Gran año para los autos: la alegría es sólo brasileña

Las ventas de O KM van todo vapor, pero con fábricas y exportaciones a media máquina

06-06-2017
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Por Luis Varela

Como nunca, las calles argentinas se están convirtiendo en un embotellamiento casi permanente. Nadie sabe explicar muy bien cuál es el motivo: algunos le echan la culpa a los piquetes pero, según los últimos números que entrega el sector, la venta de autos nuevos se está convirtiendo otra vez en un verdadero furor en Argentina.

Tanto por las estadísticas que entregan los concesionarios de ACARA como los fabricantes de ADEFA, la venta de autos 0 km está exultante, con la mejor temporada de los últimos años, en una coyuntura muy ayudada por el blanqueo de capitales y por la sucesión de descuentos y bonificaciones que están haciendo las fábricas y los centros de venta.

Sin embargo, las burbujas de las mejores ventas desde 2009 no alegran a los trabajadores de las terminales argentinas. Al mirar de donde vienen los autos que están rodando se comprueba que la alegría es solo brasileña.

Es que mientras los patentamientos de autos nuevos suben a cifras cercanas a los records de todos los tiempos, con entrega al por mayor de unidades en los concesionarios de toda la República, se observa que las cifras de la fabricación nacional y de las exportaciones siguen de capa caída, con los niveles más bajos de los últimos seis años, exactamente desde 2009, el fatídico año en el que las calificadoras mandaron a Argentina al descenso, sacándola de los países emergentes para colocarla en el grupo de países fronterizos.

Las ventas

Según ACARA, en mayo se patentaron nada menos que 75.570 unidades, 24,5% más que en mayo del año pasado, fue el tercer mejor mayo de toda la historia. Con esto, en enero-mayo el sector acumuló registros de 372.945 vehículos 0 Km, 31,4% más que en los primeros cinco meses del año pasado. O sea el arranque de 2017 es excelente, aunque todavía un poco lejos de los años récord 2013 y 2012, cuando el kirchnerismo le daba fuelle a todo vapor al consumo interno.

Con el nivel de patentamientos logrado hasta ahora, el año 2017 completo apunta a una venta anual de 846.000 unidades, 31,4% más que el año pasado. De no haber sorpresas, 2017 puede convertirse en el tercer mejor año del sector automotriz de la historia argentina, o sea un año de podio.

Esta muy buena venta, insistimos, sostenida por la plata del blanqueo y por los descuentos y bonificaciones que entregan las empresas, también tiene mucho sustento por la gran participación del crédito. Tal como pasó en los últimos tiempos kirchneristas, ahora por cada 100 autos nuevos vendidos se están vendiendo 51% contado y 49% financiado.

La parte financiada se reparte de la siguiente manera: 22,5 puntos se lo llevan los planes de ahorro, 16,7 las financieras de las automotrices y sólo 8,3 puntos los bancos.

Conocida la masiva colocación de autos nuevos y la forma de venta, las terminales están apostando por llenando los concesionarios con muchos más autos para los meses que vienen, aprovechando las mieles que siempre aparecen en medio de las campañas electorales.

Por eso el mes pasado se realizó el segundo mayor reparto para un mes de mayo de toda la historia argentina. Las terminales le entregaron a los centros de venta 79.521 unidades, 31,7% más vehículos que en mayo del año pasado. Sólo en mayo de 2013, pico del fogoneo del consumo K, se logró un mayo con mayor distribución de vehículos nuevos en la red. Con esto, en enero-mayo las automotrices repartieron en los concesionarios 334.700, 18,3% más unidades que en los primeros cinco meses del año pasado.

La mala noticia de este verdadero aluvión de autos nuevos tiene que ver con una verdad irrefutable: casi todo lo que se reparte es importado, el grueso viene de las fábricas brasileñas: los operarios de muchas de las compañías instaladas en el país están trabajando part time. Algunos tienen días de suspensión. Las horas extra, por supuesto, han desaparecido.

La estructura oficial le permite a las empresas operar a todo trapo con importados. Quiere a las compañías con la facturación a tope, sin importar demasiado de qué horno salen las unidades. Por ahora no se ven despidos en las empresas. Todo parece estar funcionando con música de campaña electoral. Veremos qué pasa en noviembre...

