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La inflación y el tarifazo cambiaron los hábitos

25-10-2016
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Los argentinos elaboraron estrategias de consumo y de compra frente a la inflación. Seis de cada diez asegura, por ejemplo, que para enfrentar la caída del poder adquisitivo decidieron reducir el uso de los servicios públicos, principalmente de electricidad y gas. Los datos surgen de un estudio de la Universidad de Palermo (UP) y Voices! Research & Consultancy.

“Toda la población instrumentó algún tipo de corrección en el consumo de sus hogares”, comentó Gabriel Foglia (foto), decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UP y promotor del trabajo. Según el informe, más de la mitad ahorró menos y restringió las compras en el supermercado. Asimismo, 63% achicó el consumo de carnes, uno de los rubros que sufrió fuertes aumentos.

El pago en cuotas es también un método elegido para ganarle a la inflación. Lo utilizó cerca del 70% de los que tienen tarjeta y nueve de cada diez optó por hacerlo en cuotas sin interés.

El segmento más cauteloso y que restringió más el gasto es el que está entre los 30 y 49 años. Las mujeres también fueron las que más buscaron la manera de mejorar sus compras, reduciendo más que los hombres el abastecimiento en indumentaria y electrodomésticos.

Desde el punto de vista geográfico, se detecta un crecimiento importante de la aplicación de medidas para combatir la inflación en el Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Las restricciones del gasto superan hasta en 10 puntos lo observado en el interior del país. Vale destacar, además, que el recorte en servicios públicos afecta en mayor medida a población del GBA (72%). En la Ciudad de Buenos Aires resulta más habitual reducir ahorros (69%), comprar menos electrodomésticos (66%) o alimentos o productos de limpieza (67%).

El supermercado es el principal ámbito en el que los argentinos miran las promociones disponibles (72%). Los consumidores también están atentos a los precios promocionales del rubro de tecnología (48%), indumentaria (46%) y al de las salidas o actividades recreativas (34%). Para la mitad de los encuestados las ofertas y promociones son parte importante de su compra.

A pesar de los consumidores tuvieron que modificar sus hábitos en un contexto inflacionario, 84% declara sentirse feliz o muy feliz. “Una vez más, confirmamos la idea establecida hace ya un tiempo de que los aumentos en los ingresos no están necesariamente asociados a los aumentos en la felicidad”, afirma Foglia.

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