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“La economía tocaría su piso hacia fin de año”

Entrevista a Hernán Hirsch, Director FyE Consult.

18-07-2016
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En diálogo con El Economista, Hernán Hirsch plantea que el piso, es decir, el momento en que la economía deja de caer, “lo estaríamos viendo hacia fin de año”. Sin embargo, para que eso ocurra, dice, se deben dar tres requisitos: que el Gobierno logre poner en marcha en el último trimestre de 2016 el Programa de Reparación Histórica para los Jubilados, se normalice el ritmo de ejecución de la obra pública y la segunda parte del tarifazo no se produzca este año.

La economía está en recesión, y todo indica que la misma siguió, y probablemente se profundizó, en el segundo trimestre. ¿Cuándo avizoran que hará piso y la economía empezará a “pegar la vuelta”?

En el segundo trimestre del año, la economía estará registrando su cuarta caída consecutiva en términos desestacionalizados. Nuestra impresión es que en el tercero el PIB podría seguir cayendo, en parte, por arrastre. Por ende, el piso lo estaríamos viendo hacia fin de año. Esto suponiendo que el Gobierno logre poner en marcha en el último trimestre de 2016 el Programa de Reparación Histórica para los Jubilados, se normalice el ritmo de ejecución de la obra pública y la segunda parte del tarifazo no se produce este año.

¿Por qué sigue tan elevada la inflación?

Por varios motivos. Por un lado, la tremenda herencia recibida, caracterizada por desequilibrios macroeconómicos enormes, difíciles de manejar. Por otro lado, por la subestimación de la herencia recibida. Esto hizo que las autoridades asumieran con promesas de campaña difíciles de cumplir y un diagnostico incorrecto. A partir de allí, el Gobierno cometió y arrastró errores. Hay una ausencia de un programa de estabilización (al menos, en forma explícita) y problemas de inconsistencia de política. Asimismo, por la decisión de impulsar un proceso de ajuste de precios relativos al alza, que incluyó subas de tarifas y devaluación del peso, que claramente iban a tener efectos de “segunda vuelta”, y que aparentemente no fueron previstos por las autoridades en la intensidad que se están verificando. Por último, por la decisión de ir tan rápido hacia un esquema de Metas de Inflación. Si bien para mi esta es una de las mejores decisiones que tomó la actual administración, entiendo que su implementación debió haber sido gradual. No estaban dadas las condiciones iniciales (de relojería macroeconómica e institucional) para hacerlo funcionar este año.

En su último informe, plantea que “el proceso de reordenamiento macroeconómico ha quedado en el camino y parcialmente postergado”. ¿Cuáles son los costos de esa postergación?

Cuando me refiero a que el “reordenamiento macroeconómico ha quedado en el camino y parcialmente postergado” lo que estoy señalando es que el Gobierno ha optado por lanzarse con todo de cara a las próximas elecciones y que como resultado de ello lo más probable es que no veamos una reducción del déficit fiscal hasta fin de 2017, y el nivel de endeudamiento público siga en ascenso; el desequilibrio externo, que actualmente no es reducido (2,9% del PIB estimado para 2016) probablemente termine aumentando en 2017; la recomposición tarifaria termine siendo parcial y posiblemente no tenga una segunda parte; la política monetaria quede entrampada por una política fiscal expansiva que haga que la tasa de inflación se ubique por encima de las metas oficiales actuales y, por último, el tipo de cambio real quede apreciado en términos productivos producto de una política fiscal expansiva y una monetaria, como señalamos, entrampada con metas de inflación demasiado ambiciosas para lo que la macro da.

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