De hecho, en cuando a reparto de importados en la red de concesionarios, mayo fue el mejor mayo de todos los tiempos: se repartieron 56.855 traídos desde el exterior, 57,7% más importados que en mayo del año pasado. Así, en los primeros cinco meses de este año se repartieron 237.636 importados, 40,1% más unidades que en enero-mayo de 2016, convirtiéndose para los importados en los mejores cinco iniciales de todos los tiempos.

El lado B

Muy lejos de la ebullición importadora y de la alegría brasileña, el reparto de autos nacionales, es decir fabricados en plantas argentinas con mayoría de piezas importadas, tuvo un mayo mediocre, de mitad de tabla. El mes pasado se  distribuyeron a la red 22.666 vehículos armados en el país, 6,7% menos que en mayo del año pasado. Con esto, entre enero y mayo de este año se repartieron apenas 97.064 autos, ensamblados localmente, 14,4% menos que en enero - mayo de 2016. Fueron los peores números para los cinco meses iniciales desde 2010.

Por los números que se ven de 2017, este  segundo año con Cambiemos en el Gobierno está demostrando que nunca en la historia se vio tanta extranjerización del sector automotor. En los primeros cinco meses de este año, por cada 100 autos vendidos, 71% son importados y apenas 29% nacionales. En tiempos del kirchnerismo, con una conducción que se preocupada por desarrollar las fábricas del sector, poniéndole algún límite a lo importado, se llegaron a colocar en 2014 sólo 55,6% importados y 44,4% nacionales. O sea, respecto de ese momento el país está 15 puntos abajo en cuanto a participación de la industria nacional.

Ayer la Asociación de Fabricantes confirmó que están funcionando a media máquina. En mayo se fabricaron 45.273 unidades, 13,8% más que en mayo del año pasado, por lo que salimos del pozo pero igualmente fue un mayo mediocre. Con esto, entre enero y mayo de este año se llevan fabricadas 173.908 unidades, 4,6% menos que en el mismo período de 2016. En cuanto a fabricación tenemos en 2017 los peores primeros cinco meses desde 2009.

Y en línea con la pobre fabricación local, la exportación también está casi desactivada. En mayo se mandaron al exterior 19.956 vehículos, 9,7% más que en mayo del año pasado, por lo que fue el cuarto peor mayo desde 2005. Con este número, en enero-mayo se llevan exportados 78.720 unidades, 6,1% más que en igual lapso del año pasado. Así, salvo el pozo de 2016, el arranque de 2017 tiene los peores primeros cinco meses desde 2006 a esta parte.

Por supuesto, la pesadez de la exportación está ligada al ciclo recesivo que todavía no puede resolver el mercado brasileño. La industria automotriz argentina está armada en función de la industria brasileña: si allá las cosas andan bien, nos piden autos a dos manos, y si no funcionan, nos llenan los anaqueles de autos cariocas por todos lados. Tanto es así que antes Brasil se llevaba el 85% de la exportación total y ahora se lleva muchísimo menos.

Según ADEFA, por cada 100 autos exportados, a Brasil van 60,4%, a Centro América 9,1%, a México 7,8%, a Perú 5,4%, a Chile 5,1%, a Australia y Nueva Zelanda 3,8%, a Colombia 2,4%, a Paraguay 2%, a Uruguay 1,7% y a Ecuador 1%.

El reparto del mercado

De los 10 modelos más vendidos, solo dos son armados en la Argentina. El más colcado es el brasileño Volkswagen Gol, con 17.123 unidades, seguido por el Renault Sandero (15.103), la Toyota Hilux (14.815), el Toyota Etios (13.175), el Chevrolet Onix (12.879), Renault Duster (12.354), Fiat Palio (12.133), Ford Ka (11.547), Chevrolet Prisma (11.416) y Peugeot 208 (10.147).

En cuanto a la pelea entre marcas se ve una competencia mucho más reñida. El liderazgo sigue siendo mantenido por la alemana Volkswagen, con el 16,3% de las ventas, seguida por Chevrolet 14,2%, Ford 12,8%, Renault 12,4%, Fiat 12,1%, Toyota 10,6% y Peugeot 8,2%.

Casi la mitad de todos los autos nuevos que se venden se colocan en la Ciudad de Buenos Aires y en territorio bonaerense. Por cada 100 autos vendidos, la provincia de Buenos Aires anota el 32%, la Ciudad de Buenos Aires el 14,8%, Córdoba 9,9%, Santa Fe 8,3%, Mendoza 3,8%, Tucumán 3,2%, Entre Ríos 2,7%, Salta 2,7%, Chaco 2,4% y Neuquén 2,3%.

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