El Economista - 70 años
Versión digital

mie 07 Dic

BUE 29°C
Versión digital

mie 07 Dic

BUE 29°C

Expectativas positivas luego de un año de oscilaciones

26-12-2016
Compartir

En un contexto general de recesión, con resultados negativos en casi todos los indicadores de su política económica, el gobierno de Mauricio Macri ha alternado triunfos y derrotas políticas, mostró capacidad de negociación, control de la agenda política y una disposición pragmática a acuerdos parlamentarios que le permitieron, en general, lograr la mayor parte de sus objetivos de corto plazo. Estas son algunas conclusiones que dejó el “Monitor de tendencias económicas y sociales”, el informe anual que elaboró la consultora OPSM, a cargo de Enrique Zuleta Puceiro.

“La persistencia de expectativas favorables hacia el futuro han neutralizado las posibles consecuencias políticas del retraso en el logro de objetivos anunciados. La idea de que la economía mejorará y la sensación de que el Gobierno conserva una capacidad para remontar los aspectos más críticos de su gestión inicial continúan operando a su favor”, sostiene el estudio, a modo de balance del comportamiento de la opinión pública argentina durante 2016. El trabajo de campo con el que se sacaron estas conclusiones contó con 1.200 entrevistas directas realizadas entre el 5 y el 9 de diciembre de 2016, en 65 localidades del país.

Gestión

La evaluación de Mauricio Macri como Presidente está atravesada por cierto desencanto, según dejan entrever los números. Aun así, la evolución no llega a ser preocupante. Si bien el registro actual muestra deterioro respecto del optimismo inicial, los juicios positivos alcanzan un 41,7%, cerca de 20 puntos menos que al comienzo de año, ese porcentaje se mantuvo estable durante los últimos meses. A su vez, el 26,1% que considera su desempeño como regular presenta oscilaciones mínimas y los juicios negativos llegan al 30,7%, sin crecer demasiado. El Presidente está lejos del 76,3% de su imagen inaugural, en enero, o del 70,8 de marzo o del 67,9 de julio, los puntos altos de este año. Pero sigue siendo un porcentaje de apoyo alto, que “hoy lo sitúa por encima de cualquier otro presidente en la región”, dice el informe.

“Para parte importante de la opinión pública, el Gobierno ha logrado remontar muchas de las debilidades que preanunciaba su debilidad política e institucional. Su capacidad para articular estrategias de negociación parlamentaria y avanzar de modo gradual hacia algunos objetivos prioritarios aparece como uno de los rasgos más positivos de su gestión”, señala el informe a cargo de Zuleta Puceiro. Y agrega: “Tal vez sea este pragmatismo posibilista el que le haya permitido no solamente mantener controladas sus relaciones con la oposición y contener la protesta social. Por, sobre todo, ha logrado retener la mayor parte de los apoyos sociales conseguidos desde un primer momento”.

Tercios

El mes de enero pasado fue el pico de mayor optimismo. En diciembre, las evaluaciones positivas correspondieron a 28.8% de los encuestados, las evaluaciones de “regular” alcanzan el 34 y las evaluaciones negativas llegan, sumadas, al 36.3, un porcentaje similar al del resto de los meses anteriores. “Las opiniones acerca de cómo marchan las cosas en el país se distribuyen en tres tercios: un tercio de juicios positivos, un tercio de regulares y un tercio de negativos”, se sostiene. En el mismo sentido, el indicador de confianza hacia el Gobierno indica que un 30,1% tiene mucha confianza, 37,1% alguna y 29,9% ninguna confianza.

Los mayores porcentajes de acuerdo con las políticas de Gobierno se los llevan las iniciativas de política social, la política de acuerdos en el Congreso con la oposición a la búsqueda para sancionar leyes consideradas importantes, la racionalización del gasto y el empleo público y la política exterior. Una zona intermedia de acuerdos está en el blanqueo, el fin de los subsidios a la energía y ciertos acuerdos con las fuerzas sindicales. En tanto, los mayores desacuerdos se registran respecto de la política de relaciones con los sectores de organizaciones sociales y el fin de las retenciones para el sector minero.

La política económica suscita los mayores rechazos. Se sienten “cercanos” 24%, en una posición intermedia el 36,2% de los encuestados y se consideran críticos el 39,7%. En ese sentido, el 49,5% aboga por la continuidad con cambios mientras que solo el 23,4 señala que no deben darse cambios. Pero las mayores dudas al respecto se dan en cuanto al sentido estratégico de la política económica. Un 43,8% interpreta que el Gobierno se mueve de modo reactivo, en función de los problemas que se le presentan. Mientras que la incertidumbre es la actitud básica: el 26,7% considera que la situación mejorará mucho el año próximo, el 38,4% que mejorará algo, mientras que las interpretaciones pesimistas superan el 32%.

Ya en términos electorales, la encuesta señala que la Alianza Cambiemos ostenta el porcentaje más alto de intención de votos, con el 37,1%, el Frente para la Victoria le sigue con el 22,7% y el Frente Renovador con el 11,8%.

Lee también

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés