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La vida en el mundo de la transparencia fiscal

10-02-2017
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por Martín Litwak (*)

Gravediggaz es una banda americana de Hip Hop formada en 1992. Uno de sus temas más conocidos, lanzado hacia 1994, se llamaba precisamente “Nowhere to run, nowhere to hide”.

Si bien el tema nada tenía que ver con la evolución de las normas nacionales e internacionales en materia de secreto bancario e intercambio de información fiscal, su título la resume con mucha precisión.

Con los últimos cambios en regulaciones internacionales, es imprescindible preguntarse que? opciones le quedan a los contribuyentes para estructurar sus patrimonios y dormir tranquilos, logrando el mayor nivel de privacidad y el menor nivel de impuestos legalmente posible.

La diferencia entre las amnistías fiscales recientes con todas las anteriores, es que los bancos internacionales se involucraron activamente, pidiendo a sus clientes que regularicen su situación fiscal en sus países de residencia.

¿Por que? lo hicieron? Por miedo a multas y otro tipo de represalias.

Habiendo tanto dinero declarado, y por ende no riesgoso para las entidades financieras, los bancos van perdiendo intere?s en el dinero no declarado. En un futuro cercano no va a haber dinero no declarado en bancos de primera li?nea y esta es una de las razones por las cuales los precios de otros activos (joyas, autos de coleccio?n, arte, etc.) han ido en aumento.

EE.UU.

ya no es la respuesta Es cierto que EE.UU. ha tenido siempre un secreto bancario muy fuerte. Incluso au?n ma?s fuerte que el tradicional secreto suizo. Tambie?n es cierto que, tras la irrupcio?n del CRS, el pai?s del norte se ha convertido en pra?cticamente la u?ltima frontera en planificacio?n patrimonial. Sin embargo, no es recomendable pasar por alto los signos que muestran que EE.UU. tambie?n avanza hacia la transparencia.

En cualquier caso, el país brinda hoy un poco de calma en medio de la tormenta que debe utilizarse para planificar y ejecutar, no para relajarse.

Planificacio?n offshore y onshore Tradicionalmente, las familias planificaban sus temas patrimoniales en dos mundos paralelos que no se tocaban. Por un lado, los activos declarados ?mayormente ubicados en el pai?s de residencia? y respecto de los cuales se planificaba, erro?neamente, muy poco. Por el otro lado estaban los activos internacionales, que se estructuraban para evitar que al fallecimiento del duen?o original tuviera que abrirse sucesio?n en el pai?s de residencia.

Hoy en di?a esta separacio?n se ha esfumado y lo mejor que pueden hacer las familias es incluir los activos locales e internacionales dentro de una misma estructura o, al menos, asegurar que haya consistencia y coordinacio?n entre las mu?ltiples estructuras existentes.

Es muy habitual escuchar a clientes decir que no es necesario armar una estructura patrimonial porque cuando haya que hacer cambios en la cuenta, por ejemplo, ante el fallecimiento de uno de los titulares, el banquero lo va a hacer “de onda”.

Si bien esto fue asi? durante un tiempo, no lo es ma?s. Los banqueros y los bancos para los cuales trabajan, tienen cada vez mayores obligaciones de reporte y este tipo de favores sera? cada vez menos frecuentes. Aun cuando en algu?n caso puedan darse, no es inteligente basar toda la estructuracio?n patrimonial en esto.

¿Qué opciones quedan?

La opcio?n de poseer activos, no declararlos y por ende no pagar impuestos sobre ellos va desapareciendo a pasos agigantados.

Si el cliente no esta? de acuerdo el nivel de impuestos, las u?nicas opciones que tienen son que el bien salga del patrimonio o fijar su residencia fiscal real en otro pai?s. Para que esta segunda opcio?n sea posible, es cada vez ma?s importante perder la residencia legal original.

La alternativa de excluir ciertos bienes del patrimonio del cliente es en general atractiva cuando se esta? frente a bienes que generan un ingreso y por ende impuesto a la renta.

Algunas opciones para dejar de poseer bienes que generen ingresos: aportar los bienes a un trust irrevocable; utilizar los activos como pago de la prima a una póliza de seguro; o invertir en un fondo de inversio?n en el cual no se tenga el control.

Y la opcio?n final es invertir en activos fijos, que no generarán mayores cargas impositivas, pero tampoco proveen liquidez.

(*) Litwak & Partners @MartinLitwak

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