Kiguel: “No habrá un boom de inversiones”

Según el economista, sin embargo, va a haber “un repunte de la inversión” y estima su crecimiento en 6% en 2016.

25-05-2016
Compartir

“Mucho se está hablando en estos días del acceso al financiamiento externo que se destrabó tras el acuerdo con los holdouts, de las nuevas emisiones de deuda provinciales y corporativas y de la puesta en marcha de nuevos proyectos de inversión. Se mencionan cifras de miles de millones de dólares. Financiamiento, deuda e inversión son conceptos que casi siempre están relacionados. No obstante, no son lo mismo, y por eso es oportuno mencionar algunas

diferencias”, dice Miguel Kiguel en su último informe.

“El financiamiento puede convertirse en deuda, como en la mayoría de los casos, aunque también puede ser inversión directa. No obstante, ninguno asegura mayores  inversiones. La deuda puede financiar nuevas inversiones, por supuesto, aunque también puede financiar mayores consumos. La inversión directa puede financiar nuevas inversiones mediante aportes de capital, como sucede muchas veces, aunque  también puede ser un mero cambio de manos en la titularidad del capital de una empresa. Estas son solo algunas digresiones. Pero sirven para ilustrar que  financiamiento y deuda pueden ser nuevas inversiones, aunque también pueden no  serlo”, explica el director de EconViews, y amplía: “No es lo mismo comprar un papel

que realizar inversiones reales.

La compra de un título público o una obligación negociable no se convierte necesaria ni automáticamente en más infraestructura o capital físico. La inversión es un proceso  más complejo”.

Al margen de las “disgresiones”, Kiguel cree que va a haber “un repunte de la inversión” (estima su crecimiento en 6% en 2016) pero, advierte, “no anticipamos un boom”.

Los números

Según los cálculos de Kiguel, en 2016 “el financiamiento externo aportará unos US$ 30.000 millones”, un guarismo que casi triplica el registro de 2015 (US$ 11.000

millones). “No obstante, unos US$ 10.000 millones están siendo

utilizados para cancelar importaciones, dividendos e intereses impagos  correspondientes a años anteriores. Es decir, un tercio del financiamiento está  sirviendo para curar la resaca heredada, pero no para invertir y volver a crecer”,  matiza.

¿Y los otros US$ 20.000 M? “Los restantes US$ 20.000 millones de financiamiento externo sí se convertirán en nuevas inversiones este año. Están llegando en forma de  préstamos al sector privado por unos US$ 5.000 millones, obligaciones negociables y otras inversiones de portafolio por unos US$ 5.000 millones, inversión extranjera  directa por unos US$ 5.000 millones y obra pública nacional y provincial financiada mediante bonos y multilaterales por otros US$ 5.000 millones”, dice. En suma, “estos recursos representan un aumento de la inversión cercano a 1% del PIB respecto al aporte que tuvo el financiamiento externo a la inversión durante el año pasado”.

Asimismo, “prevemos que la inversión pública también crezca por la reasignación de partidas presupuestarias cerca de 0,5% del PIB más”, dice y agrega que “no esperamos que el crédito al sector privado pueda apalancar mayores inversiones este  año”. Conclusión: la inversión crecería desde el 20% del PIB en 2015 al 21,5% en 2016.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés