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“El Gobierno tiene dos activos: financiamiento y apoyo social”

Entrevista a Julio Piekarz, Economista y consultor.

22-07-2016
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En diálogo con El Economista, Julio Piekarz analiza la persistencia de la inflación. Es optimista, pero tiene alguna críticas para con la política inflacionaria. “El BCRA esta solo con su único instrumento, que es la tasa de interés de política monetaria. Pero tenemos una política de ingresos incompatible, una política fiscal que no está clara todavía y, entonces, se deja a la política monetaria hacer toda la tarea”, dice. En 2017, agrega Piekarz, el PIB puede crecer más de 4%.

Los guarismos inflacionarios de junio fueron más elevados de lo que se preveía y eso condujo a sus colegas a anunciar que la desinflación será más paulatina y gradual a lo que se preveía. ¿Coincide o cree que pronto convergeremos al famoso 2% mensual?

La inflación está tardando en ceder más de lo previsto. Todos los meses hay algún aumento. Si no es una tarifa, es algún servicio privado. La expectativa del BCRA es que la inflación a fin de año será de 1,5%. Puede ser, pero me inclino a pensar que va a costar llegar. Y eso se ve en la misma actitud del BCRA, que empezó a demorar las bajas de su tasa de interés de política monetaria. La desinflación se está haciendo demorar más de lo previsto, y la recuperación económica también. Es un momento difícil, pero el Gobierno sigue contando con dos activos importantes: financiamiento y apoyo importante de la población.

Ayer, el Presidente dijo que “lo peor ya paso”. ¿Hay elementos para sostener eso o va a estar difícil un par de meses más?

Yo me inclino a pensar que la situación va a ser compleja un par de meses más. La inversión se está tardando. El Gobierno se demoró, por ejemplo en implementar el plan de obras públicas, aun cuando percibió que la recesión iba a durar más de lo previsto. Ahí hubo una falla de gestión como en otras áreas, más allá de lo correcto de la dirección. Vamos a tener un par de meses más de dificultades. Pero hay razones para esperar que en los próximos dos meses, aunque es difícil poner un período exacto, veamos un piso en los niveles de actividad y que, luego, empiecen a surgir los brotes. Esa es mi expectativa. Lo mismo con la inflación. Está tardando en ceder lo suficiente, pero mi expectativa es que siga bajando. Dicho esto, hay riesgos en el camino.

¿Cuáles?

Uno muy importante es el de la política de ingresos, que fue precisamente uno de los grandes errores y motivos por los que la inflación se desencuadró sobre la meta que había previsto el Gobierno. No nos olvidemos que esto empezó con paritarias oficiales que aceptaron aumentos del 31%, o más. Cuando arrancó, la política de ingresos ya estuvo desencuadrada de las metas de inflación. Y ahora empieza a haber ciertos movimientos para reabrir las paritarias. Es un riesgo para la baja de la inflación y una de las razones por las que no cedió. Recién ahora descubren el efecto indirecto de los aumentos de precios y tarifas sobre los costos.

Sus colegas dicen que el IPC va a bajar porque las dos anclas, tipo de cambio y tarifas, se van a mantener. Sin embargo, usted advierte por la variable salarial...

Por supuesto. La firmeza que no se tuvo con la política de ingresos a principio de año, si se quiere que la inflación siga bajando, hay que tenerla ahora o llegar a algún tipo de acuerdo. Sino vamos a tener nuevos impactos sobre la inflación, que la van a hacer tardar aún más en ceder. Hay que aprovechar este activo, que es el apoyo de la población, para mostrar efectivas bajas en la inflación y fortalecerlo para buscar estabilidad y recuperar el crecimiento.

Un tema clave es el fiscal. En los primeros meses hubo señales alentadoras, pero luego se aceleró el gasto primario. ¿Como ve la tendencia fiscal?

