El Economista - 70 años
Versión digital

jue 28 Oct

BUE 30°C

Versión digital

jue 28 Oct

BUE 30°C

La recaudación creció 23,4%

Según la AFIP, en julio la recaudación fiscal creció nuevamente muy por debajo de la inflación a causa de la recesión y la baja de la presión tributaria.

02-08-2016
Compartir

por Mariano Cúparo Ortiz

En un año que sin dudas no será fácil en términos de recaudación tributaria, el dato de julio informado ayer por la AFIP arrojó un crecimiento de 23,4% con respecto al mismo mes del 2015, bastante por debajo de la inflación, dada una variación de precios interanual de alrededor del 47,1%. La explicación se encuentra, como en los meses anteriores, en la gran disminución de los ingresos por algunos impuestos, siendo clave la reducción de las retenciones y la de ganancias. De esta manera, continua la incertidumbre por la situación fiscal, que viene siendo cada vez más adversa, de la mano de un mayor gasto público. Por caso, en junio el déficit fiscal casi se duplicó, tanto por ese crecimiento en el gasto como por la caída en la recaudación. No obstante, muchos economistas creen que se llegará a cumplir la meta para este año de 4,8% del PIB.

La suba del mínimo no imponible de Ganancias y la quita de retenciones a la actividad exportadora siguen trayendo consecuencias. De hecho, el titular de la AFIP, Alberto Abad, estimó que el costo a fin de año habrá sido de $ 50.000 M para cada impuesto.

Al igual que lo que había pasado en junio, los derechos de exportación implicaron la mayor caída en la comparación interanual. En julio se recaudaron $ 7.635 M, lo que en comparación con los 10.756 M que se habían recaudado en el mismo mes de 2015 por ese concepto implica una caída del 29% interanual. Ganancias, por su parte, registró una recaudación de $ 36.221 M y en julio del 2015 había recaudado $ 33.333 M, lo que significa una suba interanual del 8,7%, es decir una mejora mínima en términos reales y es además una desaceleración si se mira el dato intermensual, ya que en junio se había recaudado 13,8% más que en 2015, en un momento en el que se comenzaron a pagar las devoluciones del 35% por compra de dólares o gastos en el exterior hasta el 10 de diciembre pasado, tal como indicó ayer Abad.

Otra cuestión innegable es que el nuevo dato de recaudación refleja la caída del nivel de actividad que se viene observando en la economía, ya que mirando el desempeño del IVA, el salto interanual nominal fue de $ 35.911 M a 47.653 M, es decir una mejora del 32,7%, lo que implica no sólo que creció muy por debajo de la inflación interanual, sino que además en la comparación intermensual el crecimiento del impuesto se desaceleró, ya que en junio había crecido 40,5% interanual.

Un detalle importante fue la desaceleración interanual de la recaudación en Seguridad Social, que había sido del 37,3% en junio y sólo llegó al 26,3% en julio. La pregunta que cabría hacerse en este caso, sostienen algunos especialistas, es si los datos oficiales de empleo se estarán excediendo en su optimismo y la evolución del mercado laboral no es más moderada de lo que auguran las estadísticas estatales.

Según consignó la agencia de noticias Télam, Abad dijo que el contraste entre la suba de la recaudación y la inflación “es consistente con la baja de la presión tributaria” puesta en marcha a partir de diciembre pasado. “Estamos en el momento de mayor esfuerzo” tributario por parte del Estado, que bajó la presión para que distintos actores económicos, como el sector agropecuario o las pymes. “Comiencen a invertir. Lo que se vive como un costo hoy, se apunta a que sea una inversión mañana ”, agregó.

Aun así, tal como había hecho el mes pasado, cuando dijo “la actividad está planchada”, Abad reconoció que la actividad está en un momento de baja y que eso afecta a la recaudación.

Por otro lado, también en línea con lo que venía ocurriendo, los derechos de importación mejoraron su performance incluso por encima de la inflación, lo que los convierte en los impuestos que más mejoraron en la interanual, con un incremento del 48,6%, aunque no logran compensar la importante caída en la recaudación por exportaciones.

De esta manera se puede seguir afirmando que el resultado negativo se viene dando por tres explicaciones muy definidas: la quita de las retenciones, el cambio en el mínimo no imponible de Ganancias y la baja en el nivel de actividad. Y las previsiones parecen indicar que el panorama no cambiará de desde ahora hasta fin de año, quedando las mejores esperanzas en manos de la reactivación que el Gobierno espera generar a partir de una mejora en el gasto de obras públicas.

La recaudación total de julio fue de $ 180.091 M, lo que representa un nuevo récord, al superar a la de junio, que había sido de $ 174.597 M. La mejora del 23,4% decepcionó a algunos ya que, si bien no se espera que hasta fin de año supere al 25%, sí se esperaba que julio acelerara con respecto a junio.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés