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Analistas a ciegas, con la inversión ausente

29-11-2016
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por Luis Varela

“La situación de incertidumbre es total. Son tantas las posibilidades de cambio en juego que realmente nadie sabe para qué lado puede volar la perdiz”, era la conclusión a la que llegaban anoche los expertos, que se declaraban como pocas veces “volando casi a ciegas”, ya que los frentes de tormenta son tantos que no se ve un horizonte claro en casi ningún sector.

La ceguera de los especialistas no dependía únicamente del feriado de ayer. Sino de varios desafíos por venir. Este miércoles, por ejemplo, la Organización de Países Petroleros (OPEP) se reúne en Viena para definir si puede cerrar grifos para sostener el valor del petróleo. En dos semanas la Reserva Federal de EE.UU. procederá casi con seguridad a una suba de tasas, de 0,5 a 0,75% anual. Y por si eso fuera poco, en siete semanas y media Donald Trump asumirá con Presidente de EE.UU.

Los analistas miran con atención, minuto a minuto, lo que pasa con el crudo. Fijan sus ojos en la tasa larga de los bonos de EE.UU. Y tratan de anticipar las medidas que Trump está preparando para sus primeros cien días. Además, se viene una temporada de elecciones en Europa.

Ayer, con feriado en Argentina, la primera de esas incógnitas mostró una posición alcista: el petróleo mostró una recuperación, al mejorar de US$ 46 a casi US$ 47 por barril, después de haber caído de US$ 52 a US$ 44 dólares entre mediados de octubre y mediados de este mes.

Sobre la tendencia de los bonos de EE.UU., todo el proceso electoral había generado una corriente vendedora de bonos, tanto que la tasa a 10 años había subido de 1,4% a 2,4% anual. Pero ayer, con muchos especialistas afirmando que la Fed de ninguna manera llevará la tasa federal hasta un nivel cercano al 3%, los bonos del Tesoro repuntaron y la tasa a 10 años cedió a 2,32%.

Revisando las medidas que puede tomar Trump, lo más significativo de ayer fue la suba explosiva en algunos metales básicos, que serían muy utilizados en toda la obra pública que fomentará el magnate para las empresas privadas que viven de los trabajos que realiza el Estado. Por eso, hubo un notable aumento de casi 7% para el plomo y el cinc, con subas también importantes, pero menores, para el cobre y el níquel.

Respecto del caso argentino, el flujo de datos se muestra como particularmente difuso, diverso y selectivo. El economista Fausto Spotorno señaló: “Un rojo fiscal como el que sufre la Argentina es un riesgo muy alto para la inversión privada. Y si el Gobierno no da muestras de controlarlo, la recuperación económica se seguirá demorando más de lo esperado”.

Frente a eso, algunos analistas estiman que el blanqueo puede acercarse a los US$ 100.000 millones. Esa exteriorización servirá para pagar algo de la deuda a jubilados y ampliará un poco la base de tributación, pero de ninguna manera logrará compensar un rojo fiscal de 12 puntos del PIB, computando la Nación, provincias y municipios.

En ese sentido, ayer los títulos públicos argentinos negociados en Nueva York volvieron a mostrar una leve tendencia descendente, con el riesgo país dando otro pasito hacia la zona de los 500 puntos básicos. Y, en paralelo, la inversión en papeles argentinos se sigue achicando año tras año, mes tras mes.

Según la Federación Iberoamericana de Bolsas, Argentina sigue siendo, como decía Borges, un caer indefinidamente. El volumen negociado en acciones ya no es el cuarto en la región, sino el quinto. En los años ´60 estábamos peleando el liderazgo, ahora Brasil opera 115 veces más y debajo están México, Chile, ahora Colombia y recién después Argentina.

Y el tema no termina allí. El valor de capitalización bursátil, es decir lo que valen en el mercado todas las empresas que cotizan, nos deja no en quinta, sino en séptima posición, con Brasil a la cabeza, seguido por México, Chile, Venezuela, Colombia, Perú y luego Argentina. El tema tiene que relación con el rojo fiscal, la presión impositiva y con quien terminará pagando los gastos.

Con ese marco, ayer hubo una notable selectividad con los ADR argentinos que operan en Nueva York: se anotó una dura caída del 6,2% (en dólares) para Petrobrás Argentina, seguida con un descenso de casi 3% para Tenaris, 2,3% para Bunge y 1% para Cresud e YPF. Del otro lado, se anotaron aumentos del 7,3% para IRSA Propiedades, del 2,2% para TGS, del 1,7% para Telecom y del 1% para Edenor y Pampa Energía.

Lo notable del caso es que en este marco de huida de inversiones y de empresas que empiezan a operar nuevamente con algunas transacciones en el dólar blue, porque pagar los impuestos es carísimo, ni el oficialismo, ni la oposición están realizando ningún tipo de propuesta para recortar los gastos.

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