El Gobierno sigue insistiendo en que el déficit primario va a ser el 4,8% del PIB. Creo que el primer error es no mencionar el déficit total, es decir, el primario más los intereses y que está por encima del 7% del PIB. Hubo una cantidad muy grande de movimientos durante el año, tanto en lo impositivo como en los gastos, que hace muy difícil que el déficit de 4,8% del PIB pueda lograrse. Se agregó el gasto del pago a jubilados y esto tiene impacto sobre los años siguientes. La meta del déficit primario de 3,3% del PIB para 2017 es directamente imposible. Esa meta, cuando se anunció, fue con una expectativa de un aumento de 4,5% del PIB para 2017. Aunque el consenso es un crecimiento por debajo de eso, creo que puede estar entre 4% y 5%. Pero me preocupa que algún funcionario del gabinete dijo hace un par de semanas que si el crecimiento es superior a 3% van a bajar impuestos. Veo falta de coordinación. El tema fiscal, junto con la incompatibilidad de la política de ingresos, es el segundo elemento que impide que las expectativas se alineen para que la inflación ceda. El BCRA está solo con su único instrumento, que es la tasa de interés de política monetaria. Pero tenemos una política de ingresos incompatible, una política fiscal que no está clara todavía y, entonces, se deja a la política monetaria hacer toda la tarea. Alinear las expectativas con un solo instrumento, y cuando las otras políticas no acompañan, es un problema. Y eso explica lo que está pasando con una inflación que demora en bajar. No estamos diciendo que este año haya que cerrar el déficit decimos que se mantenga credibilidad sobre las metas anunciadas. La meta de inflación del 25%, que los hechos obligaron a abandonar, fue abandonada sin solemnidad ni explicación formal y no fue sustituida por ninguna meta numérica alternativa. ¿Cómo se pueden alinear las expectativas con esas incompatibilidades? Apoyo a este Gobierno y quiero que tenga éxito, pero es importante aportar críticas y propuestas.

Mencionaba dos activos del Gobierno: financiamiento y apoyo social. Agrego un tercero: confianza en el equipo económico. ¿Está en riesgo eso ante las fallas en los pronósticos?

Hago un punto antes. El financiamiento que no provee el BCRA, que puso el límite y va a cumplir con eso $160.000 millones, es mayormente de origen externo. Perfecto. Y se ha conseguido a tasas que, para este momento de Argentina, son muy buenas. Este financiamiento externo ingresa y se cambia al BCRA por pesos porque el Tesoro necesita pesos. No es tonto, y no se quiere endeudar en pesos colocando bonos pues la tasa es elevadísima nominalmente. Pero esos pesos que da el BCRA van al mercado, que no los quiere porque la demanda de dinero no sube y entonces se convierten en Lebac. Entonces, el financiamiento externo del déficit también genera sus dificultades. Lo financias vía BCRA con Lebac. Ese es un problema. Con respecto a la credibilidad, un poco se ha perdido por el desfase de la inflación con respecto a lo previsto. Está la suerte de que, cada tres meses, Sturzenegger da los informes de Política Monetaria, en el medio hay una cantidad de informes y hay una explicación. La falta de credibilidad de ese desfase queda contenido. La población, además, sigue apoyando. Pero en la parte fiscal prácticamente no hay explicaciones, conferencias o reuniones con expertos. Lo único que aparece todos los meses es la ejecución fiscal. En los primeros meses fueron alentadores las señales fiscales. Eso ha cambiado, y hasta cierto punto es necesario que el gasto de capital aumente porque viene de niveles muy bajos. Pero faltan explicaciones e información para defender la credibilidad.

El lunes, el presidente del BCRA dijo que estaba “muy satisfecho” con la desinflación y el mercado tenía la expectativa de que se reanude la baja en la tasa. Pero eso no ocurrió. ¿Cuál es la estrategia del BCRA?

El objetivo de 4 o 5 puntos positivos y reales de tasa lo va a mantener. Es cierto, dijo que estaba satisfecho con los resultados, pero también fue muy claro en decir que la inflación núcleo está entre 2% y 3%. Es un nivel alto y una banda muy amplia, y eso es riesgoso. No tenía expectativa de que bajara inmediatamente de nuevo y presumo que algunos otros colegas míos tampoco. Me parece prudente la actitud de esperar signos más fuertes porque la verdad es que, en semanas anteriores, descendió de manera importante y en ocasiones seguidas, incluso no habiendo nuevas cifras de inflación. Poner un freno me pareció una actitud prudente. Esa estadística que mencionó Sturzenegger que siguen, la de PriceStats, está dando una tendencia claramente descendente. El BCRA está esperando que eso se confirme en los índices oficiales. De ahora a fin de año, la tasa va a bajar en menos ocasiones que las semanas anteriores y con bajas menos intensas en cada ocasión. Mi expectativa es que, a fin de año, la tasa de política monetaria, y si hay éxito y se llega al 1,5% de inflación mensual, la tasa va a estar en 25% o 25,5% anual.

Tiene una expectativa favorable para el PIB del 2017. ¿Cuáles imagina que serán los drivers?

Un driver muy importante es el campo y la agroindustria. También la obra pública y, montado sobre una inflación menor, una recuperación del consumo, aunque sea modesta. También, si hay éxito en términos de control de la inflación, vamos a ver más inversión. La IED ya está creciendo, aunque gran parte de eso es reinversión de utilidades. Si hay éxito, vamos a ver más inversión nacional, además de la extranjera.

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