Monetaristas versus inercialistas

En el Gobierno creen que la inflación bajará, pero no coinciden en la magnitud.

09-05-2016
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Pasó abril, y muchos en el Gobierno creen que lo peor, nominalmente hablando, ya quedó atrás. Sin nuevos ajustes en los precios relativos, se empezarán a sentir los efectos positivos de una política monetaria más contractiva, que siempre opera con rezagos de varios meses. Uno de los exponentes de los monetaristas es el ministro de Producción, Francisco Cabrera. El viernes pasado, dijo: “Estamos con mucha confianza que en la segunda mitad de este año, a partir de julio, vamos a estar teniendo cifras de inflación que van a rondar entre el 1% y el 1,5%”. Varios consultores coinciden. “Sin nuevos ajustes de tarifas y demás precios regulados, creemos que la inflación en el segundo semestre podría promediar el 1,5% mensual”, expresó Federico Muñoz en un informe difundido el sábado.

Las diferencias

Pero los monetaristas tienen rivales internos: los inercialistas. Por motivos obvios, evitan hacerse oír y contrariar a los más optimistas. Pero su punto de vista es útil para otear cómo puede llegar a ser, nominalmente, el segundo semestre. Creen que la inflación, como sugiere su mote, tiene inercia y vida propia. Por lo tanto, avizoran que la inflación bajará, pero no tanto como prevén “los monetaristas”. A lo sumo, la tasa de inflación volverá a los registros previos a noviembre de 1,6-2% mensual. Bregan, por eso, por un acuerdo tripartito, como el que ahora sugiere Sergio Massa y el propio Gobierno dijo que iba a convocar (y nunca lo hizo).

Creen que es necesaria la coordinación para que haya conductas cooperativas para enfilar hacia un sendero de inflación decreciente. Advierten por los efectos de “segunda ronda” de las subas en las tarifas, es decir, el traslado a precio de la suba en los costos de producción.

Después de abril

El mes de abril dejó una inflación altísima y con estimaciones que van desde 6% hasta 8%. El IPC CABA y el IPC San Luis darán su veredicto pronto. Mirando hacia delante, hay que esperar a junio para saber si “los monetaristas” o “los inercialistas” están en lo cierto. En mayo, el arrastre de abril, la suba de 10% en las naftas y los efectos remanentes del tarifazo se harán sentir. “Será difícil que la inflación sea menor a 3%”, anticipa el economista Gabriel Zelpo desde Elypsis

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