El Economista - 70 años
Versión digital

lun 25 Oct

BUE 21°C

Versión digital

lun 25 Oct

BUE 21°C

La lluvia de dólares, la única certidumbre que tiene el Gobierno

En Casa Rosada, la única certeza es que los dólares seguirán sobrando hasta las elecciones

28-04-2017
Compartir

Por Leandro Gabin

Finalizando el mes de abril, en la Casa Rosada la única certeza hacia delante es que los dólares seguirán sobrando. No pueden pronosticar sin temor a quedar descolocados lo que será el crecimiento de este año (en el Presupuesto era 3,5% pero se recalcula a la baja, ahora en 3%), tampoco si el BCRA podrá cumplir la meta inflacionaria del 17%, y menos si las elecciones dejarán bien parado al oficialismo (más allá de la imposibilidad de tener mayoría en ambas cámaras). Así lo dejó en claro un importante banquero local esta semana cuando recibió a directivos de su casa matriz. Pocas respuestas concretas tuvo el ejecutivo ante sus invitados que, de todas maneras, se mostraron confiados en que el camino trazado por Cambiemos mostrará “resultados en el largo plazo”.

City tranquila

Pero hay tranquilidad en el mercado financiero, algo que repitió este banquero en sus reuniones corporativas, que la lluvia de dólares estará presente para llegar con calma a las elecciones. Dicen incluso los economistas más respetados de la city porteña que al BCRA no le vendría mal una dolarización de carteras bastante importante (más que actual, de hecho) para encaminar el tipo de cambio. Después de la movida de Federico Sturzenegger avisando que la entidad volverá a tener como target la acumulación de reservas, hubo una especie de piso para el dólar que rebota cada vez que toca los $15,40 (como sucedió ayer). Buenas noticias, entonces, que haya encontrado resistencia.

Un ejemplo claro de que los dólares sobran fue la licitación de Letes que lanzó el Ministerio de Finanzas el miércoles. Licitaba US$ 400 millones en Letras del Tesoro a 182 días a 2,86%; y otros US$ 400 millones a 364 días al 3,28%. Pero el monto total de las órdenes recibidas para ambos instrumentos alcanzó los US$ 4.497 millones. O sea, cinco veces y medio lo que pedían. ¿Además de que sobran dólares, también sobra tasa? Parecería que sí. La pregunta es si Luis Caputo se animará a pagarle menos a los inversores en su próxima licitación de Letes en dólares para ver si el mercado ajusta.

También quedará en evidencia que los dólares siguen ingresando a la Argentina porque la operación de carry trade, en eufemismo de la “bicicleta financiera”, está más latente que nunca. Miguel Kiguel sostiene que los fundamentals de la economía se mantienen favorables a un peso fuerte (déficit fiscal financiado con fondos del exterior). “Tenemos carry-trade para todo el segundo trimestre ya que el repunte de tasas de Lebac le devolvió atractivo a las colocaciones en pesos, aún con el nivel de tipo de cambio actual”, explica.

El mejor instrumento de carry trade es la Lebac corta, dice el director de Econviews. El empinamiento en el mercado secundario es muy alto y un rendimiento nominal de 24,50% se traduce en una efectiva anual de 27,4%. Pero alerta que a lo largo del tercer trimestre y a medida que se acerquen las elecciones, espera mayor demanda de coberturas de los inversores con la consecuente menor fortaleza del peso. “Nuestra proyección incluye una variación mensual promedio de 40 centavos entre julio y septiembre. De este modo, la tasa de devaluación le va a ganar a la tasa en pesos y habrá que bajarse momentáneamente del carry en ese período”, aconseja.

Poco en DC

Por lo pronto, el Gobierno trata de mostrarse igualmente fuerte en los foros internacionales. Ya no es tan abiertamente optimista, como supo ser antes y más allá del marketing político, con respecto a lo que viene. Esa sensación dejaron flotando en el aire el economista jefe del BCRA, Andrés Neumeyer y el jefe de asesores del Ministerio de Hacienda, Guido Sandleris, el fin de semana pasado en una reunión -a puertas cerradas- de un importante banco de inversión, en el marco de la asamblea del FMI en Washington. Quienes estuvieron presentes definieron así las exposiciones de los funcionarios argentinos: “Sobria pero esperanzadora”.

El emisario de Sturzenegger a esa reunión se mostró convencido de que el mejor “regalo” que el BCRA puede ofrecer a la población argentina en este momento es una tasa de inflación mucho más baja. “Los procesos de desinflación demuestran inequívocamente que una tasa mucho más alta de crecimiento económico sigue una vez que se ha logrado el esfuerzo de normalizar la inflación”, repitió Neumeyer. Los hombres de negocios no tienen dudas que la entidad seguirá siendo muy firme para asegurar que la inflación comience a caer más rápido, incluso si se retrasa la reactivación de la economía durante algunos meses.

En el plano fiscal, el asesor de Nicolás Dujovne, mencionó que se estaban aplicando importantes ajustes en el empleo público y que los ajustes en los precios de las tarifas (por el tema subsidios) ayudarían a reducir finalmente el desequilibrio fiscal del país. Pero alertó que el costo de los subsidios del sector público para mantener el costo de las tarifas artificialmente bajas sigue siendo muy importante.

Y en cuanto a las posibles fuentes de mayor crecimiento en el futuro, Sandleris apuntó a la profundización del mercado hipotecario, que tiene un tamaño minúsculo en Argentina, así como el desarrollo de un mercado de capitales local mucho más profundo. Se dijo que el mercado de bonos corporativos en Argentina representa sólo el 5% del PIB frente al 28% en México y el 31% en Brasil, lo mismo ocurre con el mercado bursátil, que representa sólo el 8% del PIB en Argentina frente al 29% en Colombia y 26% en Brasil.

Cayó bien entre los operadores y banqueros una encuesta de Elypsis sobre el clima político en la provincia de Buenos Aires (la madre de todas las batallas). Quedó claro en ese informe que se consolida la recuperación de la imagen de los principales referentes de Cambiemos comenzada a mediados de marzo.

La imagen positiva de Mauricio Macri alcanza 42%, mientras que la de María Eugenia Vidal se ubica en 53%, mejorando desde el 31% y el 42% respectivamente, observados a mediados de marzo. Sin embargo, no se ven cambios en la aprobación de la gestión nacional y provincial. Algo que preocupa en menor medida ya que, se estima, “cuando levante” la economía, la percepción sobre la gestión cambiará.

¿Y cuándo será eso? En Hacienda dicen que se “notará” en la calle para el segundo semestre del año. Precisamente cuando el BCRA cree que empezará a bajar (en serio) la inflación. Por lo pronto, el más de 2% que marcará el IPC de abril volveré a ser un golpe para el Gobierno. Más aún si, como se confirma, el rubro “alimentos” sigue mostrando subas de casi 3% como el mes pasado. Justamente donde más le pega a la población, sea del color político que sea. Por lo pronto, lo único que se sentirá en los bolsillo.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés