El regreso de Cristina y el indomable déficit fiscal, los temores de los inversores

“El primero, el segundo y tercer tema de preocupación para los inversores es el retorno de CFK”. Así reseñaba un ex banquero de Wall Street el panorama actual.

02-06-2017
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Por Leandro Gabin

“El primero, el segundo y tercer tema de preocupación para los inversores de afuera es el retorno al escenario político de Cristina Kirchner. En lo económico, el flagelo del déficit fiscal que complica la recuperación. Pero no hay más que eso. Todo pasa ahora por ver cómo se arman las listas. Es el único tema que les importa”. Así reseñaba un ex banquero de Wall Street que volvió a Buenos Aires, abrió una consultora y ahora asesora a grandes fondos de inversión de Nueva York y Europa desde su coqueto edificio en el barrio de Retiro.

¿Van a volver?

Según el financista, en los últimos días los llamados de sus clientes tienen que ver con una sola cosa: cuánto afectaría al Gobierno, y en todo caso a la gobernabilidad, una candidatura de la expresidenta. En todos los casos, los hombres de negocios creen que los activos argentinos caerían por el solo hecho de que CFK juegue en la interna del peronismo. “También lo tomarían como algo negativo si ella pone a alguien que le responda en las listas. En resumen, cualquier atisbo de cristinismo sería malo para los mercados”, explica el banquero.

El temor a que Cristina Kirchner, hoy sin poder y con el sistema judicial acorralándola, vuelva a ganar protagonismo en la arena política desvela a los inversores. Ellos creían que la ex mandataria, impregnada de denuncias de corrupción y con varios funcionarios de su Gabinete procesados, no tendría chances de retorno. Pero ahora, con algunas encuestas debajo del brazo, ven que se equivocaron. “Lo que se discute acá es si puede empezar a volver el cristinismo o no. Y en ese caso, si la historia de Cambiemos durará estos 4 años o tiene posibilidades de competir en una reelección más adelante”, explican interlocutores a los grandes inversores. Si al Gobierno sale mal en estas elecciones, no solo a Mauricio Macri le será muy cuesta arriba remontar hacia las próximas presidenciales, sino que la percepción de los hombres de negocios será que la fantasía de Cambiemos termina indefectiblemente en 2019. Y después de eso, quizás, el precipicio otra vez.

El politólogo y analista político Julio Burdman añade que “si Cristina Kirchner llegara al Senado, no solamente ocuparía un lugar destacado dentro del bloque peronista por el peso propio de su persona, sino que también podría liderar muchas iniciativas legislativas que podrían limitar la política económica del Presidente”. Después de todo, CFK presentó, en una entrevista por el canal ultra kirchnerista C5N, un conjunto de propuestas fuertemente críticas de la política económica de Nicolás Dujovne y Federico Sturzenegger. Habló de emergencia alimentaria y farmacológica, con regulación de precios “en toda la cadena de valor”; también habló de reversión de los aumentos tarifarios en servicios públicos, y de revisar la deuda emitida desde que Macri llegó al gobierno. Una clásica Cristina. La misma que atemoriza al sector privado en su paso por la Casa Rosada.

Burdman se pregunta si el peronismo logrará unirse y -en todo caso- terminara aceptando sin reticencias una candidatura de CFK en la provincia de Buenos Aires. “La ex Presidenta no solo tiene un buen caudal de votos, sino que representa opciones de política económica más heterodoxas que el resto de los dirigentes peronistas; entre CFK, (Verónica) Magario y (Florencio) Randazzo el peronismo se debatirá hasta el final, y decidirá en función de qué candidatura garantice mejores resultados electorales”, estima el politólogo.

