La crisis brasileña presiona con más importaciones

Las importaciones desde Brasil crecen tres veces más que las totales y el rojo comercial ya supera los US$ 2.300 M

06-06-2017
Compartir

Ya no es novedad que Brasil no aporte a la economía local. El “efecto Temer” que se espera para lo venidero simplemente prolonga el problema. Algunos analistas coinciden en que lo más grave del asunto no parte de la poca demanda de productos argentinos que implica una economía brasileña, principal destino de las exportaciones argentinas, saliendo muy tímidamente de la recesión. El gran problema serían algunas decisiones de política económica: por caso, la incipiente apertura comercial, que pega de manera unilateral cuando el país vecino necesita mercados alternativos por la caída de su mercado interno.

Avalancha

Lo detalla Radar Consultora es un informe llamado “La culpa no es sólo brasileña”: “Si bien Brasil es nuestro principal socio comercial y la crisis que atraviesa impacta sobre la economía argentina, las fuertes dificultades que atraviesa la industria local no son producto de dicha situación, sino más bien de la política económica implementada por el Gobierno Nacional, en particular, en materia de importaciones”.

En particular, Radar destaca el caso de la industria automotriz, que pega fuerte en toda la industria y en la actividad. Si bien la recesión de Brasil hizo caer muy fuerte a la producción argentina, también es cierto que desde el 2016 se multiplicó fuerte el ingreso de exportaciones del rubro, lo que hizo empeorar fuerte el nivel de déficit sectorial.

“El sector automotriz ya acusó recibo del impacto de la fuerte caída de las ventas hacia Brasil en los años 2014 (-18% interanual), 2015 (-38%) y 2016 (-25%). A partir del año pasado, el problema se agravó por el lado de las compras, producto de la combinación de sobrestock de productos brasileños y laxitud comercial. En lo que respecta a autos livianos, se pasó de un superávit de US$ 350 M en los primeros cuatro meses de 2015 a un déficit de US$ 1.000 M en el mismo período de 2017. En lo que va del año, las importaciones de vehículos de Brasil crecieron más de 40%”, detalla.

Proteger

En esa misma línea, desde la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) destacan que en el primer cuatrimestre de 2017 el desequilibrio comercial bilateral superó en 69% al del mismo período de 2016 y explica que “la fuente principal de tamaño déficit no se vincula tanto al derrumbe de las exportaciones globales, sino esencialmente al crecimiento de las importaciones de origen brasileño, que evolucionaron a un ritmo casi tres veces mayor al de las compras externas totales”.

Y resalta: “La asimetría se ha acentuado a partir del relajamiento de la política de administración de importaciones implementada por el Gobierno argentino. En este contexto, no hay que ser adivino para anticipar los impactos negativos que, a través del canal comercial, provocará un nuevo achicamiento del mercado interno brasileño, afectando a la ya debilitada demanda por productos argentinos y, fundamentalmente, aumentando la presión de sus saldos exportables sobre el nuestro mercado interno”.

Para la FIDE la clave es que la política comercial oficial asuma un rol activo en proteger a la oferta local, bloqueando “una sustitución negativa de importaciones que ya viene afectando a varios sectores del entramado industrial”. En cambio, critica FIDE, desde el Ministerio de Producción sólo se habla de buscar nuevos mercados para exportaciones pero no se hace cargo del flanco importador.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés