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La producción de gas cayó 20% en la última década

Un informe de IDESA muestra que el nivel actual es similar al de 1999 tras contraerse entre 2004 y 2015 en 11.000 metros cúbicos.

18-07-2016
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Con la suspensión de la suba en la tarifa de gas natural como telón de fondo, un informe publicado ayer por IDESA a partir de datos del Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG) muestra que la producción gasífera en Argentina cayó 20% en la última década, lo que llevó los niveles actuales a igualar los de 1999. “Semejante involución llevó a que actualmente se produzca un nivel equivalente a hace dieciséis años, cuando la población y la actividad económica eran mucho menores. Esto da una idea de la escasa disponibilidad de gas para el consumo de las familias y las empresas”, señaló el informe.

Entre 1990 y 2004, la producción de gas aumentó de 23.000 a 52.000 M de metros cúbicos anuales, mientras que entre 2004 y 2015 se redujo de 52.000 a 43.000 M de metros cúbicos anuales.

Detrás de la retracción, según IDESA, se encuentra “la irracional política tarifaría que se aplicó en los últimos años”. “El congelamiento de precios en un entorno de alta inflación, desalentó inversiones induciendo una fuerte caída de la producción. En paralelo, el consumo no sólo aumentó al ritmo del crecimiento demográfico sino que fue artificialmente exacerbado debido a que familias y empresas tomaron decisiones asumiendo que el gas era casi gratis. Al insistir tozudamente en mantener los precios ridículamente bajos se llevó el consumo de gas a niveles muy superiores a la cada vez más reducida producción”, describió. En declaraciones radiales, el ex secretario de Energía y uno de los actuales directores de YPF, Emilio Apud, coincidió con el diagnóstico al remarcar que la demanda creció 45% en los últimos diez años por los bajos precios.

Por otro lado, IDESA destaca que el esquema de subsidios energéticos fue profundamente regresivo en términos sociales. “El esquema resultó tan destructivo en el aspecto productivo como regresivo en lo social. Mientras las familias de clase media y alta, que son las que mayoritariamente tienen conexión a gas de red, disfrutaron durante más de una década de precios irrisorios, las más humildes (especialmente las que viven en el interior del país) son obligadas a asumir costos más alineados con la realidad calefaccionando con garrafas o leñas. Se trata de una monumental transferencia de ingresos a favor de las familias más acomodadas a costa de destruir la producción gasífera”, advirtió.

Al ratificar el freno al aumento de tarifas la semana pasada, la Sala II de la Cámara Federal de La Plata rechazó el pedido del Gobierno de darle “carácter suspensivo” a la suspensión dictada por el Tribunal, de modo que la suba se encuentra interrumpida hasta que haya una resolución al respecto de la Corte Suprema, una vez que reanude su actividad luego de la feria judicial, en agosto.

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