Fuga, intereses y turismo en alza, y pocas inversiones

Los datos del MULC de mayo muestran varios frentes de preocupación

15-06-2017
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 Por Mariano Cúparo Ortiz

Como todos los meses, el BCRA publicó el informe de Evolución del Mercado Unico y Libre de Cambios (MULC), esta vez con datos de mayo que muestran algunas dificultades para normalizar la economía. Pelotazos en contra: la lluvia de inversiones productivas aún no llega, la fuga de capitales sigue creciendo y el turismo sigue drenando divisas hacia el exterior. El pago de intereses también continúa pesando y la cuenta corriente dio US$ -961 M.

No hay lluvia Con el consumo todavía en caída por una inflación que no termina de consolidar su desaceleración de forma sostenida, y con un gasto estatal que oscila entre el impulso y el ajuste, la inversión privada no parece acompañar. Es el caso de la Inversión Extranjera Directa (IED), que aún no muestra un aporte significativo ni al desarrollo productivo ni a los números de actividad en sí. Tampoco aporta por el lado de las divisas, aunque éstas si llegan por la vía más cortoplacista, que es la financiera (endeudamiento e inversiones de cartera).

En mayo, según el BCRA ingresaron netos US$ 1.000 M en términos de inversión. Pero de ellos nada menos que US$ 870 M lo hicieron por la vía más de corto plazo y volátil (más tendientes a escaparse ante un shock externo o un cambio de humores), es decir la de la inversión de cartera. Por la vía de la IED ingresaron apenas US$ 122 M, un número tan pequeño como alineado con el desempeño pobrísimo que viene mostrando ese tipo de inversión más de largo plazo, según los sucesivos informes del MULC.

“Los ingresos brutos en concepto de inversiones directas de no residentes totalizaron US$ 143 M, destacándose como los principales receptores de estos fondos, los sectores del petróleo con US$ 38 M y productos minerales no metálicos (cementos, cerámicos y otros) por US$ 32 M”, reseñó el informe del BCRA.

Drenaje

Por otro lado, la fuga estuvo encendida. Mayo no fue ninguna excepción en ese sentido e incluso creció respecto a abril. En términos netos la demanda para formación de activos externos totalizó US$ 977 M, explicado por compras netas de clientes de billetes por US$ 777 M y de divisas sin destino específico por US$ 200 M. En términos brutos, el número es, valga la comparación, brutal: las compras de billetes totalizaron US$ 2.358 M y fueron concretadas por unos 745.000 clientes (personas físicas y jurídicas). “Cantidad de clientes que desciende por quinto mes consecutivo”, afirmó el BCRA.

Al alto nivel de fuga se le puede sumar el dato de su cara extranjera, que es la remisión de utilidades de las empresas que operan en el país. En términos netos, por utilidades y dividendos se fueron US$ 300 M, destacándose los pagos de los sectores oleaginosos y cereales por US$ 100 M, industria de papel, ediciones e impresiones por US$ 39 M y el sector financiero por US$ 22 M, representando entre los tres el 52% de los egresos por el concepto.

Si se le suman los pagos de intereses, se ve que se agregan otros US$ 674 M netos, dentro de los que se destacaron los pagos de intereses del BONAR 2024 por US$ 286 millones y los correspondientes al acordado con el Club de París por US$ 253 millones (el sector público más BCRA representó el 85% de esos pagos).

Es decir: que entre pagos de intereses, fuga, remisión de utilidades y la poca IED, se dibuja un panorama con algunas complicaciones, sólo contrarrestado con el fuerte ingreso de inversiones financieras y de endeudamiento. Sobre esto último, el MULC detalló: “Se destacaron los ingresos de moneda extranjera del Tesoro Nacional por colocaciones de Letes, del Bonar 2037 y 2025 denominados en dólares, por US$ 1.939 M, US$ 444 M y US$ 430 M, respectivamente”.

Y también los egresos: “Pago de Letes por US$ 1.598 M, y a cancelaciones netas de deuda con organismos internacionales por US$ 1.074 M, básicamente vinculadas con el pago acordado con el Club de París”.

Cuenta corriente

Otros datos que muestran cierta complejidad son los de la cuenta corriente, que mostraron un déficit de US$ 961 M. En parte se explica por la mencionada salida por la vía de los pagos de intereses  y remisión de utilidades. Y en buena parte también por el enorme rojo que el turismo sigue generando de la mano del atraso cambiario.

Los egresos netos del sector turismo llegaron a US$ 887 M y llevaron a la balanza de servicios a dar US$ -762 M. Por su parte, la balanza de bienes dio positiva en términos netos: US$ 863 M. Pero ese margen tan pequeño entre ambas balanzas quedó totalmente desbalanceado con la salida neta total del ingreso primario (pago de intereses + remisión + rentas), que fue de US$ 1.095 M.

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