El dólar y las tarifas auguran desinflación lenta y trabajosa

Los economistas festejaron, pero son cautos con la evolución de los precios

09-06-2017
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“Estamos con una tasa de inflación de 1,3% mensual y todavía es una tasa muy alta”, dijo ayer el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, reconociendo el logro, por un lado y la tarea por delante, por el otro. “Todavía tenemos que trabajar muy duro”, agregó. Y vaya si así será. La inflación sigue en niveles elevados y, más allá del auspicioso número de mayo, la tarea es larga, reconocen los expertos sondeados por El Economista. Más aún cuando el ajuste tarifario debe continuar y el dólar está quedando algo rezagado, y ambos son drivers de los precios, como se vio en 2014, 2016 y casi siempre por estos pagos.

Para que la inflación mensual empiece a llegar, como en 95% del mundo, con el 0 adelante, “vamos a tener que esperar, mínimo, a 2018”, dice Gabriel Caamaño Gómez desde Consultora Ledesma. Aunque, dice, nada garantiza eso y sugiere que la desinflación no es sustentable. “Hay un punto muy interesante que no se está diciendo. Buena parte de esta desaceleración se explica por el esfuerzo en soledad del BCRA y otra parte también porque se pospusieron ajustes tarifarios (transporte) o se suavizaron y retrasaron otros (electricidad y gas, por ejemplo). Esos ajustes tarifarios con indispensables para lograr una estabilización macroeconómica sustentable. Ergo, es una desinflación festejada pero que también suma muchos interrogantes por el lado de la sustentabilidad a futuro”, amplía. “Si logras la desinflación o la recuperación posponiendo el ajuste de precios relativos, a la larga no sirve”, concluye.

“En junio probablemente la inflación deéalgo más cercano al 1%, considerando que no hay impactos de tarifas (agua fue en mayo) y tampoco hay rubros estacionales que impacten (como podría ocurrir en julio con esparcimiento)”, dice Martín Vauthier desde el Estudio Bein. “Hacia adelante, sin embargo, la cuestión va a ser lo que ocurra con las tarifas, que todavía tienen mucho camino por recorrer si uno toma los senderos de aumentos estipulados en electricidad y gas natural por el Ministerio de Energía. También quedan pendientes las correcciones en transporte, considerando además que este año no hubo novedades en ese sentido”, dice. “Otro punto es lo que ocurra con el tipo de cambio. Por ahora la dinámica del dólar viene ayudando, aunque ciertamente un tipo de cambio muy por encima de $16,50 evidentemente volvería a impactar sobre la inflación”, agrega. “Si bien es cierto que el BCRA, con el esquema de metas de inflación, viene intentando reducir los componentes inerciales (apuntando a que precios y salarios se fijen en función de la inflación esperada y no de la pasada) y disminuir la incidencia del dólar en la formación de precios”, concluye Vauthier.

“El dato fue bueno y mejor que el anticipado por los analistas, pero la inercia sigue metiendo la cola y por eso terminará la inflación del 2017 terminaría 4 o 5 puntos arriba de lo que dice el BCRA”, ensaya Matías Carugati desde Management & Fit. “En 2018 y 2019 vemos una inflación algo por arriba de las proyecciones del BCRA”, resume.

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