Retenciones: el campo aún tiene US$ 12.000 M por liquidar de esta cosecha (pero poco incentivo por apurarse a vender)
La baja de retenciones que lanzó el Gobierno el fin de semana tiene el potencial de liberar alrededor de US$ 12.000 millones que aún faltan liquidar de la cosecha. Claro, nadie conoce cuándo se venderán esos granos y si es que lo harán antes de las elecciones de octubre, el mes clave donde el Gobierno quiere llegar con el tipo de cambio adormecido. Sea como fuere, en el mercado calculan que la venta mensual del campo, que podría haber sido de casi cero sin esta baja de retenciones, podría ser al menos de unos US$ 1.000 o 1.500 millones mensuales. Una venta diaria "mínima" comparado con lo que liquidaban mesas atrás.
Lo cierto es que los productores, por el factor "precio", tienen mercadería en los silobolsas que no vendieron. En el caso de la soja, los precios bajos todavía "condena" al productor porque la mejora post caída de retenciones es marginal. "Estoy contento que el Gobierno redujo este 'robo' (como dijo Milei sobre las DEX) al campo. Lástima que todavía nos sigan robando mucho", dijo Néstor Roulet, referente del sector y ex secretario de agricultura de Cambiemos.
A un valor promedio de US$ 380 por tonelada, el productor obtendría un ingreso de US$ 1.330 por hectárea de soja. Antes el Estado le descontaba US$ 439 por retenciones y ahora resignará unos US$ 90 de ese ingreso, porque el peso del tributo se reducirá a US$ 346, según cálculos de Roulet.
"Estoy contento que el Gobierno reconozca el esfuerzo del hombre del campo y decidió reducir las retenciones. Lástima que no las eliminó porque va a ser el único sector que ponga US$ 8.000 millones con las DEX, a pesar que los números le dan muy finito", comentó.
Para Portfolio Personal Inversiones (PPI), el timing de la medida fue clave por dos motivos.
En primer lugar, dará aire en los márgenes del sector que, en zonas alejadas de la zona núcleo, había comprimido tanto hasta volverse negativo. "Dado esto, podría tener un impacto positivo en las decisiones de siembra temprana y tardía para la campaña 2025/2026 de los cultivos de la gruesa (soja y maíz), ya que todavía no arrancó la siembra temprana ni tardía. Así, podría pensarse en una producción, al menos en el margen, más alta en la campaña que viene", explica.
En segundo lugar, advierte que la suba del tipo de cambio efectivo podría provocar ventas de granos y oleaginosas acopiados por parte de los productores, lo que se traduciría en mayores exportaciones, "aunque no queda claro que el efecto neto en el mercado de cambios sea positivo".
"Vale recordar que al tratarse, en buena medida, de personas humanas, los pesos recibidos por la eventual venta podrían transformarse en demanda de dólares en el mercado oficial (FAE). Por ende, todo dependerá del nivel de tasa de interés en pesos. En simultáneo, la suba de los precios en el mercado local (productor vender a exportador) provocaría presión en los precios de los alimentos (peso de 25,6% en el IPC a junio)", apunta.
Después de la medida, los dólares no aflojaron en el mercado. Están todos en torno a los $1.300 y no hay distensión posible hasta después de las elecciones. Mientras tanto, incluso, los productores pueden esperar a que el tipo de cambio suba por la dolarización pre electoral (típica) y que eso les de mejores precios. Ya asegurados cuánto el Gobierno "les va a robar" por impuestos, la incógnita es si el precio del dólar puede ser "mejor" que el actual. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar