Sturzenegger dice que la economía ya está creciendo

20-01-2017
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“En línea con lo anticipado en el IPOM de octubre, la economía continuó en recesión durante el tercer trimestre de 2016”, dice el Informe de Política Monetaria que acaba de difundir el BCRA. Y así lo atestigua el propio Indec: en el tercer trimestre de 2016, el PIB cayó 0,2% versus el segundo y 3,8% versus el tercer trimestre de 2015. Sin embargo, dice el IPOM, “en el cuarto trimestre, el Indicador Líder de la Actividad del BCRA (ILA) señala que la actividad económica habría iniciado una fase de expansión”. El ILA es un indicador mensual que anticipa los puntos de giro o cambios de fase del ciclo económico.

Brotes para todos

En los últimos meses de 2016, “algunos sectores evidenciaron mejoras y el mercado laboral comenzó a mostrar signos de recuperación y, para 2017, el BCRA espera que la economía se expanda, aun con condiciones externas más inciertas”.

Según la visión de la autoridad monetaria, “el PIB crecería impulsado por el consumo de los hogares, las exportaciones y la inversión, en un contexto local de mejora del entorno macroeconómico con una marcada tendencia a la baja en la tasa de inflación y un mayor dinamismo del crédito al sector privado”. Además, “la fuerte aceleración de las licitaciones de obras de infraestructura adjudicadas también contribuirá a impulsar la inversión en los próximos meses”. Todas estas perspectivas, explican, son consistentes con el consenso de expectativas de mercado del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) en el que se prevé un crecimiento de la actividad económica de 3% para 2017. Considerando una caída superior a 2% en 2016, la suba (esperada) para 2017 apenas alcanzaría para recuperar el terreno perdido.

El empuje

“Sectores que suelen liderar el ciclo económico, como el agro, la construcción y la industria, mostraron sus primeros indicios de reactivación. El consumo de los hogares mejoró a partir de la desinflación y de las medidas de fortalecimiento de los ingresos, contribuyendo a impulsar la recuperación de la economía”, amplían desde el BCRA.

EL BCRA se anticipa a aquello que, presume, dirá el Indec en algunas semanas más. “Durante el cuarto trimestre, las exportaciones habrían crecido impulsadas por las ventas de cereales, biodiésel y subproductos de soja, y las importaciones se habrían recuperado por la suba de las compras de bienes de capital, piezas y accesorios y vehículos. La inversión mostraría una expansión por primera vez en el año explicada tanto por la inversión en equipo durable como por la construcción. El consumo privado crecería a partir de la mejora de los ingresos de los hogares, en un contexto de desinflación y mayor dinamismo del crédito al consumo. El crecimiento de la inversión en Equipo Durable de Producción (EDP) sería impulsado por la importación de bienes de capital mientras que la producción de bienes de capital de origen nacional se mantendría en niveles estables o levemente superiores a los del registro previo”.

La construcción habría mostrado una nueva expansión en el cuarto trimestre respecto al periodo anterior, dinamizada fundamentalmente por la obra pública. Los despachos de cemento a granel y asfalto durante octubre-noviembre habrían sido impulsados por la ejecución de las obras públicas licitadas a nivel nacional, provincial y municipal, que se aceleró desde agosto de 2016, amplían desde Reconquista 266.

Más datos. “En un contexto de libre acceso al mercado de cambios, el número de escrituras de compra- venta celebradas en CABA y en la provincia de Buenos Aires ha continuado la tendencia al alza iniciada a comienzos de año y en noviembre marcó un incremento de 14% interanual”, dicen desde el BCRA. Por otra parte, los permisos de edificación (medidos en m2) muestran una tendencia levemente creciente desde comienzo de año. Las perspectivas económicas favorables, la mayor previsibilidad macroeconómica y la expansión de los créditos hipotecarios son los principales factores detrás de esta dinámica.

Los créditos bajo la modalidad UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) explicaron el 58,6% del incremento en los préstamos hipotecarios a tasa de interés variable de personas físicas desde su lanzamiento en abril hasta noviembre de 2016. Este nuevo instrumento ha resultado ser un mecanismo especialmente útil para realizar contratos financieros de largo plazo porque reduce el valor de la cuota inicial, y además asegura a deudores y acreedores un valor real cierto para pagos futuros, eliminando el riesgo que tendrían sobre los contratos inflaciones o desinflaciones inesperadas.

“Por último, se espera una recuperación del consumo privado a partir del cuarto trimestre. La desaceleración inflacionaria seguirá mejorando el poder adquisitivo de los salarios y la mayor demanda de crédito impulsará el gasto de las familias. Adicionalmente, el Salario Mínimo, Vital y Móvil se recuperó en términos reales a partir de las subas otorgadas en septiembre de 2016 y enero de 2017 y, junto con los bonos otorgados por el sector privado a fin del año anterior, contribuyeron a mejorar los ingresos reales de los asalariados”, agregan desde la autoridad monetaria.

Políticas activas

Asimismo, suma, el Gobierno aplicó un conjunto de subas de gastos y bajas impositivas que contribuyó a la recuperación de los ingresos disponibles reales de las familias a partir del cuarto trimestre. Estas medidas tienen un impacto sobre el consumo y la actividad dado que fueron dirigidas a hogares de menores ingresos y que el aumento del déficit resultante no redujo las percepciones de sostenibilidad de la deuda pública. Entre las medidas se destacan, la universalización y actualización de montos de las asignaciones familiares, la reparación histórica a los jubilados y pensionados, que apunta a saldar una deuda de largo plazo con los adultos mayores y mejoran los haberes de más de dos millones de jubilados y pensionados, y la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a grupos vulnerable.

La primera etapa caracterizada por la corrección de precios relativos, la eliminación de distorsiones que obstaculizaban el normal desempeño de la economía y las medidas necesarias para consolidar el proceso de desinflación fueron los primeros pasos para el evar el nivel de productividad e inversión de la economía, explican desde el BCRA.

En los últimos meses, la inversión podría estar impulsada por los crecientes llamados a licitación de obras de infraestructura y los anuncios de inversión privada y pública- privada para el período 2017- 2019. “La obra privada mostraría un mayor dinamismo a partir del éxito del régimen de sinceramiento fiscal y la puesta en marcha de los fondos comunes de inversión focalizados en el sector inmobiliario y energético”, añaden.

El incremento del área sembrada previsto y la mayor diversidad de cultivos refleja el impacto de las políticas implementadas en el sector agrícola. La superficie sembrada para la campaña 2016/17 de los seis cultivos de mayor peso alcanzará 32,25 millones de ha (+4,6% interanual), logrando un récord histórico según estima la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA). En este escenario, las exportaciones contribuirían positivamente en función de las buenas proyecciones para la cosecha agrícola 2016/17 y las mejores perspectivas en aquellas actividades industriales orientadas al mercado externo, a partir de una mayor demanda de nuestros socios comerciales.

“Simultáneamente a la implementación de las políticas que han generado mayor previsibilidad y estabilidad macroeconómica, una serie de medidas de corto plazo han incrementado las expectativas de fortalecimiento del gasto agregado”, se ilusiona el BCRA. Esas políticas, en conjunto con la consolidación del proceso de desinflación (que podría revertirse parcialmente en el primer trimestre por las diversas alzas anunciadas), permiten pronosticar una recuperación del consumo de los hogares en los meses siguientes.

“En este contexto, la percepción económica de los consumidores ha mostrado una recuperación respecto al IPOM anterior. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella muestra que las expectativas se mantienen elevadas y la percepción de la situación presente consolidó la recuperación iniciada en mayo de 2016”, concluye el BCRA. Amén.

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Más apreciados

El Indice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM), según el BCRA, se ubicaba a inicios de 2017 aproximadamente 10% más apreciado que durante el primer trimestre de 2016, aunque se mantendría 19% más depreciado que el nivel promedio de noviembre de 2015, previo a la unificación cambiaria. En las relaciones bilaterales, el tipo de cambio real se depreció cerca de 8% con Brasil (fundamentalmente por la apreciación del real brasileño), en tanto que se apreció entre 14% y 20% respecto de los demás principales socios comerciales (Estados Unidos, zona del euro y China) respecto al primer trimestre de 2016.

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