El Economista - 70 años
Versión digital

jue 07 Jul

BUE 9°C
Versión digital

jue 07 Jul

BUE 9°C

La crisis no pasó para las economías regionales

Para CAME, las medidas tomadas en el primer semestre todavía no resolvieron sus problemas de costos.

21-06-2016
Compartir

Las economías regionales se mantienen en crisis, afectadas por los aumentos de costos y el comercio internacional, pese a algunas primeras medidas del Gobierno Nacional que beneficiaron al sector, según aseguró ayer el responsable del área de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Raúl Robín.

“Cuando vinieron los primeros anuncios del nuevo gobierno, como la quita del cepo y la baja de las retenciones, nosotros las tomamos con mucho entusiasmo porque significaba poner en carrera gran parte de las actividades regionales; sin embargo, las economías regionales están lejos de superar la crisis con la que hemos iniciado este proceso”, señaló Robín en diálogo con Radio 10.

Según explicó, “la baja de retenciones impactó en los cultivos extensivos, que son los más importantes del país, pero en las economías regionales no tuvieron el mismo impacto porque eran retenciones de exportación de menos de 5%”.

En la misma línea, dos informes de Fundación Ideal y el Ieral de la Fundación Mediterránea mostraron que en el primer semestre del año, mientras la Patagonia y el norte son los más perjudicados por los precios internacionales de sus productos de exportación y al mismo tiempo, los menos favorecidos por las medidas de gobierno, la franja central del país es la que mostró el mejor escenario.

En ese sentido, Robín detalló que las economías regionales tienen “tremendos costos de fletes, que se han incrementado con los aumentos de gasoil y nafta” y que “un dólar a $ 14 en diciembre-enero no es lo mismo que un dólar a $ 14 hoy, con los niveles de inflación” que hay.

En un segundo trimestre signado por un gran ingreso de dólares fruto de una gran liquidación agropecuaria de la franja central y el ingreso de divisas por más de US$ 5.000 M de endeudamiento de provincias y empresas, el tipo de cambio se comienza a atrasar. Por su parte, el Gobierno, necesitado de mostrar signos de reactivación económica en el segundo semestre y de potenciar el consumo, dejó en las últimas semanas que el preso se apreciara. “Por dos o tres años vamos a tener dólar barato”, puntualizó en ese sentido el economista Javier González Fraga la semana pasada. “Reclamar superávit fiscal es reclamar un dólar competitivo. No hay que esperar que la rentabilidad provenga de una devaluación, porque eso es a costa del consumo y el salario”, remarcó.

Además, Robín hizo referencia al efecto de los problemas externos. “No sólo estamos preocupados por la situación general sino que también ha influido el comercio internacional con los problemas de Rusia que era uno de los principales compradores de nuestras producciones”, señaló y agregó que “el problema de nuestra relación con Brasil también es muy importante”.

“Todo esto ha hecho que las crisis que venían sosteniendo las economías regionales no se hayan podido superar”, concluyó y añadió que “lo cierto es que las economías son grandes tomadoras de mano de obra y el costo laboral es muy fuerte”.

Lee también

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés