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Pasividad y financiamiento

En promedio, las mujeres no alcanzan los 30 años de aportes.

22-07-2016
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De cara a la discusión por las modificaciones que podría acarrear la reforma previsional que el Gobierno tiene en mente, desde el Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala consideraron que “si bien es poco probable que se avance en la privatización y la vuelta a un sistema de capitalización individual, resulta factible que se propicie una reforma paramétrica del sistema”.

En ese sentido, explicaron que el sistema de seguridad social argentino se estructuró a partir de programas de carácter eminentemente contributivo, atado a una economía cercana al pleno empleo y con bajos niveles de informalidad. Sin embargo, a partir de los noventa se observó un incremento en la informalidad y en la duración de los episo dios de desempleo y, como consecuencia, una dificultad para el cumplimiento de los requisitos mínimos para percibir, durante la etapa de vejez, los beneficios de la seguridad social. Según añadieron, el incremento de beneficiarios de pensiones no contributivas y las diversas moratorias jubilatorias a partir de 2003 “lograron revertir con creces el proceso de caída en la cobertura pasiva”, al tiempo que “abrieron el debate acerca de la necesidad de buscar complementos al sistema previsional tradicional”.

Como aporte a la discusión, desde el ITE estimaron cuántos años de aportes pueden acumular diferentes tipos de trabajadores en un contexto de alto grado de informalidad. En este sentido, señalaron que aún en el caso de que a lo largo de toda su vida laboral no transiten episodios de desempleo o inactividad, las mujeres con nivel educativo inferior a universitario completo logran una cantidad de aportes de entre 22 y 27 años, mientras que los hombres logran en promedio acumular entre 34 y 36 años de aportes. “Este diferencial de género no es otra cosa más que el reflejo de las discriminaciones que sufren las mujeres en el mercado de trabajo, que en este caso se traducen en una historia laboral con mayores episodios de informalidad”, señalaron y agregaron que, en consecuencia, se observa una clara dificultad para que las mujeres ?incluso con estudios de grado completos? alcancen la cantidad mínima de años de aporte (30 en la normativa actual).

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