Comenzó la paritaria docente bonaerense, que suele ser un buen termómetro para los futuros acuerdos. Por eso el Gobierno de María Eugenia Vidal se puso a tono con la línea que bajó la administración nacional: 15% y sin cláusula gatillo. Los gremios ya adelantaron que no aceptarían una propuesta como esta porque consideran que implicaría una pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores ante una inflación 2018 que las estimaciones privadas ubican alrededor del 20% (lejos de la meta del BCRA).
Pero la oferta del Ejecutivo provincial incluyó un ítem que promete ser conflictivo, el presentismo. Se trata de un "reconocimiento extraordinario" por única vez de $ 4.500 para los docentes que tuvieron asistencia perfecta durante el ciclo lectivo 2017. Además, los funcionarios se comprometieron a presentar en la próxima reunión una propuesta similar de caras a este año.
Los gremios ya adelantaron que no aceptarían una propuesta como esta
La reunión se desarrolló en el Ministerio de Economía, en La Plata, donde se concretó la mesa paritaria. Estuvieron los con la participación de representantes de Suteba, FEB, Sadop, Udocba, Uda y Amet y con los ministros de Trabajo, Marcelo Villegas, Educación, Gabriel Sanchez Zinny y el anfitrión, Hernán Lacunza.
Antes de la reunión, Roberto Baradel (Suteba) dejó en claro que rechazarán un ofrecimiento de estas características y planteó cuáles son las expectativas del sector docente. “La oferta tiene que estar a la altura de las expectativas inflacionarias. Ya el Banco Central habló de 19,4%, nosotros creemos que será más alta. No vamos a aceptar salarios a la baja. Además, debe haber cláusula gatillo y reconocimiento de la pérdida de poder adquisitivo del año pasado”, dijo el dirigente.