El downside

“En la Argentina de este año, hay más riesgos a un downside que a un upside. Es decir, si el Gobierno sale bien parado de estas elecciones, los activos argentinos subirán pero no tanto porque ya venían recuperándose bien. Pero si pierde en manos del peronismo, la caída será muy importante. Y dentro del escenario perdedor, además, los incentivos para seguir con las reformas estructurales serán cero. O sea, el peor de los escenarios para quienes apostaron a que el país podía empezar a estabilizarse”, explicaba el economista argentino, ex Wall Street, de regreso a Buenos Aires. Según consignó, por eso la única apuesta que sigue viva, en lo financiero y en la Argentina, es el carry trade. Los bonos pagan un retorno razonable pero no hay mucho spread que se puede comprimir. ¿No se puede más? “A lo sumo que tomen la cuestión fiscal en serio”, repite el financista.

Esto viene a cuento del resultado, bastante mediocre, de las cuentas públicas en abril. Los ingresos crecieron 35% interanual, mientras que el crecimiento del gasto primario se aceleró hasta 38,1%. De esta manera, el déficit primario ascendió a $ 18.664 millones, deteriorándose respecto al rojo de $ 10.893 millones de un año atrás. O sea, el rojo creció 71%. Mientras que el primer cuatrimestre, el déficit primario acumulado ascendió a $ 60.007 millones, equivalentes al 0,6% del PIB. “Estos números no son sustentables. O empiezan en serio a recortar el gasto o esto termina mal, otra vez”, decía otro importante financista, también con fuertes lazos con inversores extranjeros, esta vez desde su oficina en San Martín al 200.

Según este operador, que trabajó en Nueva York con varios de los economistas argentinos repatriados por Cambiemos para formar parte del Gobierno, y que maneja una boutique financiera muy conocida en la city, el riesgo es que si Cambiemos gana las elecciones de octubre, no haya incentivos para hacer los cambios necesarios. Recuerda que los inversores del exterior no le creen a Nicolás Dujovne. “No es personal, solo que perciben que el ministro no pincha ni corta. No tiene poder. Y la verdad es que esto es el desincentivo que genera el gradualismo. Pasa todo en cámara lenta. No te hace pensar que te estás perdiendo de hacer un negocio en la Argentina, porque en realidad pasan los meses y no cambia nada”, enfatizó.

Riesgo alto

Lo cierto es que el riesgo argentino para quien se atreve a invertir en la Argentina es altísimo. Los empresarios se quejan de que los costos laborales están por los nubes, la industria del juicio sigue a flor de piel, la presión impositiva es asfixiante, y que finalmente la tasa de ganancia es alta para compensar los riesgos de que de un día para otro, cambien las reglas del juego. “La inversión directa no viene ni va a venir con el primer mandato de este Gobierno. Fijate por qué van a buscar plata a China o los países árabes. Que son los que más rápido pueden poner una moneda. Pero no van a Estados Unidos o Europa. Ahí te sacan corriendo. Necesitan que alguien en serio invierta pero si no lo hacen los mismos empresarios argentinos. Menos los de afuera”, arremetía.

La conclusión que tienen los hombres de la city es que el riesgo de un paso atrás en lo político será lo que más impacte en el mercado. Afirman que el país todavía es “débil” institucionalmente y el retorno de CFK pone un manto de dudas a las alternativas de inversión. Lo único que seguirá latente es la bicicleta financiera con las Lebac. La lógica es que la tasa al 25% es suficiente premio para tomar ese riesgo. Además, “otra no hay”. El tan mentado upgrade del mercado local con el retorno al MSCI de emergentes tendrá menos pólvora de lo que se cree. El Merval ya viene ganando 30% en dólares en el año y por eso no tendrá mucho upside. Las miradas desde el exterior siguen también a lo que ocurra en Brasil y el potencial traslado a la Argentina. “El dólar estará más presionado porque habrá dolarización de carteras. Eso es seguro. Solo falta definir cuándo. Posiblemente si se postula Cristina, ese movimiento se adelantará”, apostaba anoche un grupo de operadores que se reúnen religiosamente todos los miércoles en el bar del Four Seasons para intercambiar opiniones y rumores de mercado.

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