Internas en la CGT por los anuncios oficiales

13-01-2017
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Los anuncios recientes del Gobierno sobre sus proyectos a futuro en el terreno laboral interrumpieron el descanso veraniego de los sindicalistas. La intención oficial de reducir el “costo del trabajo”, modificar convenios colectivos para ganar productividad y reimpulsar el sistema de pasantías causó alerta en algunos sectores, que pidieron más reacción a las centrales obreras. Ese fue el caso de la Corriente Federal del Trabajo, vertiente sindical incluida dentro de la CGT y liderada por el bancario Sergio Palazzo, que llamó al sindicalismo a articular un plan de acción unificado contra las políticas del Gobierno Nacional.

En un severo comunicado difundido esta semana y titulado “O cambia la política económica, o la Argentina quiebra”, la corriente que integran bancarios, pilotos aeronáuticos y gráficos, entre otros, denunció que la actitud de “diálogo” que sostiene el Gobierno como emblema no se corresponde con lo que ocurre en la realidad. “El denominado Diálogo para la Producción y el Trabajo ha resultado una pantomima, disfrazada con insuficientes paliativos, destinada a ganar tiempo para proseguir un ajuste salvaje, exigido por los grandes grupos económicos y financieros, que recae fundamentalmente sobre los trabajadores del sector formal y de la economía popular”, señalaron, en alusión a la serie de reuniones tripartitas que lanzó el Gobierno el año pasado y se reanudarán en febrero.

Los sindicalistas recordaron que el Gobierno vetó la ley de emergencia ocupacional, que prohibía los despidos por un año e instauraba la doble indemnización, y agregaron que luego se incumplieron los compromisos informales que se asumieron en ese sentido. Por un lado, el acuerdo firmado en mayo entre el Gobierno y grandes empresarios para evitar despidos y también el acta firmada en el marco del Diálogo para la Producción y el Trabajo, que proponía lo mismo hasta marzo de 2017.

“Debemos frenar el atropello a la clase trabajadora”, señalaron en el comunicado y consideraron “imprescindible” que la CGT “participando a todas las organizaciones sindicales sin exclusiones, decida con urgencia sobre un programa y un plan de acción que unifique los reclamos y las luchas que los distintos sectores del movimiento obrero argentino están llevando adelante en todo el territorio nacional”.

Por otro lado, sugirieron una serie de medidas, entre las que incluyeron el “perfeccionamiento” de la recientemente sancionada ley de emergencia social de modo tal que se prohíban los despidos por el plazo de un año. Por otro lado, anticiparon que rechazarán de plano toda propuesta de reformar “a la baja” la legislación laboral.

La crítica más fuerte estuvo centrada en la política económica del Gobierno. Entre otros puntos, los sindicalistas denunciaron que se haya eliminado el plazo mínimo de permanencia en el país para las inversiones financieras extranjeras, dado que ?según consideraron? eso habilitaría a que “los prestamistas puedan decidir una salida abrupta de fondos presionando el tipo de cambio hacia una devaluación que se trasladará a precios”. “Es una decisión criminal, que abre paso a los golpes de mercado”, sentenciaron.

Si bien la CGT no ha manifestado orgánicamente su postura frente a las iniciativas del Gobierno, uno de los integrantes del triunvirato que la conduce manifestó que no “permitirán” que se “esclavice a los trabajadores”. “La explotación es vieja, pero si uno los deja (a los funcionarios del Gobierno) no va a tardar en estar vigente de nuevo”, alertó el estacionero Carlos Acuña.

Aunque el primer encuentro de la central obrera estaba planificado para los primeros días de enero, es posible que, por la cantidad de temas surgidos durante los primeros días del año, el consejo directivo se reúna de urgencia la semana próxima.

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