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El brote verde automotriz se lo llevan los importados

La fabricación de autos no se recuperará hasta tanto no se reconstituya la demanda del mercado brasileño que es difícil de reemplazar porque representa el 74% de las ventas externas del país.

06-10-2016
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por Luis Varela

Con funcionarios, empresarios e inversores analizando la aparición de brotes verdes para decidir los pasos a seguir, la plaza automotriz argentina entregó esta semana un arranque con mirada esperanzadora pero los últimos datos siguen demostrando que el brote de los autos se sigue haciendo esperar.

El lunes, con los salones de venta repletos de descuentos y bonificaciones, la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (ACARA) sorprendió al mercado informando que en septiembre se habían patentado 69.719 unidades, 5% más que septiembre 2015. Y con eso, en los primeros nueve meses de este año se patentaron 544.486 vehículos, 8,5% más que en el mismo periodo de 2015.

Semejantes números, después de ventas en caída libre desde la cumbre de 2013, provocaron amplias sonrisas en el Gobierno: la idea de salir de la recesión era una necesidad imperiosa para que la economía abandonara el valle y empezara a crecer. Sin embargo, ayer, la Asociación de Fábricas de Autos (ADEFA) presentó su informe mensual y no hubo ninguna buena noticia en absolutamente ningún frente.

Los datos

Según ADEFA, la fabricación sigue en total picada. En septiembre se armaron en el país (con 72% de piezas importadas) apenas 42.599 unidades, 19,6% menos que las producidas en septiembre de 2015. Este bajo nivel de armado significa que el mes pasado fue el peor septiembre de los últimos once años, más específicamente desde 2005. Para tener una idea de la depresión del sector puede decirse que en septiembre de 2011 se fabricaron 79.977 vehículos, casi el doble de los que se hicieron el mes pasado.

Y lo peor del caso es que la merma productiva va in crescendo. En enero-septiembre de este año se fabricaron 347.895 unidades, 14,3% menos que en el mismo periodo del año pasado.

Casi toda la caída en la fabricación local tiene, según los números de ADEFA, un único culpable: Brasil, que se lleva de la Argentina cada vez menos autos. En septiembre se exportaron apenas 17.658 unidades, 19,2% menos que en septiembre de 2015. Con esto, las exportaciones también tuvieron su peor septiembre desde 2005, en setiembre de 2010, por ejemplo, Argentina exportó 50.000 autos, casi el triple que el mes pasado. Con esto, en los primeros nueve meses de este año la Argentina colocó en el exterior 135.716 vehículos, 29,5% menos que en enero- septiembre del año pasado.

Sin dudas, según confirman las estadísticas de ADEFA, el gran agujero exportador está en la caída de Brasil y en la incapacidad argentina para poder colocar más autos en otros países. Argentina por sus costos (y gracias a los acuerdos de intercambio flex con Brasil) solo puede vender fluidamente al mercado brasileño, y como Brasil se desbarrancó, tenemos el actual cuadro de situación.

Según los números del mes pasado, el reparto por destino de las exportaciones fue el siguiente: Brasil 74% de los envíos, México 7,9%, Australia y N. Zelanda 3,1%, Chile 3%, Africa 2,3%, Colombia 2,2%, Europa 1,6%, Uruguay 1,5% y Paraguay 1,3%. Para entender el tono de la crisis debe decirse que Brasil en un buen año se llevaba el 90% de lo que se vendía en el exterior, 16 puntos más que lo que se lleva en este momento.

Pero probablemente la paradoja principal de todo este momento se está observando en el tipo de venta que se realiza en los concesionarios argentinos. ADEFA confirmó que en el mes pasado se repartieron en los salones de venta 67.816 vehículos, 10,3% más que en septiembre 2015. Fue el reparto mensual más alto desde diciembre de 2013. Es más, en enero-septiembre se repartieron a concesionarios 530.650 vehículos, 17,3% más que enero-septiembre del año pasado, lo cual indica que los compradores del mercado interno tienen dinero suficiente como para que el sector mantenga un buen nivel de actividad.

Sin embargo, el gran tema es el origen de las unidades que se están vendiendo. Por cada 100 autos repartidos en la red de concesionarios, en septiembre se vendieron 62% importados y 38% nacionales, y en enero-septiembre se despacharon 60,6% importados y 39,4% nacionales. Cuando en los últimos años del kirchnerismo, por diferentes trabas al comercio bilateral, las ventas de nacionales e importados estuvieron bastante parejas.

Según ADEFA, en septiembre se repartieron a la red 42.052 importados, 32,8% más que en septiembre de 2015, también el reparto mensual de importados más alto desde diciembre de 2013. Y en enero-septiembre de este año se llevan repartidos 321.836 importados, 26,2% más que enero-septiembre del año pasado.

Los fabricantes de vehículos confirmaron que en septiembre se repartieron en la red apenas 25.764 autos nacionales (fabricados con gran mayoría de piezas importadas), 13,5% menos que los repartidos en septiembre del año pasado. Y en enero- septiembre de este año la red recibió 209.897 unidades nacionales, 2,0% menos que los primeros nueve meses de 2015.

Además de estos números sombríos, entre los operadores del sector hay otra queja a voces. En la red se manifiesta que ADEFA está ocultando los detalles de fabricación de las plantas instaladas en el país, con producción por empresa y por modelo.

El gran tema es que con este nivel de mercado más o menos sostenido en ventas locales, pero caído en exportaciones y en fabricación, hay varias plantas que están operando un solo día por semana, con el 40% de los obreros suspendidos. Y en el sector florecen las bonificaciones y los descuentos pero no para sostener el empleo local, sino para bancar la fabricación que están haciendo fundamentalmente las plantas brasileñas.

Gracias al nivel sostenido de patentamiento local, la tendencia es que durante este año se logre un patentamiento anual del orden de los 700.000 autos, 8,5% más que el año pasado. Por lo que, de seguir así, el 2016 sería el cuarto mejor año de toda la historia automotriz argentina: algo inexplicable, con todo el sector lleno de suspensiones.

La Hilux lidera

ACARA indicó que los tres modelos más vendidos en lo que va de este año son la Toyota Hilux con 25.612 unidades en los primeros nueve meses de este año, segundo el Fiat Palio con 23.873 vehículos y tercero el Volkswagen Gol, con 21.852 unidades. Los tres modelos más vendidos el año pasado habían sido el VW Gol, el Chevrolet Classic y la Toyota Hilux. En línea con los beneficios que el actual Gobierno le está dando al sector agropecuario, un utilitario para el campo es el inesperado líder de estos días.

En cuanto a reparto por marca, Volkswagen tiene el liderazgo con el 15,2% de las ventas totales, seguido con Renault 15%, Chevrolet 13,9%, Ford 13,7%, Toyota 10,3%, Fiat 10,1%, Peugeot 8,7% y Citroën 3,6%.

Si se analizan las colocaciones por tipo de venta, se observa que los pagos al contado siguen aventajando a lo financiado. Durante la última parte de 2015 se pagaba 50% al contado y 50% financiado, pero en los últimos meses la relación es 53% contado y 47% financiado. Los 47 puntos financiados se reparten: planes de ahorro 26,7%, financieras automotrices 11,3% y bancos 7,5%. Los siete puntos y medio bancarios se reparten, ICBC Standard 3,2%, Francés 1,5% y Santander Río 1,3%.

Hay empresas que financian mucho de lo que venden y otras que prefieren más al contado. Fiat vende a crédito el 68,8% de sus ventas, Renault el 59%, Volkswagen el 49,1%, Chevrolet el 47,2%, Ford el 46,4% y Peugeot el 45,2. La que menos vende financiado es Toyota, apenas el 17,6% de sus ventas.

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