largo plazo que contemple la volatilidad inherente a los mercados, la tolerancia al riesgo del inversor y otras características propias entre las que el horizonte de inversión juega un papel clave.

En estas condiciones, para el ahorrista es más fácil entender que las fluctuaciones del mercado no ponen en riesgo en general los objetivos del plan a largo plazo. O si lo hacen, se tiene la información necesaria para hacer las modificaciones que se crean necesarias en cuanto a la política de inversión o gasto.

Es posible que del análisis de la situación se llegue a la conclusión, por ejemplo, de que la tolerancia al riesgo de la persona sea inferior a la que se suponía y eso aconseje reducir la exposición a la Bolsa. Claro que esto implica a su vez rebajar los objetivos de rentabilidad a largo plazo que se habían fijado.

Los que no lo hacen

Las personas que invierten sin tener una visión de su ahorro a largo plazo quedan totalmente a merced del impacto emocional que suponen las fuertes correcciones. Lo que se aconseja en este caso, en primer lugar, es estar líquido. Esta es una decisión de inversión importante que muchas veces es menospreciada. Si no se tiene claridad acerca de la tendencia de fondos de corto o mediano plazos, lo ideal es abstenerse de invertir y estar líquido, la misma estrategia que se usa cuando un inversor espera oportunidades de compra con el dinero en mano. No es especuladora sino conservadora.

Generalmente para que no esté sin trabajar, el dinero se invierte en fondos denominados “money-markets”, es decir, en plazos fijos escalonados que permiten entrar y salir del fondo en todo momento.

Asimismo, lo que uno debería hacer para cubrirse en un mercado a la baja es rotar la cartera de acciones pertenecientes a los sectores de consumo discrecional, financieras y tecnológicas hacia empresas de salud, consumo no discrecional y utilities. Ante una baja, siempre se verá menos afectado un portafolio menos agresivo, incluso podría subir por este proceso que los administradores de carteras realizan tácticamente en función de la coyuntura.

Otra alternativa más popular es realizar estrategias con opciones. Aquí se puede vender (o “lanzar”) opciones de compra (para protegerse) de los activos en cartera, o bien comprar opciones de venta. En este último caso, si se tienen los activos es una estrategia conservadora, y si se compran opciones de venta sin tener los activos subyacentes es puramente una estrategia especulativa.

Si se venden opciones de compra en descubierto, el riesgo se potencia, dado que es una de las pocas maneras de perder más del 100% y, por definición, la pérdida puede ser infinita. Finalmente, aquellos inversores que desean ser más agresivos y que estén seguros de que la tendencia es bajista, pueden directamente jugar a la baja a través de distintos ETF's que replican los movimientos inversos de sus subyacentes.

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