La deuda engrosó las reservas e impulsó la fuga

03-01-2017
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por Mariano Cúparo Ortíz

El BCRA terminó el 2016 con una mejora en las reservas de US$ 13.641 M, luego de saltar de un nivel de US$ 25.563 M, al finalizar 2015, a los US$ 39.204 M con los que cerró el último año. Los análisis de varias consultoras e institutos fueron poniéndole matices a la euforia por ese incremento. Por un lado, la mayor parte de esas divisas estuvieron lejos de entrar por la vía de las inversiones productivas y sí por la vía del endeudamiento estatal. Por otro lado, ese endeudamiento fue tan pronunciado que el incremento de las reservas, a su lado, queda pequeño.

Por la vía del endeudamiento

Un reciente trabajo de Gabriel Caamaño Gómez, director socio de Consultora Ledesma, parece indicar que ante la no llegada de la lluvia de inversiones el protagonista que regó a las reservas fue el endeudamiento. El informe ironizó: “¿Qué hay detrás de este crecimiento de reservas? ¿Llovieron dólares? Lamentablemente no”. Según este trabajo, apenas el 20% de la cantidad de dólares que ingresaron al balance del BCRA se explica en base a las ventas de divisas del sector privado. Por el contrario, el 60% se explico por las ventas del Tesoro, que financió su déficit fiscal con emisiones de bonos. La necesidad de cubrir ese déficit fiscal, en pesos, llevó entonces a Hacienda a venderle al BCRA los dólares obtenidos por las emisiones de títulos, a cambio de una emisión monetaria que luego el BCRA absorbió y transformó en Lebac. “Ergo, el correlato de estas divisas es el stock de Lebac. Hay poco que festejar por ahí ya que estamos ante un sendero de endeudamiento insostenible”, sentencia Caamaño Gómez.

Es decir que buena parte del incremento de reservas se funda en el endeudamiento. Pero además otros informes muestran que el endeudamiento fue muy superior a la variación de las reservas y que fue muy importante también el crecimiento de la fuga de capitales y de la remisión de utilidades, tras la salida del cepo. En resumidas cuentas, que del gran endeudamiento en que incurrió el Gobierno Nacional, una cantidad enorme de divisas fue utilizada para financiar fuga y remisión y otra parte, sí, engrosó el nivel de divisas.

Deuda, fuga y remisión

Para concretar números: según el Observatorio de la Deuda del Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITEGA), durante el 2016 el Gobierno Nacional emitió deuda por US$ 35.701 M (si se suma a los provinciales, municipales y privados la cuenta llega a US$ 48.772 M), lo que hace que el incremento de los dólares en las reservas resulte mucho menor relativamente. La siguiente pregunta es qué sucedió con esa diferencia de dólares.

En ese sentido, otro informe reciente del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), dirigido por Hernán Letcher, muestra, en base a los datos publicados por el BCRA, que durante enero-noviembre la formación de activos externos de libre disponibilidad (mejor conocido como “la fuga”) llegó a US$ 11.966 M, mientras que la remisión de utilidades alcanzó los US$ 2.696 M. Es decir que entre ambas variantes de la fuga (la de los actores locales y la de los extranjeros) se llegó a una salida de dólares por US$ 14.662 M. Un número incluso superior al del incremento de las reservas del BCRA.

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